En esta vida todo tiene un precio y en el mundo del fútbol esa máxima ha quedado demostrada en más de una ocasión. En los últimos años el Manchester City ha dado sentido a esa máxima. Con el Real Madrid tuvo la experiencia de Robinho y el próximo lunes puede repetirla con Gago. Tal es la presión de Mancini, técnico del City, hacia los jefes del club inglés, que en las próximas horas piensan subir la oferta por el centrocampista argentino con el fin de convencer a los dirigentes madridistas. Quieren volver a Manchester con Gago.
El precio marcado en el Bernabéu para la libertad de Gago es el de los 20 millones de euros, cantidad que ahora sí que parecen dispuestos a poner con tal de llevarse al ex de Boca Júniors. Además, el jugador ya ha dejado bien claro que no quiere seguir en la entidad madridista para no pasar de ser una simple figura decorativa. Se lo dijo a Valdano el pasado martes y lo ha reiterado en las últimas horas.
En los primeros días de la presente semana, los dirigentes de ambos equipos estuvieron hablando con el fin de llegar a un acuerdo, pero la oferta de 12 millones se situaba muy lejos de las pretensiones del Real Madrid de recuperar los 18 millones de euros pagados por el centrocampista tres años atrás. El ex de Boca aterrizó en el equipo blanco en enero de 2007 con Fabio Capello como entrenador.
Tanto el cuerpo técnico como Jorge Valdano prefieren mantener a Gago en la plantilla blanca ante las posibiles eventualidades que puedan aparecer. Es cierto que no confían en el internacional albiceleste, que el Bernabéu la ha tomado con él y que sus apariciones en el equipo no pasan de ser simbólicas, pero la permanente incógnita del estado físico de Diarrá y el bajón de Lass, obligan a los que mandan en lo deportivo a pensarse dos veces antes de dar el ok a la salida de Gago.
En los últimos días, la dirección deportiva del club ha peinado el mercado buscando alternativas, pero no creen en las posibilidades que ofrece el mercado de invierno. El tiempo para una posible maniobra se reduce al máximo, ya que el mercado de invierno se cierra el lunes a las doce de la noche.