Un partido que jamás será olvidado. Las futuras generaciones se criarán sabiendo que en un Mundial, Alemania aplastó con un humillante 1-7 a Brasil y en su propia casa. Muchas imágenes dejó un momento histórico, pero por encima de todas, posiblemente, las lágrimas de David Luiz a pie de campo. Consternado por la humillación sufrida ante la apisonadora teutona, el central pidió perdón al pueblo brasileño. Llanto de un buen jugador y un buen tipo…

Lo fácil en tan complicada situación es esquivar las cámaras, pero el no lo hizo. Prueba de su personalidad y profesionalidad. Durante unos instantes se refugió en su amigo Thiago Silva y cuando el mundo entero le vio, rompió a llorar inconsolable. “Siento mucho no haber podido dar una alegría a toda la afición. Pido perdón a todos los brasileños por esta derrota. Mi único deseo era ver sonreír a mi pueblo. Era el partido más importante de mi vida, pero ellos fueron superiores”, dijo con un nudo en la garganta.

David Luiz es un hombre querido en todos los vestuarios que pisa. Muy religioso como queda patente en todos los partidos, todos los compañeros que han convivido o conviven con él sólo tienen palabras de elogio para el futbolista que tuvo que dar las primeras explicaciones a un planeta en 'sock' tras la goleada sufrida por la 'canarinha' ante Alemania. Muchos compañeros, seguro, sufrieron viéndole hundido por el dolor.

En el camerino del Chelsea deja un buen puñado de amigos, jugadores que le echarán de menos por su alegría y su carácter solidario. Daviz Luiz no es de los que deja pasar por alto determinadas cuestiones, y siempre que un compañero necesita algo, aparece al quite para echar una mano. Un futbolista que se preocupa de cualquier problema que tiene el que está cerca de él.

Un futbolista que tiene pintada una sonrisa permanente en su rostro. Dejó huella en el Benfica, lo ha hecho en el Chelsea y lo hará en el París Saint Germain, donde jugará a partir de ahora. Y lo hace, sobre todo, porque quiere seguir siendo feliz y eso con Mourinho lo tiene complicado. Por ello, el Chelsea por fin tuvo que abrirle las puertas y a partir de ahora jugará en París junto a su amigo Thiago Silva.

Una sola temporada al lado de José Mourinho ha sido suficiente para tener claro que no iba a ser feliz con el entrenador portugués. Sus relaciones se fueron deteriorando a medida que iban pasando los meses, hasta que la convivencia se hizo irrespirable, por no decir inexistente. David Luiz, por su carácter, necesita vivir en un entorno feliz, y eso no es posible con Mourinho.

El futbolista brasileño pudo abandonar el Chelsea en las dos pasadas temporadas, pero el club londinense no le dio la más mínima opción. Era insustituible y así se lo transmitió. El Manchester City luchó con fuerza hace un año, pero fue imposible negociar con el Chelsea y Pellegrini se tuvo que conformar con Demichelis a última hora porque los intentos por fichar a Pepe también fracasaron.

El central que juega de mediocampista pero que empezó siendo delantero, será echado de menos por muchos compañeros; la ‘armada brasileña’ de los Ramires, Óscar y Willian, además de su colega Fernando Torres o Petr Cech. Deja un recuerdo imborrable en el vestuario del Chelsea, donde se le echará de menos por su bondad y alegría. Al final su relación con Mourinho ha sido determinante para dejar la Premier League. En Francia disfrutarán de un gran jugador y el vestuario del PSG de un buen hombre.