Ángel di María prepara las maletas con destino a la Premier. El argentino está a un paso de cerrar un acuerdo con el Manchester United, equipo que le ofrece los ocho millones de euros que pretendía ganar en el Real Madrid, dinero que los dirigentes blancos no están dispuestos a pagar por retener a un jugador que ha visto cómo su contrato como madridista aumentaba en dos ocasiones desde que aterrizó en la capital en 2010 procedente del Benfica. Su entrenador, Carlo Ancelotti, confirmó este domingo que su traspaso "no es oficial, pero está cerca. Ha venido a despedirse".

El internacional argentino llegó a tener un acuerdo con el PSG, pero la sanción impuesta por UEFA, por la que necesita aligerar su presupuesto en cuanto al sueldo y gasto en fichajes, imposibilitaron que lo apalabrado entre Jorge Mendes y Al Khelaifi se pudiera llevar a efecto. El United se había acercado en diferentes ocasiones al madridista y permanecía a la espera, pero el mal inicio ce competición que han tenido los de Van Gaal, han llevado al holandés a pedir un nuevo esfuerzo, que llega en forma de 75 millones de euros más variables.

El caso de Khedira es distinto. El alemán no ha comunicado nada a los dirigentes del Real Madrid, ni en el Santiago Bernabéu se ha recibido alguna comunicación sobre el interés de algún equipo. Nadie ha llamado a la zona noble del estadio madridista. La negativa a la renovación ofrecida meses atrás ha llevado a los dirigentes blancos a no contar con el alemán, haciéndoselo llegar al técnico. De hecho, tres partidos oficiales, tres ausencias en la convocatoria. Sin embargo, Ancelotti también confirmó que "Khedira se queda con nosotros".

Khedira no ha negociado con el Bayern hasta el momento. Su táctica estaba clara. Aguantar un año y marcharse a coste cero, maneras muy habituales en Alemania, tal y como puede certificar el Real Madrid, ya que de esa manera fichó a Metzelder, que curiosamente comparte agente con Khedira. En el Bernabéu esperaban recaudar entre doce y quince millones por su traspaso. El Nápoles ha sido el último equipo que se ha asociado con el internacional alemán, pero por ahora no ha llegado propuesta alguna. Ocho días tiene para encontrar equipo o pasarse un año sin apenas jugar.