Arda Turan seguirá una temporada más en el Atlético de Madrid. El turco se ha hecho a la idea de que su futuro más inmediato pasa por seguir vistiendo de rojiblanco hasta el verano de 2015. Algo que, aunque no dependía de él estrictamente, no estaba entre sus planes. Al término de la temporada, el jugador reconoció a sus compañeros el deseo de abandonar el equipo. Desde el staff técnico y la zona noble se mostraron tajantes al respecto: la única vía para salir era abonando los 40 millones de euros que figuran en la cláusula de rescisión. Una cifra inasumible por el Manchester United, principal candidato para hacerse con los servicios del enganche.

El hombre que encarna la imaginación, la creatividad y la magia del equipo en tres cuartos de cancha, es un fijo en el esquema de un Cholo que controla de forma personal el apartado de bajas. Y como es de esperar, el turco no está en la lista de prescindibles. En la campaña 2012/2013, el turco ya mostró su intención de irse, supuestamente para cumplir su sueño de jugar la Champions. Tras esas declaraciones impactantes, el Cholo se afanó en desmentir todo y evitar un seísmo que rompiera la paz existente en un grupo que controla desde dentro con psicología y disciplina. "Arda no se va, seguro", comentó el argentino.

Situación similar ha vivido el central brasileño Joao Miranda, otro de los intocables en el esquema de Simeone como muestran sus 51 titularidades en otros tantos partidos durante la pasada campaña. Barcelona, Manchester United y Chelsea se interesaron en concretar su fichaje. Ofertas tentadoras que le hicieron plantearse su futuro como rojiblanco. Sin embargo, como publicaba el pasado domingo el diario Marca, tras semanas de dudas, el carioca reculó y ahora está más convencido que nunca de que proseguirá su carrera como colchonero. El último hombre del plantel donde el club se remite a la cláusula de rescisión único camino para irse del equipo es Mario Suárez, por quien se piden 24 millones de euros. "Yo ahora estoy aquí, en San Francisco y estoy trabajando por el Atlético. Tengo un contrato con el Atlético, estoy muy a gusto aquí”, comentaba durante la gira estadounidense al ser preguntado por el interés del Nápoles en su fichaje.

Conocedores del valor añadido y el estima, deportivo por encima de todo, que les profesa el Cholo, nos encontramos con tres casos en los que el Atlético se ha mostrado inflexible para negociar. Un escenario extraño si analizamos las últimas ventas registradas en los últimos años. Las urgencias económicas del equipo del Manzanares han impedido exigir el pago de la cláusula de rescisión de los últimos grandes jugadores que han militado en sus filas, entendiendo por cláusula la que deposita el jugador en la LFP con sus correspondientes impuestos.

Este no fue el caso de Fernando Torres, Kun Agüero, Radamel Falcao, Diego Costa, o Filipe Luis (la operación se cerró por unos 20-22 millones, para enfado de Miguel Ángel Gil). Con esta terna de contrastados delanteros, el equipo se limitó a sellar acuerdos con terceros equipos para moldear una comedia en la que se pagaban un traspaso por cantidades similares a la que figuraba en la cláusula. Hay que retrotraerse hasta el año 2000 para ver el último caso de un jugador rojiblanco que abandonara la disciplina del equipo sin el consentimiento de la directiva. Fue el caso de Rubén Baraja cuando el Valencia abonó los 12 millones de euros (2.000 millones de las antiguas pesetas) para hacerse con los servicios del centrocampista rubio amante de los relojes.

Un centrocampista y un delantero

Tras caer en la final de Champions ante el Real Madrid, en la primera reunión con la directiva, el técnico argentino concedía hasta tres bajas del once titular para esta campaña. Un cupo que, más allá de la marcha del cedido Diego Ribas al Fenerbahce, ha recalado de forma íntegra en el Chelsea de Mourinho: Diego Costa (38 millones), Filipe Luis (22 millones) y Thibaut Courtois (fin de la cesión por parte de la entidad londinense).Además, la salida de David Villa al New York City y la venta de Adrián al Oporto (11 millones) han despojado a los colchoneros de sus tres puntas.

Ausencias sensibles cuyo impacto se ha tratado de minimizar desde un primer momento por parte de la directiva y el cuerpo técnico. Llegaron Oblak, Mandzukic y Griezmann, la joya de la corona. Antes lo habían hecho Siqueira y Miguel Ángel Moya. En los últimos días quedó cerrada la cesión del lateral argentino Cristian Ansaldi. Ahora, en la lista de prioridades del cuadro madrileño todavía figura el fichaje de un centrocampista y un delantero antes de que se cierre el mercado.

Por otra parte, al margen de las cesiones de Oliver Torres (Oporto) y Manquillo (Liverpool), quienes sí abandonarán de forma definitiva la disciplina del club serán Leo Baptistao y Emiliano Insúa. Al despìste juega el 'Cebolla' Rodríguez. El uruguayo parecía tenerlo hecho con el Sunderland de su paisano Gustavo Poyet pero en las últimas fechas los rumores de un posible traspaso con el equipo inflés se han ido enfriando. Tras mucho tiempo navegando entre la angustia y la desidia, la afición quiere seguir creyendo y sueña con pelear por todas las competiciones con las mismas opciones que en una temporada 2013/2014 para enmarcar. Sólo espera que las decisiones de la directiva y del cuerpo técnico apunten en esa dirección.