El impacto producido por las dos últimas incorporaciones del Atlético de Madrid, el defensa belga Tobi Anderweireld y el centrocampista francés Joshua Guilavogui, está a años luz del que ha motivado Gareth Bale, fichaje estelar del máximo rival. Los recién llegados al Vicente Calderón son dos futbolistas internacionales con sus respectivas selecciones pero aún jóvenes, apuestas a medio plazo que el club del Manzanares ha traído con la idea de que vayan creciendo y den profundidad a la plantilla.

Sin estar disgustado por estas incorporaciones, lo cierto es que Simeone anda más que resignado tras el resultado final del mercado de fichajes, tal y como han asegurado a este diario fuentes internas del equipo. El técnico sabía que era difícil, que las cuentas estaban complicadas de cuadrar, pero le quedaba un hilo de esperanza en que sus jefes pudieran traerle finalmente su principal petición: el ansiado fichaje de un mediapunta con clase y contrastado.

Ya contamos aquí hace poco más de un mes que el Cholo consideraba vital la llegada de ‘un Diego Ribas’ (es decir, el propio brasileño o alguien que se le pareciera) para poder comenzar a hacer frente a los dos grandes, Real Madrid y Barcelona. Por eso siguió recordándole a la dirección deportiva que hicieran todo lo posible por acometer una operación de tanto impacto antes de que finalizase el plazo de fichajes.

Pero el cierre del mercado dejó en evidencia que el club rojiblanco, cuyas cuentas están supeditadas a saldar principalmente la deuda con Hacienda, no está en disposición ahora mismo de pagar por un crack de primer nivel. Esta es la cruda realidad de uno de los conjuntos en mejor forma de Europa. Llegó a preguntar por varios jugadores, pero sus elevados precios eran totalmente imposibles de afrontar en la situación actual.

Aunque Simeone lamenta esta situación, nada de lo ocurrido le ha sorprendido, y a raíz de ello le ha quedado más claro el objetivo deportivo para esta ilusionante temporada. Intentará ser realista y perseguir de nuevo la clasificación directa para la próxima Liga de Campeones, es decir, la tercera plaza en Liga. Todo lo demás es secundario. Las prioridades económicas priman ahora mismo sobre las deportivas para los dueños de la entidad del Manzanares. Por lo menos, salvo el caso cantado de Demichelis, el Cholo ha logrado que no le vendieran a última hora ningún jugador con los que cuenta.