A la espera del ok de Daniel Levy, el Real Madrid ya tiene todo preparado para que Bale abandone su retiro marbellí y aparezca por el Paseo de la Castellana para ser presentado como nuevo jugador madridista. 91,2 millones de euros y cuatro plazos es la propuesta final de Florentino Pérez y la que servirá para ver al galés por el Bernabéu. Su llegada incomoda a más de un jugador de la plantilla de Ancelotti. Unos porque ven como, recién llegado, duplicará su sueldo de veterano y otros porque están convencidos de que no tienen sitio en el actual Real Madrid, como es el caso de Ángel di María. El argentino, a diferencia por ejemplo de Özil, antepone los intereses económicos en su búsqueda de destino lejos de Chamartín.

En el caso de Di María han sido varios los equipos que han preguntado por la situación del argentino. El que más interés puso al término de la pasada temporada fue el Manchester City, pero la ausencia de respuesta por parte de Levy y su negativa a traspasar a Bale demoró la posible salida del argentino junto a Manuel Pellegrini. La dupla formada por Soriano y Begiristain retiraron la oferta porque el Real Madrid no tenía intención de vender en caso de que Bale no terminara vistiendo de blanco madridista. Incluso el PSG también preguntó por un posible traspaso, pero sin mostrar un convencimiento total de llevar a cabo la empresa.

La situación contractual de Di María y los 2,5 millones de euros que cobra en la actualidad abre el abanico de posibles destinos para el ex del Benfica. Una mejora de sueldo es factible, en las cantidades que se mueve el mercado en jugadores de su nivel, circunstancia que facilita una posible salida. Tanto el propio Di María, como los dirigentes y técnicos del Real Madrid saben que con Bale en el vestuario blanco, el argentino no tiene sitio. Ni asuntos personales que le retenían en Madrid son suficiente argumento como para quedarse a verlas venir. No está dispuesto a ello. 

En los últimos días han sido varios los equipos que han preguntado por el argentino. Liverpool, Arsenal y Manchester United estudian su posible fichaje, siendo el primero de los equipos el que más interés ha mostrado. Además, los dirigentes del Real Madrid han retomado el interés por la incorporación de Luis Suárez. El uruguayo depende de la posible salida de Benzema, circunstancia que podría producirse pese a lo declarado por su agente respecto a su deseo de continuar en el Real Madrid. El problema es que por la zona noble no piensan igual.

Respecto al lateral izquierdo, el Real Madrid continúa a la espera de lo que suceda con Coentrao, que está siguiendo los pasos de Carvalho hace un año en cuanto a su posible salida del club blanco. Si el portugués se marcha, tanto Siqueira como Alberto Moreno. Hoy Florentino Pérez y Quique Pina, presidente del Granada, hablarán del brasieño.