charla con el reconocido hipnotista john milton

¿Hipnosis en el fútbol? "Tal vez Messi y Cristiano la necesiten algún día"

El francés Gignac se puso en manos del prestigioso hipnotista cuando atravesó una mala racha goleadora y fue mano de santo. Recuperó el olfato y los Tigres ganaron la liga de México

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Un buen día apareció por la sala donde el protagonista se subía a un escenario, se apoderaba de la mente de unos cuantos espectadores y las exclamaciones de admiración se propagaban sin cesar. Allí se plantó el goleador como un anónimo más entre el numeroso público, tratando de desconectar durante unos minutos mientras interiormente no paraba de reflexionar sobre una sequía que le estaba torturando. André-Pierre Christian Gignac, delantero de la selección francesa y de los Tigres de México, se había quedado seco. Antes los goles caían en su casillero sin parar, pero de buenas a primeras se quedó a oscuras. Tras el show, al que asistió casi de incógnito, tuvo la oportunidad de charlar con su actor estelar, conocido como 'el caballero de la hipnosis'. John Milton 'trató' entre bambalinas al gigante galo y los goles volvieron a llegar en cascada. ¿Casualidad? ¿Suerte? ¿O un buen trabajo de hipnosis?

El episodio trascendió y el hipnotizador vio multiplicada su popularidad. Gignac colaboró en ello cuando ante los Pumas -tras casi 800 minutos sin anotar firmó un 'hat trick'- rompió su mala racha goleadora y celebró el hecho con una peculiar celebración que se hizo viral a la velocidad de la luz. El festejo, ya bautizado como 'duérmase', pasó a convertirse durante las últimas semanas de la temporada en la tarjeta de identidad del atleta francés, extendiendo sus brazos hacia la grada o hacia sus compañeros, fingiendo hipnotizar a cualquiera que se pusiera por delante. A finales de diciembre, el equipo de Monterrey se imponía, a doble partido, al América en la final del Torneo Apertura; en la ida marcó (1-1) y en la vuelta Gignac transformó un penalti en la tanda definitiva.

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Terapia, no espectáculo

"Estoy muy sorprendido por el manejo mediático del asunto", aunque reconoce John Milton convencido, en charla con El Confidencial, que nunca tuvo dudas de que funcionaría el 'tratamiento' que siguió el francés porque "los resultados siempre son contundentes". Su padre fue un afamado hipnotista durante más de 60 años y por momentos no entiende el brutal impacto que ha tenido este episodio. "Estas cosas ya se hacían en los años 60 y, si hablamos de fútbol mexicano, clubes como Morelia, Atlas, Santos y hasta los mismos Tigres conocieron en algún momento la hipnosis". Algún jugador más del equipo campeón se puso en sus manos, pero el 'doctor' no puede desvelar de quién se trata por cuestiones de confidencialidad. "Me alegro de lo que le pasó a Gignac, que volvió a marcar después de una mala racha", apunta.

"Es terapia, no un espectáculo", significa antes de explicar lo que sucedió con Gignac. Afirma que "una vez que el paciente confía, como es el caso, llega el siguiente e importante paso, que es una respiración profunda, una intensa hiperventilación pulmonar. Ello provocará alteraciones bioquímicas, el paciente llega a un estado de inhibición, la conciencia decae y el subcosnciente entra en juego". Y en ese preciso momento, resalta, "es cuando se envían mensajes al paciente". Con Maestría en Programación Neurolingüística, Hipnoterapia Clínica y Psicología, la vida de Milton es un constante tránsito por "demostrar al incrédulo que la hipnosis es real". Disfruta de la vida porque, destaca, "siempre intento mantener vivo al niño que llevo dentro".

La popularidad de Milton crece sin parar
La popularidad de Milton crece sin parar

Ni brujo, ni mago

"Estado de inconsciencia semejante al sueño que se logra por sugestión y que se caracteriza por la sumisión de la voluntad de la persona a las órdenes de quien se lo ha provocado". Así se define a la hipnosis. Milton Motta, conocido artísticamente como Turus de Brasil, fue contratado por una televisión de Distrito Federal en 1970, justo antes de que se disputara el Mundial de México. Brasileño de nacimiento, inicia una gira por todo el país que tiene tanto éxito que se establece en tierras aztecas. Se trata del padre de John, que recuerda que "creció encima de los escenarios" que pisaba su progenitor. Un buen día el padre le sugirió al hijo que podría seguir el mismo camino. Recogió el guante... y hasta hoy, cuando el fútbol ha multiplicado su popularidad.

"He tenido experiencias con políticos, artistas y deportistas, pero mi trabajo nunca había tenido tanta repercusión como hasta ahora", resume el hipnotista, y apunta que "no es tan diferente tratar a un futbolista. Al fin y al cabo es un ser humano como los demás. Ni soy un brujo, ni un mago". "Se trata de enfocar la hipnosis para desarrollar las habilidades de la persona, potenciar la mente y convertir en actos los deseos", comenta, y denuncia que "hay muchas personas que se dedican a esto, pero tristemente para esta materia no muchos apuestan por la inducción profunda, que es lo que hice con Gignac. En algunos casos, la hipnosis queda relegada a cosas que no tienen sentido". Y Milton insiste: "No se trata de tener poderes mágicos ni de conseguir una curación milagrosa".

Gignac celebra un gol tras superar su larga sequía (EFE)
Gignac celebra un gol tras superar su larga sequía (EFE)

El cuento de la Cenicienta

"Tal vez se abra una puerta en el mundo del deporte si de hipnosis hablamos, aunque el caso de Gignac está trillado para mí tras 26 años de dedicarme a esto", resalta. "Tuvo que venir un tipo de occidente como el jugador de Tigres para decir que cree en estas cosas", indica para poner en valor lo que viene haciendo en este tiempo. En el caso del internacional con la selección de Francia, recuerda, "llegó a la hipnosis absoluta y tras nuestro encuentro rompió su negativa racha marcando 3 goles en un partido, pasando luego a la historia al sumar un nuevo título liguero con el club de Monterrey". "En fin, analicen mis estadísticas", reta a quien pone en cuestión su trabajo.

Las celebraciones de Gignac se hicieron virales, se empezó a hablar de la 'Miltonseñal' cuando el galo festejaba junto a sus compañeros esos goles que fueron llegando tras eternas semanas de absoluta aridez. Su encuentro, evoca, "es de sobra conocido". "Para mí fue como el cuento de la Cenicienta. Hablamos de todo: de la vida, la familia... Accedió a ser sometido a una inducción profunda con el fin de limpiar de trabas su mente. La realidad es que hay un antes y un después a la vista de lo que sucedió tras conocernos". "Es una persona sencilla y noble, todo lo bueno que le pase es fundamentalmente porque se trata de un gran futbolista. Gignac estaba bloqueado y lo que hice, simplemente, fue enfocarlo hacia el éxito", relata.

Gignac posa junto a John Milton
Gignac posa junto a John Milton

El poder de la mente

La hipnosis, significa John Milton, "no es una cuestión de creencia, es de conocimiento. A la vista de todo el mundo están todos los vídeos testimoniales, que ponen de manifiesto el poder que tiene la mente. Los que no crean, que me inviten y les demostraré la realidad". Explica que "se trata de trabajar el campo anímico del paciente, que siempre es un ser humano más. ¿Es Gignac diferente a los demás? No... Lo que sucede es que se le ve de una manera diferente por ser un futbolista de élite, pero la realidad es que tiene los mismos problemas que el resto de mortales". "Me gusta demostrar al incrédulo que la hipnosis es real, mi trabajo es honesto", enfatiza.

"Hay que derribar barreras", expresa cuando se le pregunta sobre la aplicación de la hipnosis a deportistas de élite, una vez que uno como Gignac ha sido tratado, y con éxito. "No podría asegurar, ni lo contrario, si Messi o Cristiano Ronaldo necesitarán en el futuro de una sesión de hipnosis", dice sobre los dos iconos del fútbol mundial, pero recalca de nuevo que "no dejan de ser personas. Hoy no necesitan de ello, pero en el futuro, quien sabe". Tiene claro que "en un tiempo ambos pueden tener problemas y para resolverlos está el hipnotismo. Igual que trabajan el físico todos los días, también deberían considerar hacer lo mismo con la mente, que lo es todo". "Hablo de una vía rápida para desbloquear la mente", sentencia.

John Milton, durante una actuación
John Milton, durante una actuación

Estrella mediática

Sigue LaLiga Santander con asiduidad y se fija mucho en los dos grandes, aunque su corazón es algo más blanco que azulgrana. Reconoce, siguiendo con las estrellas que brillan en nuestro país, que "desde lejos sí se pueden percibir los bloqueos de los jugadores. Por ejemplo, ahora en México se lleva hablando un tiempo de lo que le sucede a Chicharito; marcó goles extraordinarios durante toda su carrera, pero ahora lleva muchas semanas sin anotar en la Bundesliga". Considera que cualquier futbolista de primera línea debería plantearse la hipnosis cuando las cosas no le salen. "¿Por qué no contemplar una alternativa?", dice. "Estaría encantado de viajar a Europa algún día", afirma el famoso hipnotista.

No sabría decir si se ha multiplicado el trabajo, pero la realidad es que en los últimos tiempos le llaman de todas partes. Entrevistas, anuncios publicitarios, charlas... México, sobre todo, y Estados Unidos son los países en los que es reconocido, pero ya piensa en dar el salto al viejo continente. Llena teatros, visita escuelas y hospitales, centros de reinsección social... Es habitual que detrás del escenario, tras una sesión, se agolpen personas con familiares y amigos enfermos para que Milton entre en acción, por mucho que él huya de términos como magia o brujería. Su agenda para este año está casi completada y ya diseña la del año que viene. "¿Usted cree en la hipnosis? ¿Quiere probar ahora mismo?". Al otro lado del teléfono la conversación finaliza así. Para John Milton es "ciencia, una auténtica medicina" que en cualquier momento y circunstancia quiere aplicar a toda persona que aparezca en su vida.

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