Tiago ha sido el hombre clave del desembarco del Chelsea a orillas del Manzanares. El centrocampista ha sido el punto de partida de la aparición de Mourinho en el Atlético de Madrid. Tiago firmará por el club inglés por una temporada, para después convertirse en el ayudante del entrenador portugués, pero lo más importante ha sido el poder de seducción que ha tenido sobre Filipe Luis y, especialmente, con Diego Costa. Y es que el ex de la Juventus ha sido clave en el buen funcionamiento del delantero y, en especial, un apoyo fundamental lejos del terreno de juego.

Mourinho, conocedor al máximo de lo que estaba sucediendo dentro del grupo, tiró primero de Tiago para que lanzara el cebo a Diego Costa, que desde el principio sabe que el 'jefe' del Chelsea y la referencia en la que se apoyará en Londres será el que ha sido su compañero en el Atlético. Tiago se convirtió en el motivador y, en ocasiones, en el controlador del jugador de Lagarto, de ahí que Mourinho iniciara la construcción de su castillo rojiblanco con el veterano jugador.

El apoyo de Tiago fue fundamental para que Diego Costa se comprometiera con el Chelsea el pasado mes de marzo. Su presencia fue definitiva. Con el 'sí' del delantero, el siguiente objetivo fue Filipe Luis, jugador que esta misma semana se puede convertir en nuevo hombre de Mourinho. Tiago ha sido el jefe del grupo de lusófonos que tan buen resultado han dado al Atlético en las dos últimas temporadas. De ese poker de jugadores, tan solo faltará en Londres Miranda, que bien podría terminar en el Manchester United, sin descartar todavía la opción del Barcelona

Las largas sesiones de entrenamientos en el Cerro del Espino, con interminables charlas a la carrera en el grupo que formaban los cuatro jugadores, dieron para mucho y para muchas cosas. Entre ellas, para dibujar el futuro de los cuatro, todos ellos hombres de Jorge Mendes, incluido Filipe Luis, el último en firmar con el agente portugués.

En el caso de Tiago se da la circunstancia de que el club, mediante el informe de Andrea Berta, no era partidario de la continuidad de lcentrocampista durante la pasada temporada. La insistencia de Simeone hizo cambiar de idea a Gil Marín, que concedió al técnico el deseo a cambio de dos millones de euros,. En el mes de abril, Simeone intentó frenar lo que se aventuraba, pero la decisión ya estaba tomada y el desembarco de Mourinho en el Manzanares en marcha.