No hay nada más pasional en Argentina que un River Plate-Boca Juniors. El clásico por excelencia del fútbol argentino, que cumplía 100 años el pasado 24 de agosto, vivirá una jornada atípica este domingo (18:15 hora local). No habrá hinchas de Boca en el Monumental. La decisión tomada a finales del pasado mes de septiembre por parte de Julio Grondona (presidente de la AFA) y Sergio Berni (Secretario de Seguridad) de mantener el veto a la presencia de aficiones rivales en los estadios restará colorido a un partido que, año tras año, transciende lo deportivo. En un país donde el fútbol no es una cuestión de vida o muerte, sino algo más importante, el duelo entre River y Boca escenifica como pocos la pasión por el balompié que se vive en el país sudamericano.

La violencia creciente en el fútbol argentino, provocado por las ‘Barras Bravas’, ha hecho que las autoridades competentes se vieran obligadas a mantener esta medida hasta final de año.  No es la primera vez que se prohíbe la entrada de la afición visitante en un encuentro entre los equipos de mayor enjundia de Argentina. Ya en las semifinales de 2004 de la Copa Libertadores, la eliminatoria se disputó sólo con afición local. La ley estará establecida hasta final de año con el fin de erradicar los muchos altercados que se sucedían en casa encuentro. Una de las medidas que se están probando y cuyas primeras pruebas han resultado satisfactorias es el control de huellas en la entrada a los estadios. Sólo se probó en el campo de Colón, en la octava jornada del Torneo  Apertura.

Boca y River, muy apretados en la clasificación

Boca, cuarto en la tabla con 16 puntos, se encuentra a cuatro puntos de Newell’s Old Boys, que lidera el Apertura con 20 puntos. Quinto a sólo dos puntos de los xeneizes, se encuentra River Plate, cuando se llevan disputadas nueve jornadas del campeonato. Con un ambiente caliente,  que ha copado la actualidad durante toda la semana, también habrá muchas cosas en juego sobre el césped. Una derrota de River podría complicarle la posibilidad de seguir aspirando al título.

Pese a la ausencia de afición visitante en las gradas no se rebajarán las medidas de seguridad. Cerca de 1000 efectivos de seguridad se encargarán de mantener en orden el Superclásico argentino. Para evitar que hinchas de Boca Junior se infiltren en las gradas, River anunció este viernes que a aquellas personas que hubiesen comprado entradas sin ser socios les será devuelto el dinero. También tendrán la opción, si lo prefieren, de canjear su entrada para el clásico argentino por una entrada para el próximo encuentro en el Monumental ante Lanús.