el sueño duró un puñado de minutos

Simeone manda parar y el Atlético 'vuelve' a las finales de Lisboa y Milán

El Atlético hizo lo más difícil, meterse en la eliminatoria en el primer cuarto de hora con dos goles. Simeone mandó frenar entonces y un gol de Isco sentenció

Foto: El Cholo Simeone, pensativo durante el partido. (EFE)
El Cholo Simeone, pensativo durante el partido. (EFE)

El Atlético de Madrid volaba sobre el verde del estadio Vicente Calderón. La afición soplaba desde la grada, empujando a su equipo hacia la gesta. En el primer cuarto de hora destrozó a su oponente, colocando en un abrir y cerrar de ojos un par de pilares sobre los que sustentar una gesta histórica. Pero en ese momento, cuando los goles de Saúl y de Griezmann hacían dudar al enemigo, el Cholo Simeone mandó parar. Un gesto que dio paso a otro partido muy diferente. El rival estaba descolocado, sin saber qué camino seguir, pero fue esa directriz del técnico argentino la que abrió el camino de los madridistas.

En ese momento, con una afición conectada como nunca, ardiendo de pasión por ver el milagro tan cerca y con tan poco tiempo consumido, el Atlético de Madrid dio un paso atrás, el de otros momentos que recordaron a las fatales finales de Lisboa y Milán. El Real Madrid se apropió del balón, se fue recuperando poco a poco y antes del descanso Isco remató a la escuadra local. Un golpe demasiado duro del que no se recuperaron los rojiblancos. En el segundo tiempo, los de Simeone nunca estuvieron cerca de volver a conectarse al encuentro, los de Zidane jugaron con total comodidad casi siempre.

En la etapa más pujante de su historia, la Champions League continúa siendo maldita para un equipo que una vez más se queda cerca del cielo. Lo rozó en un par de oportunidades, pero en ambas no dio esa zancada al frente que le pudo llevar a levantar el gran trofeo. En Lisboa estuvo más cerca que nunca, pero la decisión de alinear al lesionado Diego Costa y retirar a Raúl García del terreno de juego terminó siendo un gesto determinante. En Milán, cuando el partido pedía adelantar las líneas, con el físico del Real Madrid muy castigado, Correa se quedó en el banquillo hasta el final. Una marcha más faltó en ambas citas, igual que ahora.

Simeone saluda a la afición bajo la lluvia tras el partido. (Reuters)
Simeone saluda a la afición bajo la lluvia tras el partido. (Reuters)

Temporada complicada

No ha sido una temporada sencilla en el Atlético de Madrid. Durante los primeros meses de la campaña la conexión, siempre robusta, entre el entrenador y su tropa sufrió como no pasó antes. No remaban con el mismo ímpetu, al unísono, las dos partes. Las relaciones del técnico con determinados jugadores, alguno de ellos importante, nada tenían que ver con las de antaño. En enero, a partir del Atlético-Barcelona de Copa del Rey, poco a poco se fueron colocando las cosas en su sitio. Aquel vínculo poderoso que llevó al Atlético a recuperar su lugar histórico fue recuperando ritmo. Pero no alcanzó...

Al Cholo Simeone le toca edificar una nueva fortaleza, en la actual ya asoman algunas grietas, como ha quedado demostrado en esta eliminatoria ante el Real Madrid. El Atlético de Madrid, bajo la tutela del sudamericano, ha tenido siempre un sello de equipo granítico, pero en la actual temporada no ha mostrado ese sello en importantes momentos. En estas semifinales de la Champions League, tres goles no dejan en buen lugar a la zaga rojiblanca: los dos últimos de Cristiano Ronaldo en el Bernabéu y la jugada de Benzema que generó el de Isco en el Calderón. Toca empezar a retocar, con permiso del TAS, un equipo que transmite algunos signos de agotamiento.

Clonar a Gabi y Godín

“Fue extraordinario, enorme...”, dijo el Cholo Simeone ante el micrófono de beIN Sports, recalcando: “Ojalá pudiéramos clonar a jugadores como Gabi o Godín”. “No estaba tan cerca la remontada porque nos faltaban dos goles”, recordó, reconociendo que “el de Isco nos hizo mucho daño”. ¿Qué le falta al Atlético de Madrid para alcanzar el mismo estatus que clubes como Real Madrid o Barcelona? Cogió aire entonces Simeone y disparó sin dudar: “Parece un paso chico, pero es muy grande todavía”. “Ojalá se dé”, enfatizó para acabar.

La realidad es que, desde hace mucho tiempo, intenta reclutar Simeone futbolistas de primera talla mundial en determinadas posiciones, empezando por un delantero goleador. Considera que mientras no tenga a su disposición futbolistas de categoría superior, el Atlético de Madrid lo va a tener muy complicado para aspirar a ganar los títulos en juego, más todavía una Champions League que se le resiste. Si el Tribunal de Arbitraje Deportivo abre la ventana de fichajes al club rojiblanco, el argentino espera que la dirigencia esté a la altura y ponga a sus órdenes esos elementos que entiende necesita para seguir molestando.

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