una realidad con muchos años de antigüedad

El Eldense y la permanente 'omertá' que envuelve al enfangado fútbol español

El caso del Eldense no es nuevo. Amañar un partido de fútbol es lo habitual en nuestro país desde hace muchos años. Pasa el tiempo y nadie ingresa en la cárcel, como desearía Javier Tebas

Foto: El caso del Eldense vuelve a manchar la imagen del fútbol. (Reuters)
El caso del Eldense vuelve a manchar la imagen del fútbol. (Reuters)

"Eso existe desde hace muchos años. De Primera división a Tercera". La afirmación es de una persona cualquiera que lleva viviendo a diario en las entrañas del fútbol. Sentencia anónima, porque la verdad, la realidad, no se puede demostrar nunca. El silencio lo envuelve todo en casos como el del Eldense, vergonzoso episodio que ha sacado a flote toda la porquería que anida en el deporte rey. "La verdad real se acerca a la jurídica", dijo Javier Tebas hace tiempo al referirse a episodios como este. Pero pasa el tiempo y las sentencias firmes no llegan cuando los amaños y apuestas asaltan un partido. Lo que ha sucedido en el club de Alicante es solo un capítulo más en la negra realidad del fútbol. Una mancha más que el tiempo se encargará de limpiar o no.

En el fútbol impera la 'omertá', el código de honor siciliano que prohíbe informar sobre las actividades delictivas consideradas asuntos que incumben a las personas implicadas. La ley del silencio también aparece en el caso que nos ocupa. Diferentes personas que conocen lo que ha sucedido, o desde la distancia lo intuían, optan por mantenerse en el cálido anonimato cuando se les pregunta por la realidad del Eldense. "Es que hay amenazas de muerte de por medio", relata en conversación con este periódico un ejecutivo que conoce de primera mano lo que ha pasado en Elda. "Eso se veía venir", dice otro. Porque los que anidan en el fútbol modesto conocen muchos secretos. Propios y ajenos.

Los maletines llevan años circulando por todos los rincones de la geografía española. En tiempos en que las nuevas tecnologías mandan en cualquier territorio, el pujante mundo de las apuestas ha multiplicado su actividad. Dinero fácil al alcance de la mano. Pero delinquiendo, claro. La denuncia del jugador del Eldense Cheikh Saad ha sido contundente, pero llega con unos días de retraso. Lo sucedido ante el Barcelona B fue la continuación de algún episodio similar y cercano en el tiempo. Algún compañero, por ejemplo, fue recriminado en el mismo terreno de juego cuando durante un partido hizo esto o aquello, simples acciones que se producen en un terreno de juego pero que en este caso perjudicaban el resultado final del relato. Cualquier acción ponía en peligro el sucio botín que se iba a cobrar.

El calendario

Cuando el calendario ve la luz en periodo estival, algunos resortes se ponen en marcha. Ya se producen diferentes contactos entre clubes, transmitiendo una simple máxima: "Ya sabes, cuando juguemos en tal jornada, gana el que lo necesite". Esas cosas están inventadas. Cuando llegan las últimas jornadas y los apaños se multiplican, diferentes apostantes aparecen en escena, seguros de que su inversión se multiplicará de manera considerable. Algunos, anónimos, alejados del mundo del fútbol pero que lo intuyen; otros, conocedores de manera directa de la realidad que con información en la mano tienen claro que llenarán los bolsillos con una paga extra con total seguridad.

Javier Tebas inició una firme cruzada para acabar con la suciedad que impregna diferentes rincones del fútbol español. "Si la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) hubiera tenido su órgano de integridad, el caso del Eldense se habría evitado, pues es un caso de manual", dijo el presidente de LaLiga tras presentar el acuerdo que el organismo que preside ha firmado con la asociación de empresas de juego digital en España JDigital, sobre todo para la prevención del fraude. Se han investigado muchos partidos en los últimos años, pero esa verdad real sigue sin acercarse a la jurídica. La temporada pasada fue sonado lo que sucedió en el Real Sociedad-Rayo Vallecano, pero todo quedó en nada a pesar del "comportamiento anormal" que lo envolvió, según denunció Tebas en la Cadena SER. "Los culpables —de los amaños— acabarán en la cárcel", sentenció años antes el dirigente. Pasa el tiempo y ese día no llega.

En la imagen, Cheikh Saad, jugador del Eldense. (Foto: www.cdeldense.es)
En la imagen, Cheikh Saad, jugador del Eldense. (Foto: www.cdeldense.es)

El avezado árbitro

En Segunda B y en Tercera se conocen muchos capítulos, todos imposibles de demostrar porque el silencio impone su ley. Se viven episodios rocambolescos, surrealistas. Como aquel en que uno de los contendientes luchaba en la última jornada por no bajar a la cuarta categoría. Ambos equipos estaban pendientes de lo que sucedía en otro estadio, que podía cambiar el guion a ejecutar en un momento u otro. Para contar con ventaja temporal —el horario de la última jornada era unificado— se buscaron todo tipo de artimañas para tener ventaja, contar con un puñado de minutos por delante cuando el otro encuentro ya había acabado. La red de una portería apareció rota, saltaron algunos aspersores, hubo invasión de niños para hacerse fotos y retrasar el inicio de un tiempo... Pasó que un gol en el lejano estadio del que se tenía información al momento obligó a marcar a uno de los involucrados en el apaño para mantener la categoría. El árbitro se había dado cuenta de lo que pasaba y pitó el final en el minuto 90. Ni uno solo de prolongación. Uno de los clubes bajó a Tercera. No tuvo tiempo para marcar el gol pactado.

El caso del presunto amaño del Levante-Zaragoza apuntaba a convertirse en el ariete para empezar a exterminar los amaños del mundo del fútbol, pero ha pasado el tiempo y no parece que vaya a ser así. Este periódico informaba el pasado mes de diciembre sobre el largo periodo de tiempo transcurrido sin que hubiera diligencias. Se subrayaba en dicha información que la jueza ordenó una pesquisa que todavía no había resuelto por ser excesivamente compleja, lo que estaba paralizando una investigación que Anticorrupción consideraba concluida. La verdad jurídica, de nuevo, parece que no entrará en acción. Mientras, las apuestas continúan multiplicándose, los amaños se siguen reproduciendo y los maletines circulan sin freno. Algunos agarran el asa de la valija con fuerza, mientras otros la rechazan de plano, tirando a la cara de los malhechores los billetes que les ponen en la mano. Y no son pocos.

Fútbol

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios