Carlo Ancelotti es un técnico cotizado. Como pasa en todos lados, es más valorado lejos de casa que en su propio lugar de trabajo. Tal y como ha ido informando este periódico, el entrenador italiano ha sido objeto de deseo de diferentes clubes europeos de primer nivel, pero por encima de todos ha estado el Manchester United. La semana pasada, emisarios del club inglés presentaron una oferta que le habría convertido en el entrenador mejor pagado del mundo, por encima de los 17 millones de euros que recibe Pep Guardiola en el Bayern. La respuesta fue rotunda: "Lo siento, pero soy feliz en Madrid y en el Real Madrid".

El ex del Milan, Chelsea y PSG no dejó opción. Ancelotti está convencido, y lo afirma sin temor a posibles críticas procedentes de equipos y aficiones de su pasado, de que "está en el mejor equipo del mundo". Sueña con la Décima como también con ser el entrenador del Real Madrid durante tres o cuatro temporadas, tiempo máximo que el fútbol actual permite a un entrenador dirigir a un equipo de los grandes, según considera el italiano.

Además, Ancelotti ha encontrado en Madrid una forma de vida que no había tenido hasta el momento. Vive en el centro y valora el respeto que recibe de los aficionados del equipo y de los que no lo son. Pasea por el Retiro y se confunde como un madrileño más por sus restaurantes favoritos sin problema alguno. Ha encontrado calidad de vida y un club que tiene todo lo que necesita para ser entrenador de fútbol. Se ganó el respeto del vestuario, después de la afición y también ya el de los dirigentes al ciento por ciento.

Ante este panorama, el entrenador italiano no ha tenido más remedio que decir que 'no' por segundo año consecutivo al Manchester United. Si en años pasados fue al propio sir Alex Ferguson cuando por sorpresa apareció en su casa de París, ahora han sido a los enviados del club inglés a través de los abogados del técnico. Ante esta situación, el United está a un paso de cerrar un acuerdo con Louis Van Gaal para que se convierta en el entrenador que devuelva al equipo al sitio que ha perdido de la mano de Moyes y de una nefasta política desde la salida del clan Ferguson.

Ancelotti ya tiene clara su continuidad. Se la ganó durante la temporada pacificando una situación, con un vestuario al límite, y la certificó el pasado martes en Múnich. Hasta ese momento, el italiano ha sido cauto en todos sus movimientos dentro del club. Es un hombre de fútbol y sabía que con la Copa no valía. El técnico era el primero en exigirse algo más y siempre ha confiado en el éxito, tal y como le ha hecho llegar en repetidas ocasiones al propio Florentino Pérez. 

El historial del entrenador habla por sí solo. Ancelotti ha logrado en su primer año llegar a la final de la Champions, ganar la Copa y pelear la Liga hasta el final. Tanto en el Milan, como en el Chelsea como en el PSG, ha sido campeón de la liga italiana, inglesa y francesa. Suma dos Champions con el equipo de Berlusconi, dos Supercopas de Europa y un Mundial de clubes. También ha tenido ocasión de levantar las copas de Italia e Inglaterra y las Supercopas de ambos países.