La demanda presentada por un socio del Fútbol Club Barcelona contra el presidente de la institución, Sandro Rossell, por las presuntas irregularidades en el fichaje de Neymar va camino de quedar en agua de borrajas. Según fuentes jurídicas, la Audiencia Nacional no ha detectado ningún tipo de ilegalidad en la contratación del jugador brasileño, por el que el club azulgrana pagó 57 millones de euros.

El equipo del juez Pablo Ruz, a cuyo juzgado cayó la demanda cursada por Jordi Cases, ha analizado la documentación entregada por el FC Barcelona el pasado 18 de diciembre sin que haya descubierto infracción alguna. Según los papeles depositados en la Audiencia Nacional por el vicepresidente Toni Freixa, el fichaje de Neymar se abonó mediante una transferencia realizada desde La Caixa por los 57 millones de euros en los que el Barça siempre ha sostenido que pagó por el jugador al Santos.

Los números de Jordi Cases, miembro del Grup d´Opinió Barça, la plataforma que también presentó meses atrás una moción de censura que fue retirada a las 48 horas, son muy distintos. El socio mantiene en su querella criminal por apropiación indebida que hubo una  “distracción de 40 millones de euros” en la incorporación del crack brasileño, que estuvo rodeado de una gran polémica por los distintos propietarios que se repartían los derechos federativos de la estrella de la canarinha.

Según sus cálculos, el Barcelona habría pagado  74 millones de euros en vez de los 57 que defiende Rosell. El reparto del fichaje según los querellantes es el siguiente: 17,1 millones reconocidos por el Santos, más 2 millones si Neymar queda finalista del Balón de Oro en los próximos cinco años; más  7,9 millones por derechos preferenciales sobre tres jugadores del Santos y otros 9 por dos amistosos. A estos habría que añadir los 40 ofrecidos a la empresa N&N (el padre del jugador), lo que hace un total de 74 millones, más dos variables. Unas cifras que podrían engordarse si Hacienda investiga lo cobrado por N&N y lo interpreta como sueldo.

Sandro Rosell siempre ha mantenido que el contrato con Neymar fue más blanco que la patena. “Insisto por enésima vez que no se ha pagado ninguna comisión por el fichaje y que tampoco se ha pagado a ningún intermediario (...) ya se verá en la auditoría cuando la presentemos a la asamblea (...) pagamos 57 millones repartidos en cuatro empresas (...) no tenemos problema en explicar el reparto, pero nos liga un acuerdo de confidencialidad impuesto”, ha mantenido el presidente en distintos foros.

Una afirmación que en los próximos días puede corroborar si finalmente la Audiencia Nacional desestima la demanda del socio culé al no revelar ninguna irregularidad. Tras conocer la querella el pasado 9 de diciembre, el portavoz de la junta directiva del club, Toni Freixa, consideró que era "una denuncia temeraria e infundada que perjudica la imagen del club".

No obstante, para cerrar las constantes dudas sobre lo que se pagó por el brasileño, el Barça deberá superar la otra demanda que la empresa Sonda, una de las propietarias de los derechos federativos de Neymar, presentó meses atrás al considerar que no había percibido la cantidad correspondiente por el traspaso del jugador del Santos al club azulgrana.