Los campeones del mundo no quieren foto alguna con Teodoro Obiang. Sí con Mandela, pero no con el dictador africano, máximo responsable de que el 80% de los 700.000 habitantes que tiene el país viva en la pobreza. Tal es la tensión que se está viviendo por el componente político, que en España se pide la suspensión del partido y la Federación no tiene previsto realizar acto oficial alguno con los dirigentes del país africano. La idea es llegar, entrenarse y al día siguiente jugar el partido sin más alardes. Las fotos pretenden dejarlas para otro momento, el que están buscando y que no es otro que un simbólico encuentro con Mandela, cuyo delicado estado de salud le impide cualquier tipo de acto público.

Pero los futbolistas de la Selección no quieren saber nada de este asunto. Ellos se centran en el partido amistoso ante Guinea Ecuatorial y evitan responder cualquier cuestión que tenga que ver con el presidente Teodoro Obiang, después de las quejas de organizaciones y partidos políticos por la visita de la Roja. La Roja ha intentado frenar cualquier pregunta en la comparecencia ante los medios de comunicación de Fernando Llorente y Marc Bartra que abordase el asunto político.

"Solo me centro en el tema deportivo, el resto no me importa", dijo de forma tajante Fernando Llorente, que tampoco repara en las enfermedades ni las vacunas que no se han puesto los jugadores antes de visitar Guinea. "No debemos preocuparnos nosotros por las enfermedades. Confiamos mucho en los servicios médicos de la Selección y únicamente nos preocupamos por jugar. En lo demás estamos en buenas manos", explicó. Fue el mismo discurso de Marc Bartra: "Son temas que cuidan los profesionales. Nosotros nos basamos en jugar y hacer lo que más nos gusta".

El partido del próximo sábado ante Guinea Ecuatorial no fue la primera opción manejada por Del Bosque y los suyos. Ni la segunda tampoco. La falta de garantías del encuentro previsto en Gabón, llevó a la Federación a buscar un partido amistoso en tierras africanas y que pudiera servir de paso previo al choque de Sudáfrica. Se encontró en Guinea Ecuatorial, ante la selección dirigida por Andoni Goikoetxea y con la particularidad de no cobrar un solo euro. La federación africana tan sólo se hará cargo de la estancia y del autobús que transportará a la Selección en los dos días que estará en Malaba. No hay interés comercial alguno y sí el hecho de responder a las invitaciones llegadas y a la necesidad de encontrar rival, en el antepenúltimo partido antes de iniciar la concentración previa al Mundial.

Dos 'mundos' en sólo tres días

España visita en apenas tres días dos territorios opuestos al máximo en el terreno político y social. La presencia de los campeones del mundo en Guinea Ecuatorial para la disputa de un partido amistoso ha levantado todo tipo de polémicas por el régimen dictatorial que Teodoro Obiang mantiene desde hace 34 años. Por contra, el martes la selección de Del Bosque, cada día más roja, rendirá tributo a Sudáfrica jugando un partido en Johannesburgo con el ya mítico Soccer City como escenario. Se trata de un homenaje al pueblo sudafricano y, de paso, a Nelson Mandela.

A la petición de los políticos españoles respecto a la suspensión del partido del sábado, ayer se unieron la Asociación Pro Derechos Humanos y Amnistía Internacional en la exigencia de que España no acuda a Malabo por culpa de la tortura que sufre el pueblo guineano que no tiene libertad de prensa ni de manifestación. A esto hay que sumar el acoso y la privación de libertad. Además, la desaparición de todo aquel que moleste al régimen también ha sido recordada por políticos y activistas.

La Federación se limita a decir que el viaje es para jugar un partido de fútbol. Nada más, sin otro objetivo, ni político ni económico, algo que sí ha sucedido en los Juegos de Pekín o pasará en los de Sochi del próximo mes de febrero. La historia cambia con la visita a Johannesburgo. Villar, cumpliendo su promesa, se desplazará con la Copa del Mundo hasta Potchefstroom, ciudad que sirvió de cuartel general a la Selección de Del Bosque. Los jugadores, si al final prospera la gestión, tienen pensado rendir un pequeño tributo a Nelson Mandela.