Comienza otra frenética temporada. La Liga echa a andar y con ella toda la maquinaria futbolística de este país. Y en el Real Madrid bendicen el cambio de campaña y el inicio de un nuevo ciclo, el de Carlo Ancelotti y Zinedine Zidane al frente del cuerpo técnico blanco. Quizá uno de los que más se alegre de esta transformación sea el capitán, un Iker Casillas que mañana en el Santiago Bernabéu ante el Betis recuperará la titularidad perdida con José Mourinho. El guardameta internacional estará en el once en detrimento de Diego López, y es que el técnico italiano volverá a apostar por el que hasta hace bien poco era considerado por todos como mejor portero del mundo.

Ése es el primer dilema que ha tenido que resolver el extécnico del Paris Saint Germain. El otro se le presenta en el lateral derecho. La irrupción de Carvajal amenaza seriamente la presencia en el equipo de Álvaro Arbeloa. La gran pretemporada del recién llegado procedente del Bayer Leverkusen y la tardía incorporación del internacional por culpa de la Copa Confederaciones hace que Ancelotti sea un mar de dudas a la hora de decidir quién ocupará el lateral derecho.

Respecto al resto del equipo, el entrenador italiano optará por jugar en rombo en el centro del campo, con tres futbolistas fijos, Modric e Isco algo tirados en banda y Ozil en la punta de dicho rombo. La cuarta plaza en la medular apunta al alemán Khedira, pero no habría que descartar la opción de que entrara Casemiro. El brasileño ha convencido, y de qué manera, al cuerpo técnico durante la pretemporada y podría contar con minutos ya incluso en el debut liguero. Y la zona del campo más clara en la mente de Ancelotti es la delantera, donde Cristiano Ronaldo (con absoluta libertad de movimientos) y Benzema serán los encargados de materializar en goles el fútbol que generen los tres ‘jugones’ del equipo.

Opta por las concentraciones

Aunque todo el mundo está muy contento con la llegada del italiano al banquillo madridista y los jugadores alaban sus métodos y sus formas de trato con ellos, no todo van a ser concesiones para la plantilla. A pesar de la poca predisposición de los futbolistas a ser concentrados (pocos profesionales lo desean), Carlo Ancelotti ha decidido optar por ellas. Así, para el partido de este domingo, los blancos acudirán hoy a su hotel de concentración para preparar el duelo ante el equipo de Pepe Mel.

Es una primera medida que veremos si se mantiene a lo largo de toda la temporada. Al final, como casi siempre, puede depender de los resultados. Si las cosas van bien, los entrenadores suelen tener más manga ancha con las peticiones de sus futbolistas. De momento, a dormir al hotel.