30/07/2012
(06:00)
Forman parte del día a día de la mayor parte de la población. Se han convertido en una forma de comunicación y, a veces, en la primera fuente de información. Las redes sociales se han colado en el día a día, son un elemento más de lo cotidiano pero también son un arma de doble filo: un desliz, un despiste o el mínimo fallo se dimensiona y puede condenar a cualquiera de los usuarios y si éstos son famosos y conocidos, el castigo puede durar días en forma de ‘trending topic’ (tema del momento). Los futbolistas son un buen ejemplo de ello. Muchos ven las redes sociales como una forma de acercarse a sus fans, de mostrarse tal y como son en sus vidas personales pero muchas veces un comentario a destiempo o desafortunado puede tener consecuencias nefastas. La Premier League ha decidido dar un paso al frente y será la primera competición que ponga en marcha una normativa para regular el uso de redes como Facebook o Twitter.
Los máximos dirigentes ingleses son conscientes de la utilidad de estas herramientas y conocen de primera mano la creciente presencia de los jugadores en las redes sociales (David Silva ha sido uno de los últimos en incorporarse a Twitter). Richard Scudamore, presidente ejecutivo de la Premier League confesaba que el auge y la consolidación de esta forma de comunicación social “está haciendo un buen trabajo permitiendo que los fans se sientan más cerca de los jugadores, se ve su lado más humano y se pueden comunicar directamente con ellos. A veces pueden darse comentarios abusivos pero, en general, la forma de comunicarse es saludable”. Por ello no podían pasar por alto las peticiones y hace meses se pusieron manos a la obra con esta innovadora iniciativa.
Varios equipos ingleses tienen su propia normativa para controlar a sus futbolistas pero la Premier ha recibido solicitudes de otros conjuntos de la liga inglesa para que tomase la iniciativa y estableciese unas normas generales que afecten a todos los integrantes. En coordinación con la Asociación de Fútbol (FA) y la Asociación de Futbolistas Profesionales (PFA) y teniendo en cuenta la utilidad que los clubes dan a las redes sociales, se han formulado una serie de directrices que abarcan el uso de estas herramientas respecto a los aficionados y los posibles delitos que se pueden cometer en ellas y las medidas disciplinarias que tomarán si la FA considera que un jugador ha hecho comentarios desacertados en alguno de sus perfiles personales. Además la Premier también ofrece un servicio de asesoramiento y deja muy claro las prohibiciones que los jugadores que militen en la liga inglesa deben respetar: no podrán publicar información confidencial sobre el equipo, lesiones, tácticas o cualquier tema vinculado a la intimidad de la plantilla.
Y es que ha habido jugadores que han visto como Twitter se volvía en su contra como Frimpong (Arsenal) que fue acusado de conducta impropia, Rio Ferdinand (Manchester United) que tuvo que explicar algunos de sus comentarios o el activo Wayne Rooney que no dudó a la hora de llamar “idiota” a Pepe, futbolista del Real Madrid, cuando éste pisó a Leo Messi en los cuartos de la Copa del Rey. A partir de ahora tanto el delantero del United como el resto de sus compañeros tendrán que aprender a medir sus palabras.