Hace días que el mercado de verano abrió sus puertas pero pocos son los que se han atrevido a cruzarlas. Esta calma ha venido provocada por la Eurocopa, un magnífico escenario en el que los clubes de las grandes ligas han podido comprobar el estado de los mejores jugadores europeos. El único movimiento relevante que se ha producido hasta ahora ha sido
el fichaje de Jordi Alba que deja Valencia para volver a Barcelona, un cambio que pocos ignoraban. Las previsiones apuntan a
un verano tranquilo: los cedidos regresan a sus clubes de origen, los equipos más humilden configuran sus plantillas para intentar sorprender y los grandes se mantienen al margen mientras observan el caudal de la rumorología.
El Paris Saint-Germain ha decidido romper ese tedio fichando a Zlatan Ibrahimovic por 35 millones. El acuerdo entre clubes y el jugador es total y sólo falta la firma.
El futuro del sueco quedó en el aire cuando finalizó el Calcio italiano. Por primera vez en ocho años, Ibrahimovic no levantaba un título liguero y la ambición del sueco estaba dolida: "Estoy decepcionado, es la primera vez que no gana nada y no estoy acostumbrado a esto". El jugador no dudó a la hora de criticar los fallos cometidos por su equipo y mandó un aviso a la directiva de Galliani: "Soy feliz pero necesito saber qué piensan de mí y que tomen partido sobre mi futuro". La habilidad de Ibrahimovic para saltar de un equipo a otro es de sobra conocida ya que ha defendido el escudo de Ajax, Juventus, Inter, Barcelona y Milan. Su calidad es innegable igual que su complejo carácter que le ha jugado alguna mala pasada; Guardiola lo vivió en primera persona y hace unos meses El Confidencial destapaba el interés que tenía Mourinho en fichar al sueco. Dulce venganza tras su salida por la puerta trasera del club culé.
A pesar de que le quedaban dos años de contrato, 'Ibra' no ha elegido España como su siguiente destino sino París. El jeque del Paris Saint-Germain ha llegado a un acuerdo con Galliani para hacerse con los servicios del delantero sueco. Estos días, Mino Raiola, representante del jugador, viajó hasta Suecia para pulir los últimos flecos ya que lo único que faltaba era el visto bueno del futbolista. Este miércoles Raiola se reunió con Galliani en las oficinas del club y es que el administrador delegado del equipo de Silvio Berlusconi pasó de declarar a Ibrahimovic como intrasferible a declarar que "todo puede suceder". Así las cosas, aunque el sueco había decidido continuar en Milán finalmente cambiará, una vez más, de aires para ganar un título liguero que no figura en su palmarés, el francés. Habrá que ver si Thiago Silva, el que fuera su compañero en el Milan, sigue sus pasos.