El Real Madrid y el Málaga
se juegan la clasificación a los cuartos de final de la Copa del Rey en La Rosaleda, un estadio que el conjunto blanco ya visitó esta temporada y que no le fue nada mal, con una victoria por 0 a 4. Sin embargo, el partido de este martes será bien distinto,
un choque en el que los locales irán a por todas y los madridistas tratarán de cerrar la clasificación que encarrilaran en la ida, con el reto de enfrentarse al Barça en cuartos en el horizonte.
El anterior inquilino en el banquillo blanco, Manuel Pellegrini, es el único que puede evitar que su sustituto José Mourinho vuelva a tener al máximo rival frente a frente. Los barcelonistas tienen una ventaja de 4-0 ante Osasuna, por lo que la vuelta, que se jugará el jueves en Pamplona, será un trámite a priori. Sin embargo, el Madrid debe al menos empatar esta noche en la capital malagueña, porque una derrota (salvo que fuera por la mínima y con dos o más goles visitantes) daría al traste con un posible Clásico copero.
El actual campeón quiere seguir con vida en la competición y sabe que para ello no puede cometer errores. Cuarenta y cinco minutos nefastos en el Bernabéu dieron una ventaja de 0 a 2 al Málaga que pudo costarle la eliminatoria al Madrid. Sin embrago, una reacción de casta y tesón -a raíz del enfado de Mourinho en el descanso- permitió voltear el electrónico y jugar la vuelta con una ligera ventaja en el marcador (3-2).
El conjunto blanco sabe que no puede salir tan relajado como lo hiciera en el Bernabéu, ya que una victoria por 1 a 0 ó por 2 a 1 (o por más de un gol) daría la clasificación al Málaga. Aunque José Mourinho aseguraba que haría rotaciones en enero debido a lo duro del calendario, todo hace indicar que el portugués saldrá con todo para intentar certificar la clasificación que le meta en cuartos, previsiblemente ante el Barcelona.
Si el conjunto madridista solventara su eliminatoria ante el Málaga y no se produce una sorpresa mayúscula en el Reyno de Navarra, los cuartos de final de la Copa del Rey tendrán un nuevo clásico. En la presente temporada, ambos equipos se han enfrentado en tres ocasiones, con dos victorias para el Barcelona y un empate. La final de la pasada edición se podría repetir en los cuartos de esta.
Benzema, la gran duda de Mourinho
Por ello, el técnico portugués no dudará en sacar a toda la artillería sobre el terreno de juego, con la única duda de Karim Benzema, que ha entrado en la convocatoria tras retirarse por precaución ante el Granada. Aún así, todo hace pensar que Mou no forzará al francés, por lo que Higuaín será titular. La baja de Di María hará que el portugués juegue con un trivote formado por Khedira, Lass y Xabi Alonso.
Todas las miradas estarán puestas en Cristiano Ronaldo. El luso recibió ligeros pitos en el Santiago Bernabéu ante el Granada, un 'run-run' que ha escuchado en los últimos partidos y que no gusta lo más mínimo al portugués. Uno de los jugadores más importantes del equipo se quiere reivindicar ante el Málaga, e intentará firmar un partido con el que logre silenciar todas las críticas.
Por su parte, el equipo entrenado por Manuel Pellegrini dio con la tecla en la primera parte del Bernabéu para desactivar al Madrid y lograr una importante ventaja que terminarían tirando por tierra. Para tratar de dar la sorpresa, el chileno alineará de inicio a Weligton y Gámez para suplir a Mathijsen y Sergio Sánchez, y cabe la posibilidad de que Duda juegue de mediocentro en lugar de Apoño.
Alineaciones probables:
Málaga: Caballero; Gámez, Demichelis, Weligton, Monreal; Seba Fernández, Toulalan, Cazorla, Duda; Isco y Van Nistelrooy.
Real Madrid: Iker Casillas; Arbeloa, Sergio Ramos, Pepe, Coentrao; Khedira, Xabi Alonso, Lass; Özil, Cristiano Ronaldo; e Higuaín.
Árbitro: Miguel Ángel Pérez Lasa (Comité Vasco).
Estadio: La Rosaleda.
Hora: 22.00 horas (Canal+ 1).