Iker Casillas, mediante la Fundación que lleva su nombre, reunió a un buen grupo de amigos en el Palacio de los Deportes de Madrid en el partido por la ilusión, con la intención de
recaudar fondos para la integración y el trabajo de jóvenes de barrios marginales de Madrid y Barcelona.
El resultado era lo de menos, importaba más pasar un buen rato y hacer disfrutar a una grada entregada,
con unos protagonistas lejos de su 'hábitat' natural. Y cerca estuvo de no aparecer el protagonista del evento, quien con
una reacción alérgica evidenció una hinchazón en la cara. A Iker le jugó una mala pasada el marisco de estas fechas.
La tarde del miércoles
comenzó con varios mini conciertos: Pignoise, Huecco o Robert Rodríguez, para a continuación contemplar exhibiciones de las 'cheerleaders del Real Madrid de baloncesto o de freestyle con un balón de fútbol.
Pero el plato fuerte era el partido. Bajo la dirección de
José Ramón Sandoval, técnico del Rayo Vallecano, y de
Luis Aragonés, y divididos en dos equipos, blanco y negro, se pudo disfrutar de las incursiones por la banda del cantante
David Bustamante y el atleta
Chema Martínez; el control del balón de
Álvaro Benito, los intentos de regate de
Álvaro Bautista y
Sergio García, y el tesón en el ataque de
Miguel Ángel Muñoz.
También le pusieron interés
Alejandro Sanz y
Huecco, aunque el más aclamado fue sin duda el actor
Santiago Segura, que demostró ser el más novato ante el balón de fútbol aunque siempre se ofreció en las jugadas.
El resultado fue de 4-4 tras una sorprende actuación de David Muñoz, vocal del grupo Estopa, portero del equipo negro, quien con varias paradas de mérito demostró que lo suyo no es sólo la rumba catalana. También estuvieron Fabio Cannavaro, Miguel Torres, Héctor Polo (Pignoise), Leiva (Pereza), José Muñoz (Estopa), Fernando Hierro, Esteban Granero, José Antonio Reyes y Gica Craioveanu.