La
FIFA tachó de
irresponsable el comportamiento del
presidente del Sion, Christian Constantin, al trasladar a la justicia ordinaria un litigio deportivo y señaló que ha causado "un daño enorme al fútbol suizo y a la autonomía del deporte", que tendrá "consecuencias desagradables" y "sanciones". El director de Asuntos Legales de la FIFA,
Marco Villiger, afirmó que la actuación del club suizo
"socava la autoridad de los tribunales de la asociación y pone en peligro el funcionamiento de las competiciones por la cantidad de problemas que genera en el ámbito futbolístico".
El Sion ha trasladado a la justicia ordinaria su exclusión de la Europa League por alineación indebida en la eliminatoria previa frente al Celtic de Glasgow que denunció al club suizo con el argumento de que la FIFA le había prohibido fichar jugadores durante dos periodos completos y consecutivos de traspasos por contratar en 2008 al portero egipcio Essam El-Hadary cuando pertenecía a otro club.
Según la FIFA, en abril de 2011 recordó al club la prohibición que tenía para fichar jugadores durante el verano y comunicó la situación a los futbolistas contratados en pretemporada aunque éstos acudieron a un tribunal de distrito y obtuvieron una orden judicial provisional para jugar. Villiger indicó que tanto el presidente del club como los jugadores "conocen las reglas de juego" y recordó que los futbolistas han firmado un contrato de trabajo a sabiendas de que no tenían permiso para jugar".
El directivo de FIFA añadió que "cuando una sanción que el Tribunal Supremo suizo ha ratificado no puede hacerse cumplir por fallos ulteriores de otros tribunales, el deporte sufre una derrota" y señaló que su papel es "ayudar a hacer cumplir con mano firme las decisiones confirmadas por todas las instancias. Si una asociación ya no es capaz de hacer cumplirlas, nuestra obligación es sancionarla. Entre los castigos posibles se encuentran las suspensiones o la exclusión de las diversas competiciones y si no se respetan, el sistema entero corre peligro". El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) se pronunciará sobre el caso el próximo 3 de octubre.