¿Qué le espera a Daniel Ricciardo en su nueva etapa con Red Bull? A grandes rasgos: un sueldo más alto, un coche mejor y la aspiración cada fin de semana a subirse podios e incluso ganar carreras… y, por qué no, el título Mundial. El primer rival al que un piloto de automovilismo tiene que batir es a su compañero de equipo y al joven australiano le tocará lidiar, por el palmarés que tiene, con el peor de todos. Sebastian Vettel, tres veces campeón del mundo. Mark Webber lleva junto a él cuatro años sin poder batirle y, anteriormente, en Toro Rosso, fue Sebastian Bourdais quien luchó con él en inferioridad de condiciones, según el propio francés.

Cuestionado por la BBC, Bourdais ha desgranado cómo fue su experiencia con el Vettel previo a su consagración, lo crudo que el alemán lo pasó al principio en Toro Rosso y cómo fue empujado por Red Bull hacia el éxito. Sin rencores, el piloto de 34 años le describe como un hombre talentoso al volante cuya vida gira en torno a una única obsesión: ganar. Quizás, a Daniel Ricciardo le sirvan estas declaraciones para conocer mejor a la ‘bestia’ competitiva con la que se enfrentará desde 2014.

"Él creó su propia suerte"

"Te podría decir que él tenía los pies en el suelo y que estaba dispuesto a hacer lo que fuese para llegar a la cima. Disponía de talento, estaba muy motivado, era joven, lleno de energía, nunca dejaba nada sin hacer y tenía respaldo de Red Bull, así que las cosas le pintaban muy bien. Pero, además, él creó su propia suerte". Bourdais habla de los excelentes mimbres que tenía para alcanzar lo que se propusiera. El germano encabezaba la firme apuesta que Red Bull había hecho con su nueva red de cantera y había grandes esperanzas en sus manos.

¿Y por qué Sebastian Vettel? "Su principal fortaleza es que tiene un don natural y un impresionante control del coche, que le permite llevarlo al límite con sobreviraje (cuando la parte delantera del vehículo tiene más agarre que la trasera) todo el tiempo, y que tiende a ser la forma más rápida de ir en la Fórmula 1".

"La gente empezó a preguntarse si Vettel era bueno"

Tal vez Toro Rosso, al principio, no se adaptó lo suficiente a su manera de pilotar. Vettel comenzó 2008 con cuatro carreras sin acabar –dos accidentes y dos problemas mecánicos-. "Él también es humano. No pensaba que él fuera mentalmente súper fuerte. Cuando estábamos emparejados, la gente estaba empezando a preguntarse si él era bueno (tuvo accidentes los cinco primeros grandes premios). Estaba empezando a parecerse a cualquier otro piloto que trata de hacerlo y sentía como si se le estuviera escapando la oportunidad. Las cosas no fueron como él pensaba y estaba empezando a sentirse frustrado. Estaba cometiendo errores, aunque eso no duró mucho".

A partir de Turquía, quinta carrera, su suerte cambió gracias a un monoplaza con una especificación distinta que en el equipo fue en exclusiva para él. "Con el coche anterior (antes de la especificación ‘B’), estábamos muy emparejados. Entonces nos trajeron el coche nuevo y yo no pude conducirlo. Él estaba feliz, como un pez en el agua. Pero mi vida empezó a ser un poco más difícil". ¿En qué consistiría esa ‘especificación B’ que le cambió la vida y el rumbo de la Fórmula 1 actual?

Cuando Webber fue mejor que Vettel

Vettel revivió el episodio sucedido en Toro Rosso unos años más tarde en Red Bull, cuando en 2012 Mark Webber brilló en las tres primeras carreras del campeonato frente a su compañero Vettel. Le sacó ocho puntos y situó un simbólico ‘3-0’ en la clasificación en esos tres primeros grandes premios. "Había algunas características en la última evolución que no encajaban al estilo de pilotaje de Vettel, que entra con muchísima velocidad en la curva", explicaba Christian Horner por aquel entonces. Adrian Newey iba por la misma línea: "Mark parece que, por ahora, ha cogido este coche con más facilidad que Sebastian. Simplemente, es como lo ocurrido el pasado año, pero a la inversa". A la cuarta carrera ganó, en Bahrein, pero fue un paréntesis porque hasta la vuelta de las vacaciones veraniegas sólo se subiría al podio en Silverstone (tercero). A partir de septiembre llegaron cuatro victorias y el título mundial… Además de evolucionar el monoplaza, ¿adaptarían el RB8 a la conducción de Vettel?

Sin saber con precisión si los monoplazas ‘enfocaban’ a Vettel, lo que sí se ha podido ver en pista son acciones como la del GP de Gran Bretaña de 2010, cuando el alerón nuevo de Webber lo utilizó Vettel, o la colisión que sufrieron ambos pilotos en Turquía de aquel año. Más recientemente el veterano australiano fue la víctima del ‘Multi 21’ de Malasia. "En carrera, él era muy agresivo, incluso con su compañero de equipo", aseguraba Boudais, a quien acciones como la vista en Sepang no le cogió de sorpresa. "No me sorprende que él siempre quiera ir a por todas. Él quiere ganar. Eso es lo que le hace un campeón". Se llame Boudais, Webber o Ricciardo, en su mente está grabado a fuego la palabra victoria y hará lo que sea necesario para lograrlo.