La selección española ha vuelto a hacer historia, consiguiendo el pase a una nueva final de un gran torneo. La actual generación de futbolistas que forman parte del combinado nacional está
llevando a la Roja a lo más alto del panorama futbolístico, y está a un sólo paso de alcanzar la leyenda: si consigue hacerse con el título, España sería el primer conjunto de la historia del fútbol que consigue
llevarse una Eurocopa, un Mundial y otra Eurocopa de manera consecutiva.
El equipo entrenado por Vicente del Bosque sigue rompiendo moldes y está a un sólo paso de seguir haciéndolo. Y lo cierto es que Antonín Panenka mucho tiene que decir al respecto. En plena tanda de penaltis, y con la presión adicional que tenía Sergio Ramos por haber fallado su lanzamiento ante el Bayern de Múnich en las semifinales de la Champions, el de Camas decidió lanzar como hiciera el checo en 1976... un lanzamiento que evitó que Alemania Federal entrara en la historia.
Aquel combinado germano pasó a la historia como una de las mejores selecciones de fútbol que se ha podido ver nunca, y lo cierto es que estuvo a un paso de conseguir el logró que ahora acaricia España. En 1972, lograba la victoria en la Eurocopa de Bélgica tras derrotar a la URSS (0-3); dos años más tarde, se coronaba en campeón del mundo al derrotar a Holanda (1-2); pero, en 1976, se dejaría en la tanda de penaltis la posibilidad de lograr una nueva Euro: un tal Panenka lo impidió.
Checoslovaquia se convirtió en campeona de Europa, derrotando a la todopoderosa Alemania Federal gracias, entre otras cosas a Panenka, un jugador cuya innovación pasó a la historia. En plena tanda de penaltis, después de que fallara Uli Hoeness, el delantero checo tenía la posibilidad de dar el título a su país: con mucha tranquilidad y sin miedo, decidió poner en práctica un lanzamiento que ensayaba continuamente en los entrenamientos. Su éxito le hizo pasar a la historia.
Ahora, casi cuarenta años más tarde, aún se recuerda cómo aquel penalti evitó que la mejor selección alemana de todos los tiempos consiguiera tres grandes títulos consecutivos. Casualidades del destino, España alcanzó la gran final gracias, en buena medida, al penalti de Sergio Ramos... a lo Panenka. El sevillano, objeto de la mofa de los aficionado por culpa de su falló en la Champions, 'tiró' de valor para sacar un recurso que dio alas a España para meterse en la gran final de la Euro.
Con mucho coraje, Ramos se inventó un golazo que traspasaba toda la presión a Bruno Alves, que estrellaba su penalti en el larguero. Cesc, con puntería certera, no fallaba y daba a España un nuevo pase a una gran final, en la que tendrá la posibilidad de hacerse con el logro que aquella Alemania no consiguió. Quién sabe si serán los germanos quien traten de evitar que esto ocurra... pero Panenka se ha cruzado en el camino de España para llevarla hacia la historia.