El
Espanyol inició con buen pie la segunda vuelta de la competición tras imponerse al
Athletic Club de Bilbao gracias a un gol de
Luis García (1-0), que hizo justicia al mejor juego de los locales y castigó la escasa ambición de los visitantes.
Los dos contendientes evidenciaron notables carencias en la creación. El Espanyol fue el menos malo o, al menos, el que intentó proponer algo más de juego. Sin demasiada fluidez, pero sí con muchas ganas. El problema para los blanquiazules es que
Verdú apenas apareció.
La ausencia de Verdú y las constantes interrupciones favorecieron a los vizcaínos, más pendientes de cortar el juego que de elaborarlo. Sólo
Susaeta, que sustituyó al lesionado
Yeste,
amenazó a Cristian Álvarez, que disputó, posiblemente, su último encuentro como titular de la temporada bajo los tres palos.
El Espanyol cargó todo el juego por la banda derecha, pero Luis García volvió a estar desafortunado en los centros. Sólo
José Callejón, tan voluntarioso como siempre, le dio un poco de chispa al ataque españolista. Los centrales vascos controlaron bien a
Osvaldo, que no fue capaz de crear ninguna acción de peligro. Los de
Pochettino dominaron, jugaron en campo contrario y provocaron un buen número de saques de esquina, aunque evidenciaron una alarmante falta de ideas en la estrategia. A los puntos ganó el Espanyol, pero lo cierto es que
Iraizoz tuvo un regreso a su vieja casa bastante tranquilo.
El ex blanquiazul Iraizoz mostró sus mejores reflejos tras sendos remates de sus propios compañeros.
Ustaritz desvió un remate lejano de
Javi Márquez, que obligó al cancerbero a protagonizar una gran parada. Al borde del descanso, fue Iraola el que casi sorprende a su compañero. Los defensas rojiblancos fueron sus peores enemigos. Verdú salió algo más entonado tras el descanso y el Espanyol lo agradeció. El catalán, que no intervino demasiado en la creación, sí que pisó más el área contraria y creó ciertos problemas a la zaga visitante. En el primer minuto de la reanudación, el centrocampista estuvo cerca del gol.
El Espanyol estaba haciendo más méritos para marcar. Los jugadores con más talento Verdú y Javi Márquez combinaron y llegó el primer tanto. Luis García sólo tuvo que empujar al fondo de las mallas un balón rechazado por Iraizoz (1-0). Javi Márquez no marcó, pero todos sus disparos fueron sinónimo de peligro.
Caparrós, que pareció conformarse con el empate durante 60 minutos, decidió mover pieza y dar entrada a
Muniain. Con este cambio, el Athletic comenzó a transmitir otras sensaciones. El miedo de los locales, que siempre viven al límite, facilitaron las cosas a los vascos.
El recurso ofensivo por el que más aportó el Athletic fue colgar balones al área.
Llorente, su referente, topó continuamente con sus marcadores y acabó desquiciado. Cada centro comportó un enorme peligro aunque la retaguardia españolista acabó superando el examen. El Espanyol sufrió lo indecible y hasta el final para amarrar la victoria. Los minutos finales se consumieron lentamente, mientras el Athletic se volcaba en busca del tanto del empate. Cristian Álvarez, que se despedía como titular, atajó cualquier opción de remontada. Los tres puntos, al final, se quedaron en Cornellà-El Prat.
Ficha técnica:
1 - Espanyol: Cristian Álvarez; Chica, Pareja, Víctor Ruiz, Dídac; Baena, Javi Márquez; Luis García, Verdú (Roncaglia, m.90), Callejón (Corominas, m.67); y Osvaldo (Iván Alonso, m.81).
0. Athletic Club: Iraizoz; Iraola, Ustaritz (Muniain, m.60), Amorebieta, Koikili; Gurpegui, Iturraspe, Orbaiz, Yeste (Susaeta, m.18); Toquero (De Marcos, m.65) y Llorente.
Gol: 1-0, m.59: Luis García.
Árbitro: Rubinos Pérez (colegio castellano-leonés). Ha amonestado a Amorebieta (m.37), Javi Márquez (m.40), Baena (m.55), Corominas (m.85), Chica (m.87), Cristian Álvarez (m.92) e Iraizoz (94).
Incidencias: partido correspondiente a la vigésimo jornada de Liga disputado en el estadio RCDE de Cornellà-El Prat ante 25.110 espectadores.