“Aquí alguno, o algunos, hicieron la operación de su vida”. Son palabras del productor cinematográfico
Luis de Val, socio del FC Barcelona que sufragó de su bolsillo un informe sobre la compra de 30 hectáreas de terreno por parte del club azulgrana en la localidad de Viladecans (Barcelona) y que ayer presentó en la ciudad Condal. Hace dos años, el Barça pagó por los terrenos 18,5 millones de euros y en ellos pretendía edificar la Ciudad del Socio. Los compró a la empresa Divabe, propiedad de
José Luis Díaz Varela. Pero resulta que 27 hectáreas se encuentran afectadas por el Plan Natura 2000 y las 3 hectáreas restantes son terrenos dispersos. Por tanto, difícilmente se pueden rentabilizar.
La Ciudad del Socio sería un monumental complejo donde
se invertirían casi 70 millones de euros, aparte de los terrenos, para una escuela de fútbol, pistas deportivas, un
village con oferta de ocio y restauración, un pabellón multifuncional, un hotel, la sede de la Fundación del Barça y el espacio Barça Experience, una especie de miniparque temático sobre el club. Además, allí se encuadrarían las sedes de las nueve secciones no profesionales del club que en la actualidad juegan en campos alquilados. Pero la dispersión de las parcelas que permitirían construir la ciudad hace inviable el proyecto.
“A menos que una portería se sitúe en una parcela y el gol norte en otra, a 400 metros de distancia”, ironizó De Val.
Las alarmas saltaron cuando el socio tuvo acceso a las cuentas de la empresa Divabe: en ellas se especifica que de los 18,5 millones recibidos del Barça, más de 3 millones fueron destinados a comisiones. ¿A quién? Nadie lo sabe. “No las pagó el Barça, sino la empresa vendedora, que conste”, dijo De Val. Y añadió: “Aquí hay dos partes que son las que ganaron: Divabe, que había comprado unos años antes los terrenos por alrededor de millón y medio, y la persona o personas que se llevaron los tres millones de comisión. Por contra, los socios del Barça han sido los perjudicados.
La directiva ha hecho un gran expolio con esta compra extraña, oscura e inútil”. Porque, para el significado socio barcelonista,
“el club sabía que los terrenos eran inservibles. Era totalmente imposible construir la Ciudad del Socio”.
Pero planteó sus
dudas razonables: el hombre de confianza de Díaz Varela era el ex dirigente de CDC, ex consejero de la Generalitat e implicado en el
caso Pretoria Macià Alavedra. “Yo dejo ir algunas preguntas. Por ejemplo, ¿hay una vinculación directa entre directivos del FC Barcelona y Macià Alavedra? Sí. Es amigo de algunos y, por supuesto, de
Joan Laporta. Si no, ¿porqué Laporta sale a la carrera a defender a Alavedra cuando fue detenido?”. Se refiere De Val a una polémica conferencia que Laporta pronunció en la Fundació Catalunya Oberta (a la que pertenecen Alavedra, su compañero de desdichas
Lluís Prenafeta y algunos de los hombres de confianza del presidente del Barça, como el director general del club,
Joan Oliver, el directivo
Xavier Sala i Martin o el director de Barça TV,
Vicent Sanchís), en la que calificó a los dos ex políticos de “patriotas” y en la que aseguró también que habían sido detenidos por ser catalanistas
Diferencias de cálculo No obstante, vinculaciones aparte, Luis de Val presentó un informe realizado por
Pau Oromí, ingeniero agrónomo, perito judicial y secretario de la junta de gobierno del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Cataluña. “
Se pretendió boicotear la investigación. Hasta seis empresas se negaron a realizar el informe cuando supieron que el Barça estaba detrás de los terrenos”, se quejó Luis de Val. Pero al final, se hizo. “Lo que presentamos es incontestable”. El peritaje se basa en la comparación del precio de terrenos similares. El Barça, por ejemplo, pagó a un precio medio de más de 66,3 euros el metro cuadrado. En realidad, 69,3 euros
era el precio por el que algunos terrenos fueron expropiados para construir la autovía cercana. “Pero aquí no había expropiación ni había otras empresas interesadas. Se hizo la operación sin saber realmente porqué”.
“Nosotros pedimos que hiciesen una valoración por lo alto. Y por ello, a las hectáreas afectadas por la Red Natura 2000, le asignamos un valor de 13,19 euros el metro cuadrado, lo que totaliza algo más de 3,6 millones de euros. Y a las restantes 3,6 hectáreas, le asignamos 25,27 euros el metro cuadrado, lo que totaliza 924.066 euros.
En total, su precio es de 4.580.835 euros”, señaló el también socio del Barça y perito inmobiliario
Daniel Vallès. Pero una valoración más restrictiva, según los peritos, correspondería de 1 a 2 euros el metro de la zona afectada, lo que rebajaría el precio total a 1,5 millones de euros. “No es una valoración arbitraria, sino
un trabajo muy elaborado hecho por expertos con larga y dilatada experiencia en comparaciones. Además, el Colegio Oficial le da apoyo a este informe”.
La conclusión de ambos es muy sencilla: “Causaron un gran perjuicio económico a la entidad. Algunos directivos tendrían que avergonzarse y arrepentirse”, subrayó De Val. Y Vallès realizó un símil futbolístico: “Ya que se ha gastado una fortuna, no sé si hemos comprado y pagado un
Messi o hemos comprado y pagado un
Romerito”. De todos modos, lo que sí tienen claro es que “¿quién va a comprar un terreno en el que no puedes poner ni un pie porque puedes pisar un nido de aves protegidas? Así consta en los letreros que hay a la entrada de la mayor parte de los terrenos. Todo esto es un escándalo. Han expoliado al club y a los socios nos han engañado Laporta y su junta directiva”. De momento, afirman que “como los terrenos apenas tienen valor,
han de rehacerse las cuentas del club y pasar a pérdidas 14 millones de euros, ya que han de figurar en el balance los 4,5 millones que son el valor real de los terrenos”.
Luis de Val recordó que cuando se hizo la operación, había dos de los candidatos a las elecciones del Barça que se celebran el próximo domingo que formaban parte de la junta del club. “No sabemos todavía si la propia junta dio luz verde a la compra o si se hizo sin pasar por ella, ya que nunca quisieron responder a esta pregunta. Pero los señores candidatos
Jaume Ferrer y
Marc Ingla deberían dar explicaciones”, añadió. Por ello, si alguno de estos dos candidatos gana las elecciones del próximo domingo, “no tiene sentido que les entregue los documentos, ya que no harán nada, por lo que me
iré directamente al fiscal anticorrupción. Pero si gana cualquiera de los otros dos candidatos, que no tienen nada que ver con la compra,
Sandro Rosell o
Agustí Benedito, les entregaré los documentos para que investiguen la operación. Y, si no hacen nada, al final, terminaré también en la fiscalía”. De momento, ya tiene argumento para una nueva producción cinematográfica.