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Berlusconi afirma que podría colocarse al frente del equipo dada su experiencia
José Félix Díaz.- 18/10/2010 (06:00h)
Silvio Berlusconi no estará en el palco del Santiago Bernabéu en el partido que enfrentarán a Real Madrid y Milan en la fase de grupos de la Champions. Tampoco se sentará en el banquillo del equipo lombardo, lugar en el que según ha confesado el primer ministro italiano y propietario del Milan, podría estar perfectamente: "Estoy capacitado para ser el entrenador del equipo. De haber entrenado yo al equipo la pasada temporada habríamos ganado el campeonato con cinco o seis puntos de ventaja. Yo tendría que entrenar al equipo”, afirmó en el momento en el que Leonardo decidía dejar el banquillo del Milan por la continuas injerencias del político italiano y pese a tener un año más de contrato. El brasileño no se cortó un pelo a la hora de hablar de Berlusconi al que comparó con Narciso y su necesidad de tener siempre un espejo delante suya. Y lo dijo una persona que llevaba trece años en la entidad y que durante cinco fue la imagen del Milan para todo el mundo.
El primer ministro italiano no se desplazará hasta Madrid para presenciar el partido que enfrentará a los dos equipos que lucen más Copas de Europa en su museo. Una lesión en la mano, previo paso por el quirófano, le ha obligado a decir que no a la invitación madridista de pisar la zona de honor o el césped del Bernabéu. Berlusconi ha cambiado Madrid, por su refugio de Cerdeña, en el que se recupera de la dolencia sufrida en la extremidad derecha y del constante acoso judicial, político y mediático que sufre en los últimos años. Al frente del equipo llegará Adriano Galliani, administrador delegado del Milan y hombre de plena confianza del propietario de Mediaset para los asuntos deportivos, que tendrá doble compromiso con Florentino Pérez, con el que mantiene una gran amistad desde que en el verano de 2000 cerraron el traspaso de Redondo al equipo milanista.
Berlusconi tiene alma de entrenador. Le encanta fichar, hablar con los jugadores y sugerir alineaciones al entrenador que se siente en el banquillo de su equipo. Incluso, en una biografía escrita por él mismo, llegó a decir que fue el responsable de alineación titular del Milan en la final que le enfrentó a la Juventus en Manchester, con Ancelotti como máximo responsable técnico del cuadro lombardo. El entrenador nunca lo desmintió, como tampoco intentos posteriores, bueno sugerencias como dice el primer ministro, de colocar en el once a determinados jugadores.
En la víspera de un derbi de Milán, Mourinho, que pasaba por allí y sabía de la escena a la perfección, no pudo callarse y le recordó al técnico pretendido en su día por Florentino Pérez que a él nunca le pasaría eso. "Hay entrenadores que no hacen el once y el fútbol está lleno de ellos. Si alguien me dijera cómo tengo que hacer la alineación, al día siguiente mi oficina estaría vacía y la maleta llena", sentenció el hoy entrenador del Real Madrid. Ancelotti tiró de historial. "Tengo cuatro Champions, cuando las tenga que hable". Curiosamente, el técnico del Cagliari y hoy máximo responsable técnico del Milan, también entró en la guerra y tildó al portugués de: "patético y de faltar constantemente al respeto".
Lo cierto es que el poder de decisión de Berlusconi dentro del Milan va más allá de lo que suele representar un presidente o incluso un propietario. En los últimos años se ha alejado del equipo por sus ocupaciones políticas, pero pese a ello se deja ver junto a los jugadores en cuanto puede. En los fichajes siempre tiene la última palabra y considera como hijos suyos a los recién llegados o a los que él recomienda para su incorporación. Tras el adiós de Kaká, era su preferido y nunca lo ocultaba, puso sus ojos en Ronaldinho. Fue el único que apostó por su llegada. No reparó en medios ni en gastos. Quería al azulgrana y cedió ante todas sus peticiones. Casa, coche, billetes de avión... todo con tal de tenerle cerca. En la pasada pretemporada, cenó a solas con el brasileño para pedirle un nuevo esfuerzo, para que su actitud fuera otra, para que adelgazara, para que se entrenara y cuidara más. Como premio, firmaría un nuevo contrato, ese que tanto reclama Asis, el hermano del jugador.
En el asunto entrenador, Berlusconi siempre ha apostado por gente de la casa, ex jugadores que hubieran vestido la camiseta del Milan. Algunos decían que era para que así conocieran mejor el equipo. Los mal pensados afirmaban que era para manejarlos por completo. Estos últimos se acercan más a lo cierto. El pasado verano, y una vez que Leonardo no aguantó más, señaló a Tasotti y Filipo Galli como sus favoritos, pero ninguno de los dos accedió. Galliani le propuso el nombre de Allegri y ahí está en el banquillo lombardo, tragando con fichajes cuando menos extraños como fue el de Robinho y polémicos como el de Ibrahimovic. El brasileño no es titular y el sueco todos sabemos que no es el mejor jugador para hacer vestuario. "Tiene que haber dos delanteros en el campo. Llevo 25 años en el fútbol y la única manera de ganar es jugando al ataque, buscando la victoria. Para ganar hay que hacer goles. Al entrenador le he dicho las cosas a la cara y si no le gusta ya sabe. El propietario del equipo soy yo", afirmó el primer ministro italiano el día de la presentación de Allegri.
En los últimos siete años, el Milan ha costado a la familia Berlusconi 500 millones de euros. El déficit se acumula temporada tras temporada a una media de 60 millones de euros. Los hijos del polémico dirigente le han prohibido a su padre seguir en el fútbol, pero la pasión y el tirón popular del Milan, tanto para la política como para los negocios, le impiden decir adiós. Atrás quedan los 1.000 millones de euros que ha confesado que le costado el equipo desde que aterrizara en él hace 25 años. La pregunta es clara, ¿cuántos ha recuperado a costa del equipo?
La ausencia de Berlusconi no quiere decir que no habrá morbo a la visita de los dirigentes del Milan. Dos nombres aparecerán en la cena, comida y en el palco del Bernabéu. Galliani, asesorado por Ernesto Bronzetti la persona con más llegada en los dos clubes, preguntará por Kaká, regalo ideal para el presidente-primer ministro, y su posible cesión o venta a final de temporada, extremo bien visto por el madridismo. Florentino Pérez preguntará por Pato, jugador que le impactó el pasado año, cuando el Milan ganó en Madrid con dos goles del brasileño. El delantero pudo ser madridista, pero Braida se adelantó a Mijatovic y supo manejar mejor a su Gilmar Veloz, agente del joven jugador, por lo que Pato se convirtió en milanista.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
2 COMENTARIOS
2 .- #1 No se preocupe, madurara y se hara un buen jugador. Lo llegaremos a comparar con PELE, sino lo estan haciendo ya.
1 .- Yo sólo quiero decir que Robinho se fue del Madrid por culpa de su cuerpo técnico que lo menospreció ofreciéndolo como moneda de cambio por Ronaldo.
Yo hubiese hecho igual.
Robinho en buenas manos es un portento. Lástima que lo tratásemos tan mal...
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