rozó el triple doble

Doncic deja a todos con la boca abierta en la apurada victoria del Madrid ante el Maccabi

El jugador esloveno anotó 10 puntos, cogió 11 rebotes y repartió 8 asistencias en la victoria madridista por 80-75 contra el Maccabi, que llegó a ir ganando por 10 puntos

Foto: Doncic acabó con 10 puntos, 11 rebotes y 8 asistencias (JuanJo Martín/EFE)
Doncic acabó con 10 puntos, 11 rebotes y 8 asistencias (JuanJo Martín/EFE)

Solo hay una persona a la que no impresiona lo que está haciendo Luka Doncic: el propio Luka Doncic. El resto está alucinado, intentando comprender, mientras disfruta, las barbaridades del esloveno, que hasta el mes que viene no cumplirá los 18 años. En la victoria del Real Madrid contra el Maccabi de Tel Aviv por 80-75, el jugador madridista rozó el triple doble, algo que es más o menos habitual en la NBA, pero que en Europa es una hazaña. Se quedó muy cerca: 10 puntos, 11 rebotes y 8 asistencias. Pero más importante que los números fue, una vez más, su dominio del partido.

El baloncesto de Doncic evoluciona mucho más rápido de lo que se puede asimilar. No hay nada que no pueda hacer sobre una pista, y todo lo hace cada vez mejor. Su edad dice que es un júnior, pero su juego indica que es un veterano con un conocimiento del juego superior a la media. Lee como nadie lo que sucede a su alrededor y utiliza esa información para tomar la mejor decisión casi en cada jugada. Además, tiene un físico que le permite ejecutar todas sus ideas. "Ha sido una victoria muy trabajada. Siempre lo importante es que el equipo gane y luego las actuaciones personales. No esperaba conseguir estos números”, dijo el joven jugador, que cada vez que habla ante la prensa se quita importancia.

Doncic deja a todos con la boca abierta en la apurada victoria del Madrid ante el Maccabi

"Un chico de 17 años que casi hace un triple doble, es que ha hecho un gran partido. Ha estado muy bien. Hoy los números brillan mucho, aunque no ha sido su mejor partido. Ha sumado rebotes desde fuera y eso es lo que más valoro porque nos ha ayudado mucho”, declaró un exigente Pablo Laso.

Contra el Maccabi, Doncic fue fundamental en las dos canastas. En defensa fue el único que durante la primera parte cerró el rebote defensivo. El Maccabi, que no paraba de perder balones, sin embargo mandaba en el marcador gracias a sus 10 rebotes en ataque, el acierto de Goudelock (sobre el que había insistido Laso en la previa del partido) y el desacierto del Real Madrid. Valga un dato para corroborar esto último: Llull no anotó en toda la primera parte.

En ataque, Doncic aportó paciencia, algo que le había faltado al Madrid en el primer cuarto. Con él a los mandos y Rudy Fernández a su vera, el equipo blanco le dio la vuelta al marcador en el segundo cuarto. El escolta mallorquín anotó 10 puntos y su equipo se fue al vestuario con ventaja (37-36). A pesar de que habían sido los dos mejores del Madrid en la primera parte, no volvieron a pisar el parqué hasta que acababa el tercer período. Laso dio entrada a Draper de inicio con la misión de frenar a Goudelock, pero el del Maccabi se lesionó y no volvió hasta el último cuarto. La mala noticia es que su suplente, Ohayon, consiguió que no se notara su ausencia. El Maccabi llegó a mandar por 10 (43-53).

Rudy fue fundamental en la victoria del Real Madrid ante el Maccabi (JuanJo Martín/EFE)
Rudy fue fundamental en la victoria del Real Madrid ante el Maccabi (JuanJo Martín/EFE)

Tres maneras de ganar un mismo partido

En ese momento volvieron Doncic y Rudy, y el partido cambió. En la primera jugada, la presión de los dos provocó la pérdida de Rudd, que volvió a brillar como en el partido de ida (18 puntos y 9 rebotes). Doncic, con su dominio, y Rudy, con su nivel defensivo y agresividad en ataque, cambiaron el partido en la segunda parte. Del trabajo de ambos se benefició Ayón (14 puntos) , que en el segundo tiempo recibió tres asistencias de Doncic y dos de Rudy, al que Laso destacó tras el partido: "Es un jugador total. Valorarlo solo por su tiro exterior, solo por su defensa, solo por su visión de juego o solo por sus rebotes es imposible. Ha hecho muchas cosas bien para el equipo. Ha hecho un partido muy completo".

Aún se sumó otro más a la reacción madridista: Llull. El base no anotó hasta el minutos 25 y falló sus primeros seis triples, pero si algo tienen es persistencia: acabó con 13 puntos, incluidos dos lanzamientos anotados desde más allá del 6,75 cuando su equipo perdía por cinco en el último cuarto (61-66). Esas dos canastas insuflaron energía al Madrid, que sudó para amarrar el triunfo. Goudelock, ya recuperado, y Miller vendieron cara la derrota del Maccabi, que solo bajó los brazos tras un par de canastas de Carroll y Thompkins.

El Madrid no jugó bien durante buena parte del partido, pero consiguió una victoria que le mantiene muy cerca del primer puesto de la Euroliga, en poder del CSKA de Moscú. Lo hizo gracias al control de Doncic, la agresividad de Rudy (14 puntos, 3 rebotes y 5 asistencias) y el 'instinto asesino' de Llull.

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