Sevilla, Granada, Las Palmas, Bilbao, Madrid y Barcelona darán forma al Mundial de Baloncesto que se celebrará el próximo mes de septiembre y que ayer echó a andar con el sorteo celebrado en el Palau de la Música de Barcelona. La competición tendrá un impacto estimado de 300 millones de euros, aunque no se esperan grandes beneficios. Es más, el realista objetivo de la organización que preside José Luis Sáez siempre ha sido el de no crear déficit alguno. El presupuesto no supera los 40 millones de euros.

Las inversiones realizadas rondan los 80 millones de euros en infraestructuras. De éstos, unos 70 se han destinado a la construcción del nuevo pabellón de Las Palmas y el resto se dedicará a reformar otras instalaciones

Los ingresos consisten en aportaciones de las sedes de los partidos (23 millones), derechos comerciales y de patrocinio (13,5 millones) y venta de entradas y ‘hospitality’ (6 millones). Los gastos, por su parte, se dividirán en promoción y comercialización (12,5 millones), gastos operativos y de organización (13,7 millones) y programas de fomento y preparación de las instalaciones para el periodo posterior al Mundial (10 millones).

 

 

El superávit que se obtenga se invertirá en el baloncesto, en la base del deporte de la canasta. Las principales fuentes de ingresos de la competición serán las aportaciones de las administraciones públicas de las sedes; las de los patrocinadores, entre los que cabe destacar a Endesa, San Miguel 0,0, Iberia, Caixabank o las multinacionales Beko, Bwin y Tissot; los ingresos de televisión y el dinero recaudado en taquillas por la disputa de los partidos. Las empresas que participarán en el Mundial tendrán ayudas fiscales.

Se han puesto a la venta alrededor de 650.000 entradas y la previsión es que el 40% de las localidades las adquirirán turistas extranjeros. Se ha incentivando un plan por diferentes países para que el Mundial sólo sea uno de los motivos para viajar a España durante el próximo septiembre. El campeonato será emitido en 200 países.

El deporte para cambiar la sociedad

José Luis Sáez, presidente de la Federación española de baloncesto, considera que “el deporte es uno de los pocos sectores en los que España sigue siendo una referencia. Uno de nuestros grandes objetivos es que tras el Mundial el baloncesto deje un importante legado en las ciudades, no sólo por las instalaciones deportivas sino también en proyectos sociales. El deporte es de las pocas cosas pueden cambiar la sociedad”.

La fase final estará repartida en dos sedes, Barcelona y Madrid. Cada una de ellas acogerá cuatro partidos de octavos de final, dos encuentros de cuartos y una semifinal. La final tendrá lugar en Madrid. En total se disputarán 75 partidos. Granada será la sede de España en la primera fase, mientras que Estados Unidos ha elegido Bilbao.