Efe.- 10/04/2010 (19:50h)
El técnico atlético Quique Flores.
Quique Sánchez Flores, entrenador del Atlético de Madrid, aseguró que el "enfermo", como hablaba de su equipo en sus primeros meses en el banquillo rojiblanco, "ya está dado de alta hace algún tiempo atrás", aunque avisó de que, "en el fútbol, confiarse es peligrosísimo".
"Sí, está dado de alta ya hace algún tiempo atrás, pero en el fútbol sacar pecho, confiarse e ir con la cabeza en alto es peligrosísimo. Sabemos que a la vuelta está que te pongan en tu sitio. Siempre hemos dicho que estamos súper encantados de que los aficionados estén disfrutando de lo lindo, pero nosotros queremos dar esa sensación de estabilidad y tranquilidad para afrontar cada partido desde el punto que se debe", valoró en rueda de prensa.
"Soy un afortunado al estar al frente de este grupo. Lo dije cuando llegué, cuando estábamos todavía en una situación difícil, y ahora soy más afortunado que nunca", añadió el técnico, ya centrado en el partido de mañana frente al Espanyol, al que su equipo llega tras mostrar "sensación" de fiabilidad en sus últimos duelos.
"Pero no podemos confiarnos, porque sabemos que el Espanyol tiene sus armas. Tiene un partido reciente en casa en el que ganó al Sevilla y sabemos que va a poner las cosas complicadas. Está bien que los rivales nos respeten, tenemos jugadores para ser respetados, pero en cualquier caso la mayor satisfacción sería mantener los niveles de intensidad y de concentración", continuó. "Es cierto que también en Liga las últimas sensaciones son buenas y vamos a intentar mantenerlas. Vamos a hacer un partido de muchísima intensidad, donde hay muchos objetivos todavía por el medio. Sabemos que el Espanyol en casa aprieta y que va a ser un partido difícil", analizó.
El Atlético tiene abiertas tres vías (Copa del Rey, Liga y Liga Europa) para alcanzar el billete para competición continental. "Nosotros tenemos que apuntar a la que tenemos más posibilidades, la Liga, que es la que nos ofrece más partidos y posibilidades y es a la que inteligentemente nos tenemos que agarrar. Estamos a una media distancia que nos permite ser optimistas", valoró. "Lo demás está también ahí, pero me gustaría llegar a esas situaciones. No me gustaría que tuviéramos que depender de esos partidos para entrar en Europa, porque entiendo que los jugadores merecen jugar esas finales desde la irresponsabilidad, por decirlo de alguna forma, de divertirse y de hacer las cosas en función de como se debe jugar una final", agregó.
Su equipo encara el último tramo del curso tras partidos con "niveles de intensidad altísimos", que significan, según él, "dos cosas: que los jugadores están bien y que lo emocional sumado a lo físico siempre es muy importante en el fútbol". Además, destacó que hay jugadores menos habituales en el once que "cada día van aportando más cosas" y que le han hecho ver al técnico que "están en disposición de ayudar muchísimo de aquí a final de temporada" y afirmó que ve "muy preparado" al argentino Eduardo Salvio "en el sentido de que ha mejorado muchísimo", pero al que el cuerpo técnico debe "exponer en la medida necesaria".
"La única asignatura pendiente de Salvio, que tiene 19 años y que tampoco es tan grave, es el hecho de que tácticamente acabe encontrando un espacio en el campo, pero es un jugador que nos ofrece alternativas tanto en el medio campo como arriba, que es importante para nosotros y será más importante en el futuro", dijo. "Creo que tenemos parte de culpa en que esto no se resuelva, porque vamos retrasando las fechas, no podemos concretar todavía nada y ojalá sea así hasta el final y se juegue el último día posible, porque eso querrá decir que el Atlético de Madrid está llegando al final en todo", apuntó.