Fútbol | pretemporada | Estados Unidos | Asia
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Entrenamiento del Real Madrid en el campus de la Universidad de California en Los Ángeles.
Elena Sanz Bartolomé.- 17/07/2011 (06:00h)
Ya sea para jugar un sólo partido o para desarrollar el grueso de la pretemporada, cada vez más los equipos europeos deciden cruzar el charco o atravesar varios continentes para comenzar a recuperar el tono físico perdido durante las vacaciones. La decisión de recorrer miles de kilómetros no se hace sin razón. Las giras americanas y asiáticas se han convertido en un negocio que beneficia a todos: equipos y países anfitriones.
Hace unos años, entre los equipos europeos, estaba de moda fijar Asia como destino de la pretemporada. El beneficio económico que conseguían los clubes era más poderoso que todos aquellos factores que perjudicaban la puesta a punto de los jugadores. A un lado quedaba la falta de ritmo en los primeros partidos de preparación, los larguísimos vuelos, los horarios imposibles o la presión mediática que soportaban los jugadores en un período en el que se supone que pueden permitirse pasar más desapercibidos.
Los acuerdos iban en dos direcciones. Por un lado, los equipos se promocionaban en un mercado emergente y llenaban sus arcas. Por otro, las empresas asiáticas empleaban un escaparate perfecto y conocido a nivel mundial, como pudo ser Beckham en su momento, para promocionarlo y darse a conocer en el resto del planeta. La combinación era perfecta. En este conglomerado no podían faltar las televisiones. Las del propio país televisaban en directo cada uno de los pasos de las estrellas del fútbol y aprovechaban para promocionar sus canales de pago que ofrecían todas las ligas europeas. La incógnita era saber si los asiáticos entendían el fútbol pero las giras eran un negocio donde lo que primaba era hacer caja y equipos como el Real Madrid y el Barça lo consiguieron. Los blancos se llevaron 14 millones de euros y los azulgranas por cuatro partidos, cuatro millones.
Las ligas europeas cruzan el charco
Ahora el gigante asiático ha cedido protagonismo a Estados Unidos y los grandes de Europa prefieren sobrevolar el Atlántico para mimar el mercado americano y preparar la temporada. Hasta el próximo 6 de agosto se van a disputar catorce partidos encuadrados dentro de la Herbalife World Football Challenge, una competición organizada por la MLS. El objetivo es traer a las grandes figuras del fútbol europeo que, evidentemente, llegan sin el rodaje necesario por lo que su aportación deportiva es mínima. Pero en estos partidos lo relevante no es una jugada de tiralíneas, una bicicleta o una estirada imposible para parar un golazo. Algunos jugadores sólo hacen acto de presencia para que los estadios se llenen y los organizadores de la gira tengan aseguradas ganancias millonarias.
Los equipos europeos han tomado buena nota de las facilidades del mercado americano: instalaciones de alto nivel, alojamientos de lujo, clima agradable y más anonimato que en Asia aunque tampoco mucho más desde que el fútbol se globaliza cada segundo. Tanto los equipos ingleses, Manchester United, Manchester City, como los españoles, Real Madrid y Barça, sin olvidar a la Juventus o al Sporting Club, han aprovechado el mercado en expansión de Estados Unidos para expandir sus marcas y, por supuesto, sacar beneficio económico. En 2010 el Manchester United se llevó doce millones de dólares pero los americanos también tienen su trozo de pastel. La MLS, Multimedia Sports y CAA Sports ganarán entre uno y cuatro millones de euros y los organizadores del Partido de las Estrellas que tendrá lugar en el Red Bull Arena, tienen prácticamente aseguradas la venta de las 25.000 entradas con un precio mínimo de 124 dólares. Nunca antes hacer las Américas fue tan rentable.
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