El Barcelona se enfrentará el próximo sábado al Manchester United en la final de la Liga de Campeones.
Wembley será el escenario en el que los azulgranas y los 'red devils' se verán las caras en una final de ensueño que podría verse empañada por culpa de un factor poco esperado pero no desconocido para el conjunto español:
la erupción del volcán islandés Grimsvoetn.
La historia podría volver a repetirse. El pasado sábado entró en erupción el volcán más activo de Islandia, provocando una nube de cenizas y humo que podría alcanzar los quince kilómetros de altura. Todas las previsiones indican que otros puntos del espacio aéreo serán cerrados por culpa de esta nube, una situación que podría complicar el desplazamiento del Barça y sus aficionados a Londres.
El conjunto azulgrana tiene previsto desplazarse este jueves a Reino Unido para disputar la final de la Champions, pero su ruta podría variar drásticamente. Los planes de viaje de la expedición azulgrana y de sus aficionados podrían ser modificados por culpa del volcán, una situación que ya analiza el Barcelona, que ya se vio afectado el año pasado por otro volcán islandés, en este caso el Eyjafjallajökull.
La pasada temporada el conjunto español tuvo que desplazarse a Milán en autobús para enfrentarse al Inter en la ida de las semifinales de la Liga de Campeones. En aquel choque, los azulgrana notaron el cansancio físico, y cayeron derrotados ante el conjunto 'neroazzurro' por 3 a 1. Ahora, Pep Guardiola no quiere que se repita esa situación, y ya ha empezado a plantear hipotéticas soluciones.
Según asegura TV3, la expedición azulgrana viajaría por carretera hasta el paso de Calais -es decir, recorrer una distancia de unos 1.500 kilómetros- para, después, atravesar el Canal de la Mancha en el tren Eurostar. Otra posibilidad que se baraja es que el equipo viaje por carretera hasta París y desde allí tomara el Eurostar hasta la capital inglesa.
Algo similar le ocurrió a Fernando Torres en abril de 2010, cuando el español se desplazó en furgoneta desde Liverpool hasta Barcelona para ser intervenido de su rodilla. 'El Niño' necesitó 30 horas de viaje para llegar a la Ciudad Condal, varias horas más que el Barcelona para llegar a Roma. Un nuevo volcán se cruza en el camino azulgrana, esta vez ante de la disputa de la final de la Champions.