La temporada de Fórmula 1 se encuentra a punto de comenzar, y
Fernando Alonso está ansioso por ver el semáforo en verde y pisar el acelerador de su monoplaza. El piloto español está más motivado que nunca y está
convencido de poder convertirse en campeón a bordo del Ferrari F150º Italia. El asturiano quiere entrar en la leyenda de Ferrari y, de paso, 'calcar' los pasos de todo un mito de la 'Scuderia' como
Michael Schumacher.
Alonso irá a por todas y su meta no es hacer un buen Mundial, sino ganarlo, y así lo asedguró en Melbourne en una conferencia de prensa de la FIA. "El objetivo cuando se corre para Ferrari no puede ser otro que luchar por el campeonato del mundo. Es la historia de Ferrari, el poder de Ferrari y no hay otro objetivo. Al final puedes ganar o puedes perder, depende de lo competitivo que seas y de otros factores, pero tienes que estar ahí, en la lucha hasta el último momento", aseguró.
El piloto español está deseoso de que comience la temporada. "Desde la última carrera del año pasado ya son muchos meses. Luego se canceló Baréin, y otros quince días más de espera, y se hace largo, pero ya está aquí la primera carrera, con muchas ganas de empezar otro campeonato, otra nueva aventura, que con los cambios de este año parece interesante: el alerón trasero, el KERS, los neumáticos..., todo hace pensar que podemos ver un 2011 bastante excitante", añadió.
Más confianza en su monoplaza
Alonso ha tenido mucho que ver en el desarrollo del nuevo monoplaza, algo que no ocurrió la pasada temporada al tener heredados ciertos componentes de la evolución de Kimi Raikkonen. Este año, el español se ha volcado con el nuevo vehículo: "Todo ha cambiado, pues este año sí tengo el número de los ingenieros", aseguraba el asturiano. Los nuevos neumáticos "pueden hacer las carreras más emocionantes", opinó, y anticipó que "incluso en las últimas diez vueltas de carrera, alguien puede hacer una parada extra, si hay un coche de seguridad que agrupe todo el pelotón, y puede haber muchos adelantamientos".
Durante la primera parte de la pasada temporada, Alonso no terminó de sentirse cómodo en su monoplaza. Todo lo contrario que en el tramo final de la misma, demostrando haberse adaptado a la perfección a la escudería italiana, situación que refrendará esta temporada "Alonso es fortísimo, formidable. Le he visto muy, muy concentrado. Espero muchísimo de él", aseguraba Luca Cordero di Montezemolo.
Alonso quiere lograr en 2011 su primer Mundial con Ferrari. Tras los dos conseguidos en 2005 y 2006 con Renault, el piloto español quiere pasar a engrosar la leyenda de los pilotos que han conseguido títulos con el 'Cavallino Rampante'. En especial, uno de los más grandes que ha pilotado en la escudería italiana con el que guarda grandes similitudes en su carrera.
Carreras muy similares
Tanto el alemán como el español comenzaron en la F1 en escuderías muy modestas, precisamente con once años de diferencia. Mientras que Schumacher empezó en Jordan (1991), Alonso lo hizo en Minardi (2001); tres temporadas después, el 'Kaiser' lograba su primer Mundial (1994), las mismas que tardaría el español en conseguirlo -pues en 2002 no compitió, sino que fue probador de Renault- (2005).
Ambos repitieron Mundial una temporada después y sumaron cuatro años de sequía sin volver a conseguir un título. Schumacher, ya en Ferrari, sumaría su tercer título en el año 2000, momento a partir del cual sumaría cinco consecutivos. La única diferencia entre ambos es que el alemán hizo su penitencia de cuatro años sin ser campeón en Ferrari, mientras que el español solo ha pasado un año en la escudería italiana.
Alonso ya ha sumado sus cuatro años de sequía, y está decidido a conseguir su primer título con Ferrari esta temporada. "Veo a Fernando muy motivado. Ha tenido un óptimo invierno en términos de preparación y no ve la hora de correr en Melbourne, porque quiere borrar el amargo epílogo de Abu Dabi", aseguraba Stefano Domenicalli. El español sólo piensa en conseguir su tercer Mundial.