El cierre del mercado en la NBA se convirtió en una verdadera locura. Hasta 21 de las 30 franquicias de la competición norteamericana realizaron movimientos en sus plantillas, aunque las más destacadas fueron la marcha de
Carmelo Anthony a los New York Knicks y de
Deron Williams a los New Jersey Nets. ¿Por qué tanto movimiento en un mercado tan convulso?
Quizá el posible cierre patronal tenga mucho que ver con lo ocurrido.
El actual convenio colectivo de la NBA expira el próximo 30 de junio, y las negociaciones entre la patronal (la Liga) y el Sindicato de Jugadores, NBA Players Association (NBAP) están completamente rotas. La última reunión entre ambas partes se produjo el pasado fin de semana, durante el All-Star Weekend, y las posturas de ambas partes siguen siendo completamente contrapuestas.
David Stern, comisionado de la NBA, anunció durante la última reunión sus objetivos de cara al próximo convenio: reducir el salario de los jugadores en un 30 por ciento, reducir el tope salarial de los equipos a 50 millones -actualmente está establecido en 55 millones- y disminuir el número de equipos en la NBA han sido algunas de las propuestas más polémicas, y no han gustado lo más mínimo a los jugadores.
Por ello, muchos jugadores, antes de finalizar su contrato y esperar a ver qué ocurre la próxima temporada, han decidido moverse. Algunos de ellos han buscado un equipo en el presente mercado invernal para firmar un nuevo contrato que será respetado, pase lo que pase, tras el próximo convenio -al ser firmado durante el actual-, mientras que otros han decidido buscar una salida en Europa.
Las últimas horas antes del final del periodo del fichaje fueron especialmente tenaos: Baron Davis firmó por los Cavaliers a cambio de Mo Williams, Jamario Moon y una elección en primera ronda del 'draft' para los Clippers; Jeff Green y Nenad Krstic jugarán en los Celtics, a cambio de Kendrik Perkins y Nate Robinson, que recalan en Oklahoma; y los Trail Blazers se hicieron con Gerald Wallace a cambio de Joel Pryzbilla, que irá a los Hornets, entre algunos otros movimientos.
Pero, sin duda, los dos fichajes más destacados fueron el fihaje de Carmelo Anthony por los New York Knicks y el de Deron Williams por los New Jersey Nets. Ambas contrataciones han sido las más sonadas, pues son dos de los jugadores más destacados de la NBA. La sombra del cierre patronal planea sobre la NBA, y aunque muchos jugadores han decidido abogar por un cambio de equipo, muchos otros se buscarán las 'habichuelas' en Europa.
Dwyane Wade, jugador de los Miami Heat, aseguró que si recibe una buena oferta de Europa no tendría ningún problema en emigrar; Dirk Nowitzki, de los Dallas Maverick, fue mucho más claro: "Da mi teléfono al Barcelona y al Real Madrid", respondía a un reportero español hace escasos días; y Brandon Jennings, uno de los jóvenes más prometedores de la NBA, también mostró su opinión: "Si finalmente hay 'lockout', me marcharé para jugar. Además, he escuchado a algunos jugadores más plantearse esto".
Así, ante la sombra del más que posible cierre patronal, los jugadores han decidido realizar los movimientos que más les convienen para asegurar su salario de cara al año próximo. Si se repite el 'lockout' que ya se produjo en la temporada 98-99, muchas de las grandes estrellas podrían recalar en Europa. Quizá sus salarios en el viejo continente no sean tan altos como en Estados Unidos, pero se les aseguraría poder realizar su pasión: jugar al baloncesto.