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Efe. Daegu (Corea del Sur).- 28/08/2011 (13:50h) Actualizado: 28/08/2011 (17:18h)
Usain Bolt después de su eliminación.
El jamaicano Usain Bolt protagonizó el mayor fiasco en la historia de los campeonatos del mundo al ser descalificado por salida falsa en la final de 100 metros y la corona que arrojó fue recogida por su amigo y compatriota Yohan Blake, que acreditó su mejor registro del año (9.92). Triple campeón olímpico y mundial (100, 200 y 4x100), Bolt se precipitó en la salida y, consciente de que había cometido un error fatal, se despojó inmediatamente de la camiseta y abandonó la pista.
La figura máxima del atletismo mundial asumió con entereza su descalificación, pero se negó a hablar con los periodistas que le acosaban.
"¿Buscáis lágrimas? Pues eso no va a suceder", fue su único comentario a un grupo de periodistas que le rodeaban en busca de explicaciones a un fallo tan inesperado.
La superioridad que había exhibido Bolt en las dos rondas anteriores de 100 metros le permitía no arriesgar en la salida, pero el intenso trabajo que ha desarrollado en los entrenamientos este año para mejorar su salida, que era su único punto débil, le ha llevado a cometer el error.
El estadounidense Walter Dix, que llegó segundo a la meta, a continuación del nuevo campeón, el jamaicano Yohan Blake, ni siquiera se creía que Bolt pudiera ser descalificado. "No pensé que llegarían a descalificarlo. ¿Cómo puedes echar a Bolt de una carrera?", se preguntaba.
Segundos después al error de Bolt, Yohan Blake, a quien el propio recordman mundial ha señalado como "el futuro de la velocidad jamaicana", quiso acortar los plazos y se proclamó campeón mundial por delante del estadounidense Walter Dix (10.08) y del cristobalense Kim Collins (10.09), campeón en París 2003, que ha regresado del olvido. El francés Christophe Lemaitre, único blanco en la final, se quedó a las puertas del podio, cuarto con 10.19 en una carrera muy devaluada por las ausencias.
La ciudad de Daegu está empapelada con carteles que anuncian los campeonatos del mundo con el gancho de un enfrentamiento entre Bolt y Powell, pero la oferta se vino abajo con la renuncia de este último, el más rápido del mundo este año (9.78), y al final ninguno de los dos participó en la contienda. Cuando el rey de la velocidad, triple campeón olímpico y mundial, parecía más accesible a sus adversarios, después de casi ocho meses sin competir por una lesión de espalda, de pronto sus principales enemigos se borraron de la lista: Tyson Gay y Powell por lesión, Steve Mullings y Mike Rodgers.
La descalificación de Bolt sucede el mismo día en que cayó otro mito. Kenenisa Bekele perdió por primera vez en su vida un 10.000 en su carrera número 13, pero también le cupo el consuelo de que el título se quedara en Etiopía: Ibrahim Jeilan batió en un apasionante esprint al británico Mo Farah, la nueva sensación del fondo mundial.
La nota positiva la protagonizó el atleta sudafricano Pistorius que entró en la final de los 400 metros. Sigue haciendo historia al convertirse en el primer atleta minusválido capaz de semejante proeza.
Por su parte, Natalia Rodríguez y Nuria Fernández alimentaron sus esperanzas de llegar a la final de 1.500 con opciones de podio al clasificarse con solvencia para la penúltima ronda en una jornada que devolvió a Paquillo Fernández y a los tres ochocentistas a la cruda realidad.OPINIONES DE LOS LECTORES,
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