DENTRO DEL PADDOCK > Javier Rubio
BIOGRAFIA
Javier Rubio, nacido en Madrid en 1962, es comentarista de deportes de motor en la cadena televisiva Eurosport desde 1994, y responsable de la sección de deportes de la revista Motor 16. Licenciado en Derecho, durante su trayectoria profesional ha trabajado en Antena 3 Radio, El Mundo, y numerosos medios de prensa escrita y radiofónica. Desde 1986 a 1994 cubrió en directo el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 y el Mundial de Rallies. También fue comentarista para Tele 5 Sport de los mundiales de Fórmula 1 de 2006 y 2007. Ha escrito el libro "Carlos Sainz: pasión por ganar".
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Jessica Michibata (i), novia de Jenson Button, y el padre de éste, John Button (Efe).
Javier Rubio
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14/10/2011
(06:00h)
Lewis Hamilton vive sus horas más bajas, desorientado ante su rendimiento, con comportamientos personales erráticos y desconcertantes, y cuyo padre incluso cuestionaba en Singapur a los nuevos gestores de su carrera deportiva. El contraste con su compañero Jenson Button es más evidente que nunca, espléndido de forma, estable y equilibrado. Gracias, entre otros factores, al 'clan Button'.
En 2008, para muchos era un piloto acabado. Hoy, vive su mejor momento deportivo con un prestigio que ni siquiera disfrutaba en los tiempos de Brawn. En parte, gracias a la estabilidad emocional que le aporta su entorno íntimo. “Me cuesta confiar en la gente, no hago amigos fácilmente”, ha reconocido el propio Button. ¿Quiénes son aquellos en los que el piloto británico confía a ciegas?
“Siempre me gusta traer amigos a las carreras, amigos del colegio, además de mi fisioterapeuta Mike Collier, mi mánager Richard Goddard, mi padre, y Jessica”. En el artificial y enrevesado mundo de la Fórmula 1, este grupo íntimo representa un escudo emocional que siempre tiene a su lado. Incluso desde el podio de Suzuka, por ejemplo, Button dibujaba con las dos manos una “w” a su novia Jessica Michabata (¿la “w” de “win” (victoria?), que le aplaudía desde abajo y le devolvía el gesto entusiasmada.
Un clásico de la Fórmula 1
John Button es ya un personaje habitual del paddock con su sonrisa permanente, una copa de vino en la mano y su camisa desabrochada. Antiguo piloto de rallycross, regaló un kart a Jenson cuando este tenía siete años, y se acababa de separar de su mujer, Simone, quien también acude varias veces al año a los grandes premios. Al poco tiempo padre e hijo viajaban por todas las pistas de Gran Bretaña, forjando un intenso vínculo entre ambos que todavía se mantiene. Le ha acompañado también en todas sus carreras en la Fórmula 1.
A estas alturas de sus vidas, el piloto considera a su padre como “un amigo”, quizás, porque John Button no ha gestionado la carrera deportiva de Jenson como lo hiciera Anthony, padre de Hamilton, hasta su separación el pasado año. Por el contrario, “John, está siempre detrás”, reconoce Jenson, “pero si comenzara a tener opiniones sobre el pilotaje o lo que los patrocinadores y yo deberíamos hacer, le diría "papá, tranquilo, siéntate ahí detrás”. Sabe cuál es su sitio, que está allí para disfrutar, pasarlo bien, y ver a su hijo correr". Por la imagen afable y jovial que desprende cada fin de semana, John Button cumple a la perfección la misión que le ha deparado su hijo.
“Una posición a la que me ha costado mucho llegar”
Jenson ha atravesado situaciones muy complejas en la Fórmula 1, desde el fracaso con Renault hasta los problemas legales entre Bar y Williams que le costaron una fortuna -se hablaba de nueve millones de euros- para quedarse finalmente en el fracaso de Honda. Button también ha vivido un buen trasiego de mánagers “que eran demasiado ambiciosos para él, y que exigían demasiado de un chaval en desarrollo”, como denunciara en su día Jackie Stewart. David Robertson primero y John Byfield después dejaron paso al actual, Richard Goddard quien, según el propio Button confiesa, lleva “mis intereses en su corazón”.
Goddard acaba de lograr, por ejemplo, una lucrativa renovación con McLaren, para la que Button exigía unos honorarios similares a los de Hamilton a cambio de ampliar su relación por varios años, además de una larga serie de patrocinadores personales. “Ahora estoy en una gran posición, a la que me ha costado mucho llegar. Mucha gente confirmará que tengo el mejor mánager del mundo, algo en lo que también estoy de acuerdo. Quizás sea incluso el mejor mánager que ha pasado por la Fórmula 1”. Además, ambos mantienen una gran amistad personal. Al igual que con su fisioterapeuta, Mike 'Muscles' Collier.
La “sombra” que pone a punto la máquina
Juntos pasan casi doscientos días al año, incluyendo cuando cada diciembre se desplazan al complejo de La Santa, en Lanzarote. Collier comenzó a trabajar con Button en Honda y le ha seguido a McLaren. Le prepara y acompaña sus entrenamientos, es su dietista, y controla también su estado emocional entre carreras, utilizando incluso tests psicológicos. “Los pilotos se dedican a muchas cosas y su grado de atención sostenida a una misma actividad es reducida, así que hay que preparar el programa teniendo esto en cuenta”.
Button es un fanático del triatlón. Admirador de Lance Armstrong, le gusta repetir los recorridos del americano cuando está en Mónaco. Participa en varias pruebas al año y Collier, que nunca antes se había dedicado a la natación, comenzó a practicar también este deporte para acompañarle. La profunda vinculación entre un piloto y su fisioterapeuta se puede comprobar, por ejemplo, con el agradecimiento público de Sebastian Vettel al suyo, Tommi Parmakoski, que incluso hizo extensivo a la familia de este, porque un fisioterapeuta de Fórmula 1 vive en cuerpo y alma para su piloto.
Una novia “zen”
En la vertiente emocional, Jenson Button parece haber encontrado la estabilidad sentimental con una de las más famosas modelo de Japón, Jessica Michibata, que también cuenta con sangre española en sus venas por parte de padre. A Button se le ha conocido una larga ristra de relaciones, pero desde hace tres años está vinculado a la dulce Michibata, quien se define así misma como una mujer apacible y “muy zen”. Se conocieron en un restaurante de Tokio y no se separaron hasta mediados de 2010, cuando por su ajetreada vida profesional -ella mantiene su residencia en Tokio- rompieron su relación. Michibata, “con memoria de elefante”, según el piloto, se involucra y comparte muchas cuestiones técnicas porque se ha aficionado realmente a la Fórmula 1.
El británico confiesa que “mi gente tira de mí cuando estoy a punto de pasarme de la raya. Para mí, tenerlos alrededor me hace sentirme mucho más cómodo, y llego al circuito cada día pensando los afortunado que soy de tenerlos junto a mí”. No es casualidad, por tanto, que Jenson Button viva el mejor momento de su vida como piloto de Fórmula 1.
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1 COMENTARIOS
1 .- En un mundo tan despiadado como es la F1, a Button hay que reconocerle la longevidad de su carrera deportiva. A fuerza de mantenerse para estar ahí, a medida que ha ido madurando personal y profesionalmente, los frutos han ido cayendo.
Parece que las presiones a las que está sometido hoy en dia un piloto hacen más que aconsejable un entorno personal más estable
saludos