ESTRENOS DE CINE

'Figuras ocultas': ellas empezaron la carrera espacial

En su necesaria reivindicación del papel de las mujeres afroamericanas en la carrera espacial, 'Figuras ocultas' resulta demasiado previsible

Foto: Fotograma de 'Figuras ocultas', protagonizada por Taraji P. Henson, Octavia Spencer y Janelle Monáe.
Fotograma de 'Figuras ocultas', protagonizada por Taraji P. Henson, Octavia Spencer y Janelle Monáe.

La carrera espacial empezó antes de la llegada de los grandes ordenadores. Cualquier proyecto aeronáutico requería de una cantidad ingente de complejos e inacabables cálculos que los ingenieros de la NASA no tenían tiempo de desarrollar. ¿Quién se encargaba entonces de esta labor matemática especializada, precisa y pesada pero sin ningún tipo de reconocimiento público? Las mujeres. Durante años, la sede histórica de la NASA en Langley (Virginia) contó con un departamento de verdaderas calculadoras humanas exclusivamente femenino.

A partir de la incorporación de trabajadores afroamericanos en los años cuarenta, el departamento de cálculo se dividió según las leyes de segregación racial. Las matemáticas no blancas se vieron relegadas al ala oeste del complejo, lejos del centro de mando principal. Esta doble discriminación propició también una doble invisibilización del papel de estas profesionales en hitos como el Proyecto Mercurio, la primera nave tripulada puesta en órbita por Estados Unidos con John Glenn al mando. Olvido histórico que 'Figuras ocultas' pretende subsanar.

'Figuras ocultas': ellas empezaron la carrera espacial

A partir del trabajo de investigación de Margot Lee Shetterly publicado con el mismo título, la película de Theodore Melfi reivindica a estas heroínas ocultas de la carrera espacial a través de no una sino tres figuras femeninas que existieron en la realidad. Katherine Globe Johnson fue la matemática encargada de calcular las trayectorias de vuelo que permitieron que John Glenn llevara a cabo con éxito su misión y, sobre todo, regresara vivo a la Tierra. En la película, vemos que Johnson trabaja como sus colegas en el anonimato del ala oeste hasta que su supervisora blanca decide asignarla al puesto de cálculo que ha quedado vacante en el centro de investigación principal. Allí, es la única afroamericana, y la única mujer aparte de la secretaria. Su talento para la geometría analítica la convierten en una figura imprescindible en el desarrollo del Proyecto Mercurio.

El talento de Katherine Globe Johnson para la geometría analítica la convirtió en una figura imprescindible en el desarrollo del Proyecto Mercurio

Encarnada por Taraji P. Henson, Johnson deviene el centro de 'Figuras ocultas'. Ella encarna los principales retos, discriminaciones y logros que vivieron estas mujeres. Resumidos en parte en la que quizá sea la mejor escena de la película. Cuando es ascendida al Centro de Investigación, Johnson se muda de oficina. Del ala oeste segregada pasa al corazón del edificio de la NASA, un espacio reservado a los blancos. Sus jefes, su supervisora, sus colegas, no dan la menor importancia al tema. Aunque no tarda en aparecer un termo de café diferenciado para ella.

Taraji P. Henson, en un fotograma de 'Figuras ocultas'.
Taraji P. Henson, en un fotograma de 'Figuras ocultas'.

Es más. Cada vez que Katherine siente la necesidad de ir al baño debe trasladarse a su antiguo recinto, el único lugar con lavabos 'colored'. El filme resigue el largo itinerario desde su oficina al servicio que le corresponde, con la consiguiente pérdida de tiempo. Un inconveniente que el resto de colegas blancos consideran debe asumir. De esta manera, la película plasma cómo el sistema configura formas de discriminación que los privilegiados no asumen como tales. Los largos minutos de más que Katherine debe gastar en ir al baño y las consecuencias en su trabajo se consideran una responsabilidad de la protagonista y no un dispositivo de marginación que la sitúa en desigualdad de condiciones respecto a sus compañeros. O cómo una estructura diseñada a la medida del hombre blanco se considera 'la normalidad' a la que debe ajustarse la mujer negra.

La película plasma cómo el sistema configura formas de discriminación que los privilegiados no asumen como talesJohnson mantiene una amistad inalterable con las otras dos protagonistas. Mary Jackson (a quien da vida la carismática Janelle Monáe) es una aspirante a ingeniera que tampoco se detendrá ante nada para conseguir sus objetivos. Mientras que Octavia Spencer encarna a Dorothy Vaughan, la mujer con dotes de mando y organización que dirige el ala oeste. La interpretación vívida, cotidiana y para nada autocompasiva de las tres protagonistas es el principal gancho de 'Figuras humanas'. Resulta difícil no sentir otra cosa que admiración y respeto por estas tres mujeres que luchan contra viento y marea para que se reconozca su talento en un entorno hostil. Tampoco la película pone las cosas fáciles.

Janelle Monáe, Taraji P. Henson y Octavia Spencer protagonizan la película.
Janelle Monáe, Taraji P. Henson y Octavia Spencer protagonizan la película.

'Figuras humanas' resulta todo lo previsible y lo convencional que se puede esperar de un filme de Hollywood con semejante temática. Por momentos hay incluso una molesta insistencia en el don para sus respectivos trabajos de los personajes femeninos, como si su derecho a ser reconocidas no se basara en una cuestión de igualdad sino en la obligación por su parte de demostrar su excelencia. La comparación continua entre Katherine y su colega blanco, Paul (Jim Parsons repitiendo el papel de Sheldon de 'The Big Bang Theory', pero sin que aquí caiga en gracia), deviene irritante en este sentido: para que se la reconozca, ella debe mostrarse siempre brillante e infalible frente a la capacidad de error de él. No basta con ser igual de buena, hay que ser siempre mejor.

Por momentos, cuestiona y minimiza la militancia colectiva y política mientras subraya una supuesta lucha individual y meritocrática

La película también parece sentirse incómoda con el papel de la reivindicación pública de los derechos civiles y evita los aspectos más espinosos del tema. Por momentos, cuestiona y minimiza la militancia colectiva y política (en la que está implicado el marido de Mary) mientras subraya una supuesta lucha individual y meritocrática, como si la segregación desapareciera cuando los blancos se dan cuenta de que sí, de que los afroamericanos también tienen talento. La voluntad de agradar al máximo público posible explica el papel positivo que juegan los dos principales personajes masculinos blancos, a su vez las máximas figuras de autoridad institucional.

Cartel de 'Figuras ocultas'.
Cartel de 'Figuras ocultas'.

El mismísimo John Glenn, en sus escasas apariciones, reconoce explícitamente el papel de las protagonistas. Y Al Harrison, el jefe de la NASA que encarna Kevin Costner, también se muestra limpio de cualquier atisbo de racismo consciente, siendo él quien suprime la segregación de los baños en las instalaciones después de que Katherine se queje del tema. Así, libre de aspectos incómodos para la mayor parte del público blanco y al mismo tiempo potente en su celebración del genio de tres mujeres afroamericanas, 'Figuras ocultas' se prepara para la carrera de los premios de la Academia estadounidense del cine en un año que debería compensar los #OscarsSoWhite de la anterior edición.

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