otro pasado es posible III: edad contemporánea

Ucronías contemporáneas: ¿y si la Alemania nazi hubiera ganado la II Guerra Mundial?

Quién quiere una máquina del tiempo -o un ministerio- para alterar la historia cuando tiene un método mucho más útil y barato a mano: la literatura

Foto: ¿Nazis en la Luna?
¿Nazis en la Luna?

Pocos géneros narrativos tan apetecibles como la ucronía, un atrapasueños literario que plantea y responde las preguntas más ociosas e imposibles y abre quicios insospechados en la historia, hipótesis como cruces de caminos en los que la imaginación se desfoga sin control de 'antidoping'. En el argot de la literatura ucrónica, a esos momentos en los que todo habría cambiado si en lugar de A hubiera sucedido B se les llama 'puntos Jonbar', en memoria de John Barr, el personaje de un relato de Jack Williamson de los años treinta que puede cambiar el porvenir a su elección si escoge un guijarro o un imán.

Si la utopía de Tomás Moro da cuenta de lo que no existe "en ningún lugar", el término 'ucronía', acuñado por el filósofo francés Chales Renouvier en el siglo XIX, desvela lo que no ocurrió "en ningún tiempo", una arboleda profunda en uno de los márgenes de la ciencia ficción, un festín de historias de lectura ociosa, inquisitiva y refrescante en días de sofoco. Repasamos este mes de agosto en cuatro entregas semanales ordenadas por épocas las más exuberantes novelas de la literatura ucrónica, alternativa o contrafactual, como la llamaba Nietzsche, al que le parecía la mejor manera de aprender historia.

En esta ocasión, visitamos los pasados alternativos de la Edad Contemporánea.

'El hombre en el castillo'

'El hombre en el castillo'
'El hombre en el castillo'

Es la ucronía perfecta, también es mucho más. El maestro Philip K. Dick se aprovechó en 'El hombre del castillo' (1962) del motivo más manejado del género -la victoria del Eje en la II Guerra Mundial- para crear una obra maestra en todos los sentidos: la ucronía en sí, la trama que avanza como una manada de lobos, el casi insoportable modelado cerebral de los personajes, la sensación fantasmal que no deja de acompañarte hasta que al final estás a punto de lanzarte por las últimas páginas a dentelladas. En una realidad alternativa descrita al detalle en la que el Eje ha ganado la II Guerra Mundial, los nazis son una fuerza maligna pura que domina medio planeta. Y el otro medio pertenece a unos japoneses decadentes, místicos y casi ilustrados. El I Ching guía las acciones humanas y hay un libro, que todo el mundo anda leyendo clandestinamente -'La langosta se ha posado'- que plantea una sorprendente realidad alternativa en la que son los Aliados los que vencen en la contienda... Por cierto que la reciente adaptación televisiva del libro resultó, como cabía esperar, decepcionante.

'Patria'

'Patria'
'Patria'

1964. Hitler agoniza a sus 75 años y la lucha despiadada entre los jerarcas del Imperio nazi -que ocupa toda Europa y parte de la URSS- acaba de empezar. ¿Qué ocurrió? Dos momentos cruciales de la II Guerra Mundial dan cuenta de este ominoso presente. Por un lado, las tropas alemanas lograron vencer en Stalingrado tras una durísima batalla y los soviéticos se rindieron en 1943. Por otro, tras detectar la Abwehr que los ingleses habían logrado descifrar los mensajes alemanes cifrados por Enigma, retiraron sus submarinos del Atlántico y enviaron datos falsos para atraer a la flota de los aliados hacia su destrucción total. Cuando en 1946 los primeros misiles V2 caes sobre Nueva York, a Estados Unidos no le queda otra opción que firmar la paz con la Alemania nazi. De vuelta en el presente, Xavier March, un detective de la Kriminalpolizei de las SS investiga la muerte de un importante jerarca del régimen nazi en Berlín... 'Patria' (1992), de Robert Harris, es la versión bestsellera y mainstream del paradigma 'Nazis Winners' y vivió también una adaptación televisiva.

'World War Series'

World War Series
World War Series

No hay traducción española aún -¿a qué esperan?- pero su premisa y desarrollo son tan ambiciosos y dan una vuelta de tuerca tan radical a las ucronías de la II Guerra Mundial que no podían faltar es esta lista. ¿Por qué imagnar una evolución alternativa de las acciones humanas cuando puedes recurrir a una invasión extraterrestre? En 1942, en el ecuador de la contienda y tras analizar un concienzudo análisis de las distintas especies inteligentes de la galaxia, los alienígenas conocidos como The Race aterrizan en la Tierra para exterminar a los ingeniosos sapiens... que ya se estaban matando entre sí sin ayuda. Un ojo clínico el de estos aliens. La llegada de un enemigo exterior obliga a una alianza contra natura entre las naciones del Eje y los Aliados en pro del género humano que se extiende hasta 2031 a lo largo nada menos que de ocho volúmenes. En sus 'World War Series' el hiperactivo 'ucronista' Harry Tutledove del que ya hemos hablado por aquí consigue sentar juntos en una confencia alternativa de Postdam a Churchill y Hitler contra los invasores del espacio exterior.

'Lo que el tiempo se llevó'

Lo que el tiempo se llevó
Lo que el tiempo se llevó

Basta de nazis por hoy. Otro de los grandes quicios del destino de la narrativa ucrónica es la guerra de Secesión Americana. El incombustible Harry Tutledove lo toca en su novela 'Timeline 191' y en 'Lo que el tiempo se llevó' -guiño, guiño-, de 1951, se apunta a la tarea el norteamericano Ward Moore. El 14 de julio de 1864 los Estados Confederados de América vencen en la batalla de Gettysburg a los Estados Unidos de America. La guerra civil ha terminado. Unos años después, el gobierno despótico, racista e incansablemente imperialista confederal que domina toda América del Norte y del Sur sin lograr sacar al país de un atraso pertinaz se ve obligado a batirse con la nueva y pujante superpotencia planetaria, el Imperio Alemán...

'La máquina diferencial'

'La máquina diferencial'
'La máquina diferencial'

 

Una deliciosa ucronía steampunk cocinada al alimón por dos grandes de la ciencia ficción de los últimos años cierra la entrega de hoy. William Gibson y Bruce Sterling imaginan en 'La máquina diferencial' (1991) un siglo XIX en el que el pionero ordenador fabulado por Charles Babbage es una realidad.

La sociedad de la información se adelanta así un siglo y su interacción con la energía de vapor permite a Reino Unido proseguir con su dominio mundial de forma indefinida. Por cierto que su primer ministro es un anciano Lord Byron...

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