La gira autogestionada de nueva vulcano

Cómo vivir de la música cuando no vendes discos ni te invitan a festivales

El trío barcelonés Nueva Vulcano se ha embarcado en una gira autogestionada con varias escalas. Recorrerán más de 4.300 kilómetros en 10 días
Foto: Nueva Vulcano. Foto: Alberto Polo
Nueva Vulcano. Foto: Alberto Polo

Es una de las preguntas que se hacen los grupos españoles que llevan más de una década en activo: ¿cómo sobrevivir si la venta de discos ya no da de comer y los únicos espacios donde se mueve dinero son los festivales? El trío barcelonés Nueva Vulcano nunca se ha planteado la pregunta de este modo. El batería Albert Guàrdia, el bajista Wences Aparicio y el cantante y guitarrista Artur Estrada empezaron a tocar en grupos siendo menores de edad, a mediados de los 90, cuando aún no había festivales en España.

Cómo vivir de la música cuando no vendes discos ni te invitan a festivales

Las Españas

Hemos quedado en el bar Cap Verd del barrio de Gràcia. Estrada se ausenta porque ya tiene bastante lío como socio del Heliogàbal. El bar tiene que pagar una multa de 30.000 euros y está inhabilitado provisionalmente para acoger conciertos. Albert y Wences son la base rítmica y la gasolina de este trío en el que la electricidad va siempre por delante y a todo volumen. No salen de gira sin sus amplificadores, prehistóricos cacharros que explican tanto su adicción por el ruido eléctrico como su afición a hacer rock. Ellos le llaman rock, pero andan más cerca del punk-pop eufórico de Superchunk y del post-hardcore melódico de los también estadounidenses Jawbreaker. Eso sí, cantado, por Estrada, en un castellano que sacude e inflama.

El bar Cap Verd también pertenece al miniholding Heliogàbal, así que no es raro que pronto aparezca Joan Guàrdia, el hermano mayor de Albert, con quien dirige el sello discográfico y promotora de conciertos La Castanya. Los Nueva pueden meter 500 espectadores en la sala Caracol y bastantes más en Barcelona. En abril irán a actuar al festival inglés ATP. Joan anda siempre dando vueltas a cómo trasladar el prestigio y el bagaje acumulado por el trío a lo que él denomina "las Españas". Y no sabe cómo. "El circuito español es diferente, está controlado por gente diferente", dice.

El grupo anda siempre dando vueltas a cómo trasladar el prestigio y el bagaje acumulado por el trío a lo que él denomina "las Españas". Y no sabe cómo

Albert: Nos apetece ir a festivales igual que nos apetece hacer giras. Como dice Ted Leo, el festival te ayuda a hacer la gira. Necesitas esa duplicidad. Pero los festivales en los que entramos es porque hay un fan dentro que le dice a su jefe: 'ese grupo tiene que venir'. Y ese fan casi nunca es el booker. Los bookers no nos vienen a ver. Solo conocen a los grupos que salen en las portadas, los que lo petan y tienen relación con las agencias de Madrid.

Joan: El otro día me hablaban de un grupo español que fue a Alicante a tocar. Solo había tres personas en la sala. ¡Y hace diez años que tocan! Pero nunca habían salido de gira. Solo hacían festivales.

Wences: Nosotros hemos empezado por abajo, en pequeñas salas. Y el que nos quiere montar un concierto en Alicante ya puede saber cuánta gente llevamos porque hemos tocado allí muchas veces.

La cita empieza a cobrar forma de reunión encubierta cuando entra para almorzar Jordi Llansamà. Es el dueño de B-Core, el sello que publica los discos de Nueva Vulcano. Tras la barra está Guillem Caballero, teclista de los insustituibles Els Surfing Sirles y de Joan Colomo. Esto se anima.

Jordi Llansamà: El primer festival que les llamó fue el Primavera Sound y fue en 2010. Ya llevaban ocho años tocando.

Joan: Y cuando nos llamaba en Primavera teníamos que considerar si nos salía a cuenta ir o si nos chafaría otros planes de conciertos.

Albert: Hoy los grupos sacan su primer disco y dan por sentado que tocarán allí, pero el primer festival en el que tocó Nueva fue el Festimad y porque B-Core tenía todo un escenario para el sello. Y dormimos en una furgoneta.

Joan: ¡No sabían que si ibas a un festival te ponían un hotel!

Albert: En 13 años de carrera, habremos hecho un Festimad en 2004, un Primavera en 2010, otro en 2015, el Cruïlla, el Vida y poco más.

'Nueva Vulcano'. Foto: Alberto Polo
'Nueva Vulcano'. Foto: Alberto Polo

Las escuelas

Cuando por fin aparece Artur Estrada y ve tanta gente alrededor de la mesa exclama: '¡Esto en época de Franco era cárcel segura!'. Jordi Llansamà está desayunando un Cacaolat, lo cual también es motivo de broma entre estos veteranos colegas del hardcore y el post-hardcore. Su relación con Estrada y Aparicio se remonta a sus primeros grupos, Aina y Shanty Rd. Todo lo que sabe La Castanya lo ha aprendido de B-Core. Todo lo que hacen Nueva lo aprendieron en dos cursos: el teórico, en B-Core y las prácticas, en Aina.

Hoy Nueva Vulcano es un valor seguro de B-Core. Les ha publicado cuatro álbumes y tres de los seis singles que han lanzado desde 2004. Si de 'Los peces de colores' (2009), vendió mil elepés y 900 CDs, 'Novelería' ha despachado 700 en cada formato. No, aquí no se maquilla nada. Esta gira coincide con la edición del nuevo single 'Nombres y apellidos'. Como la mayoría de los anteriores, son canciones nuevas. 'Mike Woodward' habla de un amigo con el que juegan a baloncesto. 'El despertador' arranca con un fragmento de 'Espartaco', una transparente invitación a la rebelión.

Cómo vivir de la música cuando no vendes discos ni te invitan a festivales

B-Core siempre inculcó a sus grupos que una gira es "una manera de mantener el contacto con gente con la que has trabajado" pero Llansamà también sabe que debe ir ligada a un lanzamiento. "¿Qué hago yo con 500 singles de vinilo si no hay una gira en la que venderlos?", se pregunta. "¿Forro la pared?". Hace rato que la entrevista ha entrado en modo tertulia.

Joan: Aina no tocó en festivales porque no existían. Pero Nueva Vulcano ha aprendido de Aina a llamar puerta a puerta, que la gente te vea, que estás vendiendo el merchandising... Todo eso ayuda a que te crees una identidad, a aprender, a enseñar... Y todo eso se construye en las salas.

Albert: La industria musical se encargó de hacernos creer que los discos se venden en las tiendas y que no hacía falta que los grupos los vendiesen en la gira, pero los Sex Museum se plancharon su primer disco y lo vendían en los conciertos. Y eso los grupos norteamericanos lo han hecho toda la vida.

Joan: Cuando un grupo extranjero llega a España y solo toca en un festival, solo los de Pitchfork podrán construir algo con ellos. O se lo construirá su publicista, su relaciones públicas, su sello en España... Ellos tienen muchas herramientas, pero un grupo de guerrilla, toca en Algeciras, aparecen 80 personas y es como si AC/DC tocara en Algeciras. ¡Te los has ganado para siempre! Los que se quedan alucinados se compran el disco y hablarán toda la vida de ese concierto. La carrera de Nueva Vulcano se ha construido así porque ya teníamos todos los ejemplos anteriores de B-Core.

Los que se quedan alucinados se compran el disco y hablarán toda la vida de ese concierto

Jordi: Eso de los festivales te lo explico muy fácil desde el punto del vista del sello. ¿Cuántos años lleva Benicàssim? Veinte. ¿Cuántos lleva B-Core? 25. ¿Cuántos grupos de B-Core han tocado en Benicàssim? Uno. Corn Flakes. Yo no sé ni quién monta el festival. Y esto funciona por contactos.

Wences: ¿Por qué tocaremos este abril en el ATP? Porque La Castanya ha forjado una amistad con Rick Froberg (cantante y guitarrista de Obits, Hot Snakes y Drive Like Jehu, comisarios de esta edición del festival).

¿Nueva Vulcano actuará antes en el festival inglés ATP que en el FIB?

Jordi: ¡Sí! ¡Y eso me gusta bastante! Nuestro problema es que tenemos que usar las mismas herramientas que los grupos de pop porque no tenemos college radios. Si existiese esta otra herramienta, me sudaría la polla tener el vídeo en la MTV, pero no existe. Y esto en el extranjero sí existe.

Nueva Vulcano en gira. Foto: Alberto Polo
Nueva Vulcano en gira. Foto: Alberto Polo

La gira: nombres y apellidos

En estos diez días, Nueva Vulcano actuarán en dos ciudades que nunca han pisado y en cuatro locales que jamás han visitado. Tocarán en salas para mil personas y en la calle y un teatro y en un local autogestionado. Recorrerán 4.321 kilómetros y solo tendrán un día de descanso.

¿En función de qué variables organizasteis la gira?

Albert: Esta gira nace por Quique Medina, de Valencia. Él monta una fiesta en una sala de mil personas con Mujeres y el Grupo de Expertos Solynieve y nos dio el sábado 20 de febrero. Por otro lado, ya quisimos tocar a finales del año pasado en el Apolo así que lo retomamos y juntamos las dos fechas. Con el 18 en Barcelona y el 20 en Valencia, empezamos a montar la gira.

¿Cómo salió la fecha en Albacete?

Albert: Ya me había escrito tiempo atrás Jorge Mercader, del sello Catalina Tapes. Y me escribió de nuevo justo cuando empezábamos a montar la gira y yendo a Valencia tenía sentido pasar por allí. Quedamos en ir allí el día 19. Es la primera vez que tocaremos en Albacete y eso también nos motiva.

De ahí retrocedéis a Valencia y el domingo tocáis en Alicante.

Albert: Pensábamos tocar en Murcia, pero en Alicante Miguel Carratalá, del grupo Flying Pig Matanza, organiza un ciclo los domingos y acoge muchas giras que montamos en La Castanya. El ciclo se llama Atiende Alicante y ya ha actuado Calvin Johnson, Niño de Elche... Hemos tocado mucho en Alicante porque uno de nuestros singles lo editó Jordi Moncho en el sello Trece Grabaciones . Pero esta será la primera vez que toquemos en ese teatro (Teatro Arniches). Así que a Murcia ya iremos más adelante.

¿Y Algeciras?

Albert: El chico que lo monta, Carlos Salcedo, de la sala Farándula, nos ha hecho propuestas para ir a tocar allí desde 2009, pero nunca era posible. Esta vez vamos, pero tocaremos en lunes. No había otro modo de encajarlo.

Tenéis un día libre entre Algeciras y Madrid.

Albert: Desde 2013, intentamos hacer un día de descanso para no acumular muchas horas en estas giras largas. En la primera gira europea, en 2004, íbamos a hacer 33 conciertos en 33 días. A media gira fallaron dos fechas.

En Madrid tocáis en la sala Moby Dick y, de ahí, a Pontevedra.

Albert: Es la sala donde pasan las cosas más interesantes en Galicia.

Artur: En Pontevedra ya teníamos contactos de la época de Aina y Shanty Rd. A finales de los 90 se montaban conciertos en un sitio, el Camagüey, que llevaba un alemán exhippy. De aquella época salieron los chavales que ocuparon el Liceo Mutante, que han ido a la suya y que se han hecho muy populares sin pedir nada al ayuntamiento. Han aprendido la autogestión.

Wences: Y el Liceo no solo lo llevan esos chavales. Los vecinos ven que esta gente quiere hacer cosas interesantes y también se involucran.

¿Y en A Coruña?

Albert: La Nave 1839 era antes la Casa Tomada. Hemos tocado en Coruña antes, pero teníamos ganas de conocer este sitio. Hemos notado cariño.

Wences: En Galicia sienten que están en otro mundo y que los grupos nunca llegan allí. Solo haciendo el gesto de ir ya eres muy bien recibido.

Años atrás Artur decía que montabais giras para poder volver a comer a un restaurante que os tenía enamorado.

Wences: ¡Chancelas! Es un restaurante de carretera camino de Sanxenxo y lo que te pone en la mesa es lo que sale ese día del mar. No hay carta.

Lo siguiente ya es Lata de Zinc, en Oviedo.

Albert: Está en un barrio obrero alejado del centro. Al lado estaba la oficina de Discos Humeantes y arriba hay un bar-restaurante vegetariano al que va la gente del barrio. Pablo (Fernández) ha cerrado Discos Humeantes y ha montado un sello más colaborativo, Humo.

Y acabáis en Castellón.

Albert: Esta es la gira de las cuentas pendientes. Daniel Forcada, del Four Seasons, nos lleva persiguiendo desde hace tiempo y al final también le ha tocado un día feo: el domingo.

Wences: Pero son las fiestas del barrio de la Magdalena y, en vez de tocar dentro del Four Seasons, tocaremos gratis en la calle.

Albert: Ha cambiado el ayuntamiento y, de repente, están valorando sus propuestas culturales, así que les montan un escenario toda la semana.

Cómo vivir de la música cuando no vendes discos ni te invitan a festivales

En giras anteriores se os ha unido el fotógrafo Alberto Polo (suyas son las fotografías que ilustran este artículo y que forman parte del libro 'Hasta la boya y volver'). ¿En esta gira vais los tres solos?

Artur: No. Sergio (Picón), del sello Aloud, es nuestro técnico de sonido y Sergi Egea (fundador del sello Famèlic y programador del Heliogàbal), al estar en paro del Helio nos ha pedido venir para que le dé un poco el aire.

Albert: Sergi nos ha alquilado la furgoneta. Conduciremos entre él y yo.

Artur: Sergi también llevará el tenderete de forma profesional y eficiente.

Albert: Y como está metido en este mundillo, seguro que tiene curiosidad por conocer sitios como el Liceo Mutante, conocer gente y aprender cosas.

¿Dónde dormiréis?

Albert: En hoteles y hostales. Y en el Liceo Mutante dormimos allí mismo.

Artur: Falta dormir en casas de amigos para que esta gira sea más auténtica.

¿Cómo calculáis volver física y económicamente?

Wences: Físicamente, fuertes. A diferencia de lo que la gente pueda pensar, en una gira entras en un bucle y es como si fueras a entrenar cada día.

Albert: Y económicamente no perderemos dinero. Tenemos caché casi cada día, así que ya lo sabemos seguro. Además, si en un fin de semana ya gastas 500 euros en gasolina y furgoneta, una gira de diez días cuesta unos 800. Ya tenemos más del doble de posibilidades de amortizar ese gasto.

Antes de marcharse, Joan Guàrdia ha querido resumir su intervención: "No estamos obsesionados con tocar en un festival. Entendemos los festivales, pero les damos la justa importancia. Otros grupos les dan una importancia excesiva. Quizá sea porque no conocen esto otro". Artur Estrada también quiere puntualizar algo. Dice que hoy hemos hablado mucho de la logística, pero que todo nace del romanticismo. Pues eso: logística y romanticismo.

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