Llega a españa 'la niña perdida'

El enigma de Elena Ferrante. La misteriosa escritora a la que todo el mundo está leyendo

La última droga literaria se llama Elena Ferrante, autora de una tetralogía napolitana de amistad y miseria a la que nadie ha visto nunca. El último volumen de la serie se publica ahora en nuestro país

Foto: Detalle de la portada de la edición española de 'Las deudas del cuerpo' (Lumen), de Elena Ferrante
Detalle de la portada de la edición española de 'Las deudas del cuerpo' (Lumen), de Elena Ferrante

Paul Adam cazó una vez a J.D. Salinger saliendo del supermercado y la foto del autor de 'El guardián entre el centeno' abalanzándose iracundo sobre el fotógrafo es la única que conservamos de la madurez del escritor. De Thomas Pynchon existen media docena de imágenes de juventud, un recluta que gasta dientes de conejo y gorrito marinero. Ambos encarnan la quintaesencia del escritor oculto que escapa a toda exposición pública, absorbido por completo por su obra. Pero son sólo dos aprendices al lado de Elena Ferrante.

Nadie ha visto una fotografía de Elena Ferrante. No conocemos ningún detalle de su biografía. Por no saber, desconocemos si el seudónimo ampara a una mujer o a un hombre (aunque algunos datos circunstanciales apuntan a la primera opción). Si tan férreo anonimato escenifica una brillante operación editorial cebada por el márketing del misterio o una muestra inédita de autoría sin ego que sólo se debe a su obra resulta indiferente. Ha funcionado.

Las cuatro novelas de la saga napolitana han vendido ya medio millón de ejemplares en todo el mundo

La carrera literaria de la escritora fantasma arrancó con tres historias iniciáticas para adultos reunidas en un sólo volumen en España con el título de 'Crónicas del desamor' y que obtuvieron un modesto éxito con adaptación cinematográfica incluida. Pero la locura estalló después, con la publicación a partir de 2011 de una serie de cuatro novelas encadenadas que narran la historia de amistad de dos amigas desde la infancia en el Nápoles de postguerra hasta la actualidad y que ha vendido ya, según su editor y agente Michael Reynolds, más de medio millón de ejemplares en todo el mundo.

El título que cierra la hiperadictiva tetralogía napolitana de Ferrante, 'La niña perdida' (Lumen, 2015), aterriza estos días en las librerías españolas traducido por Celia Filipetto.

Ferrante ha besado el cielo de la lista de más vendidos del 'New York Times', ha sido elogiada por la prensa internacional y por una heterogénea coalición de admiradores que va de Ken Follet a Juan Marsé, comparada con Elsa Morante y su éxito entre los lectores parece no sólo unánime sino también espontáneo. Pero apenas ha hablado de sí misma en un puñado de entrevistas y en 'La Frantumaglia', el volumen que recoge la correspondencia con sus lectores y en el que declara: "La invisibilidad es un magnífico aliado para observar el mundo sin que nadie te moleste".

Descubrir a quien escribe a través de sus historias, sus personajes, sus objetos, paisajes y el tono de su escritura es un buen modo de leer“

"No me arrepiento de mi anonimato. Descubrir la personalidad de quien escribe a través de las historias que propone, de sus personajes, de los objetos y paisajes que describe, del tono de su escritura, no es ni más ni menos que un buen modo de leer", respondía Ferrante por correo electrónico al periodista Paolo di Stefano de Il Corriere della Sera. Pero sus palabras no sólo no apaciguaron a los curiosos sino que los animaron a lanzarse a una rocambolesca persecución.

El profesor Luigi Galella llegó a encargar a la Universidad La Sapienza de Roma que cotejara la escritura de Elena Ferrante con la del resto de escritores italianos mediante algoritmos para detectar a quién se parece más. La investigación encabezada por el físico Vittorio Loretto determinó que el estilo de  Ferrante se asemeja al del escritor italiano Domenico Starnone, natural precisamente de Nápoles y cuya mujer, Anita Raja, fue la responsable del sello que publicó el primer libro de Ferrante.

Ambos han negado tajantemente sin embargo, ser autores, juntos o por separado, de sus novelas: "Ma come ve lo devo dire che non sono Elena Ferrante?", declaró, indignado, Starnone. 

Canto a la inteligencia femenina

"Una noche salió de casa como de costumbre y se murió, quizá asesinado, quizá de cansancio". 'La amiga estupenda' (2011) pone la primera piedra de la saga napolitana de Ferrante en un escenario urbano de miseria y violencia en torno a 1950 en el que traban amistad la morosa, brillante y frágil Lenù y la orgullosa, alocada y fuerte Lila. Sus vidas se entrecruzan, entre la infancia y la vejez en los siguientes volúmenes de la serie: 'Un mal nombre' (2012), 'Las deudas del cuerpo' (2013) y 'La niña perdida' (2014), traducido ahora en nuestro país.

En un escenario urbano de miseria y violencia en torno a 1950 traban amistad la morosa, brillante y frágil Lenù y la orgullosa, alocada y fuerte Lila

En 'La niña perdida' la historia de encuentros y desencuentros entre las dos mujeres ha acompañado ya al lector al siglo XXI prodigando belleza, brutalidad y la certeza de asistir a la autobiografía de la enigmática Ferrante que corre en paralelo con la historia de Italia del último medio siglo. Y de sus agitaciones y escándalos políticos. Lenù, diminutivo de la protagonista Elena, es ya una prestigiosa escritora y ansiosa madre que envejece. Su amiga y rival Lila la espera al fondo del camino de una epopeya que suma en total más de dos mil páginas celebratorias de la inteligencia femenina y de las mutaciones y ansiedades de su condición moderna. 

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