la demanda se multiplica y las fábricas alargan sus plazos de entrega

El vinilo no da abasto

Las fábricas aumentan su producción, las multinacionales quieren vinilos y las ventas se multiplican. Llega una nueva etapa dorada

Foto: La productora de vinilos checa GZ Media, la fábrica de vinilos más grande de Europa (EFE/Filip Singer)
La productora de vinilos checa GZ Media, la fábrica de vinilos más grande de Europa (EFE/Filip Singer)

Lleva muriendo décadas como un animal en peligro de extinción al que sólo miraban los más sibaritas. Lo del vinilo es un caso de supervivencia digno de alabanza. Parecía que primero iba a enterrarlo el casete. Con el CD le dieron por muerto otra vez. Y lo mismo con la música digital, aunque parece que precisamente esta ha sido el revulsivo que necesitaba…

A pesar de que las ventas de CDs y la música en streaming siguen copando el mercado en términos generales, el vinilo no puede estar pasando por mejor momento. Las principales fábricas mundiales están aumentando a marchas forzadas su capacidad para prensar más copias y han tenido que alargar los plazos de entrega ante una demanda cada vez más elevada que, además, ya no llega sólo de los sellos independientes. Las multinacionales también quieren participar de esta segunda (o tercera) etapa dorada del vinilo.

“Esto no es una moda. El resurgir del vinilo comenzó hace cinco años

“El CD se comió al vinilo pero el vinilo ha conseguido sobrevivirle. Y mientras que ahora el CD está muriendo, el vinilo crece. Esto es algo que en los últimos años va en aumento, solo hay que ver que la demora que hay en las entregas en las pocas fábricas que hay en Europa y que el mínimo de copias para un pedido ha pasado de 100 a 300 o 500. Además, las multinacionales han visto el filón y cada vez están pidiendo más copias”, explica Alfons Serra, responsable de distribución digital de La Cupula Music.

Consecuencia: “Las fábricas no dan abasto”, cuenta Roberto Salas, del Festival Autoplacer, una fiesta en torno a la música autoeditada que acaba de celebrarse en Madrid. “Los pedidos han pasado de entregarse en cuatro o seis semanas a hacerlo a en 10 o 12”, añade Manuel Moreno, de Discos Walden. Pero aquí no acaban las pruebas porque las cifras de ventas lo dejan más claro todavía.

Imagen de la productora de vinilos checa GZ Media (EFE)
Imagen de la productora de vinilos checa GZ Media (EFE)

Mercado al alza pero pocos datos reales

En Estados Unidos, según datos de Nielsen SoundScan, en los seis primeros meses de 2014 la venta de discos cayó un 14,9% pero la de vinilos creció un 40,4% (muy cerca del incremento que registró la música bajo demanda en streaming, del 42%). Si miramos a 2013, los registros revelan que sólo el año pasado se vendieron más discos en vinilo que los últimos 20 años: 6,1 millones, un incremento del 32% respecto a 2012 cuando fueron 4,5 millones.

En Estados Unidos la venta de vinilos ha crecido más del 40% hasta junio de este año. En Reino Unido el incremento fue del 101% en 2013 y en España, del 3,7%

Más muestras. En abril una de las fábricas de vinilos más grande del mundo y la mayor de EE UU, United Record Pressing, creada en 1949 y ubicada en Nashville, anunciaba que se veía obligada a duplicar el número de máquinas ante la incapacidad para satisfacer la demanda de las discográficas. Pasaron de 16 a 30 prensas, que trabajan 24 horas al día seis días a la semana. La fábrica produce, según las últimas declaraciones de su director Jay Millar a Billboard, entre 30.000 y 40.000 unidades diarias.

El porqué de este renovado amor por los discos de vinilo, aseguraba, se debe a que "la gente que quiere algo tangible, con la mejor calidad de sonido y la mejor experiencia, están comprando vinilos y no CDs”. “Simplemente ha sido un cambio en la percepción del público. La gente quiere una conexión más profunda con la música de la que estaban recibiendo de un archivo digital”.

Jack White fue su embajador en el pasado Record Store Day (se celebra en abril y, además, el próximo 28 de noviembre se suma al Black Friday) y posiblemente uno de los grandes responsables de este auge. De hecho, su disco Lazaretto es el vinilo más vendido en Estados Unidos de los primeros nueve meses de este año (seguido por Arctic Monkeys con AM y Beck con Morning Phase) y, además, se ha convertido con sus 60.000 copias en el vinilo más vendido en un mismo año de los últimos 20, según Billboard, por encima del Vitalogy de Pearl Jam, de 1994.

En Reino Unido los tiros van por el mismo camino. Las ventas de vinilo están alcanzando sus máximos desde la década de los 90. Según la British Phonographic Industry (BPI), las ventas anuales van este año camino de superar el millón de copias por primera vez desde la era britpop (la última vez que pasaron ese umbral fue en 1996). En 2013 alcanzaron los 780.000 vinilos vendidos, nada menos que un 101% más que en 2012. Pero es que de este formato “casi extinto” se han vendido casi 800.000 copias hasta septiembre de 2014. Por cierto, Arctic Monkeys le roba el oro a Jack White y les sigue Oasis con Definitely Maybe.

Lynne McDowell, portavoz de BPI, explica este cambio al asegurar que el vinilo estaba considerado como “un subproducto de una época pasada y obsoleta” cuando “en realidad es un formato que está en auge y reapareciendo en la era digital. En un mundo cada vez más digitalizado, parece que los fans de la música todavía anhelan un producto tangible con un trabajo de arte original, alta calidad de audio y un sonido puro”

Las cifras oficiales declaran el 15 o 20% de la realidad de lo que mueve el vinilo en España

En España las ventas aumentan pero mucho menos. Según Promusicae, en 2013 se vendieron 140.000 LPs en vinilo, un 3,7% más que en 2012 y 83.000 packs, un 10,7% más. Sorprende que a pesar de que el mercado esté creciendo año tras año a nivel mundial, en nuestro país lo haga en cantidades más ínfimas y mucho más despacio. Yann Zervos, responsable en España y Portugal de Record Industry BV, la fábrica holandesa con más de medio siglo de historia que perteneció en los setenta a CBS y desde 1998 ha renacido gracias a su dueño Tom Vermeulen, explica que las estadísticas no son reales en todo el mundo y menos en España. “No son cifras reales. Aquí el sector se mueve, más que en las grandes tiendas, en la escena indie. La gente vende sus discos en los conciertos, es un tipo más de merchandising, en sus webs… y eso no lo reflejan las estadísticas”, explica.

Las cifras oficiales declaran el 15 o 20% de la realidad de lo que mueve el vinilo en España”, coincide José Enrique Alcalá, fundador de Kankana Records, que edita, entre otros, los vinilos de Nacho Vegas y es agente desde hace 15 años de la fábrica de vinilos checa GZ Media

La productora de vinilos checa preparando el pasado Record Store Day (EFE)
La productora de vinilos checa preparando el pasado Record Store Day (EFE)

Multinacionales e inversión, las claves del futuro

GZ Media es una de las mayores fábricas de vinilos de Europa. En 2013 prensó más de 10,5 millones de discos, su producción ha crecido un 40% y cuenta con 1.900 empleados. La previsión, explica Alcalá, es que este 2014 alcancen los 12 millones de copias editadas y en 2015 las estimaciones son mucho más optimistas.

“Están ampliando su capacidad e invirtiendo en desarrollar nuevas máquinas que optimicen el proceso, porque ahora trabajan con las máquinas de los años setenta y ochenta. Están testándolas y si funcionan, su idea es doblar su producción en 2015”, asegura. “Estas inversiones en innovación tecnológica indican que esto no es algo pasajero. Al igual que el interés de las multinacionales, que están pidiendo a las fábricas que aumenten su capacidad para poder absorber toda su demanda. La previsión del vinyl business es tener un crecimiento muy importante en los próximos años”.

“El vinilo siempre se ha movido mucho entre los grupos independientes y los amantes de la música. Era su clientela pero ahora ha crecido con esta nueva moda. La demanda también ha crecido porque las multinacionales han decidido apostar por el vinilo. Han visto un nicho de mercado interesante que ya está funcionando”, asegura Alcalá.

En Record Industry BV, explica Yann, la situación es muy similar. Este año llegarán a los seis millones de copias producidas y para el próximo calculan que será 10 millones. Han tenido que aumentar un turno y están formando personal para que sepa utilizar las 32 máquinas con las que producen 1.200 copias por día. “Esto no es una moda. El resurgir del vinilo comenzó hace cinco años”, dice categórico.

Record Industry BV, la fábrica holandesa de vinilos
Record Industry BV, la fábrica holandesa de vinilos

Tanto que si antes entregaban a seis semanas, ahora lo hacen a ocho, reciben pedidos de 10.000 o 20.000 copias de las majors y eso de las épocas de menor demanda ya no existe. “Ahora mismo no hay bajada de la producción. Navidad, Record Store Day, verano… No se para”. Y España, añade, tiene un peso grande en esta demanda: “Es un mercado muy importante. Cada vez hay más grupos haciendo editando vinilos tanto para el mercado nacional e internacional”.

“Detrás de todo esto está que el CD se ha devaluado muchísimo con lo digital y el vinilo ha vuelto a emerger como algo que no puedes hacer tu mismo y con ese rollo del coleccionismo. Es un objeto que no compras a ciegas”, resume Manuel Moreno. Y un objeto que va a copar en lo que queda de año las estanterías físicas y online. Como ejemplo, media docena de discos en vinilo que llegarán este año: Vida Inteligente, el nuevo disco de Los Enemigos; el recopilatorio en resumen y la versión de Revolver de los Beatles con los que Señor Mostaza celebra sus 12 años en la música; la reedición de la discografía de Nick Cave and The Bad Seeds; Official Release Series Discs 5-8 Vinyl Box Set de Neil Young; My favorite Faded Fantasy, el nuevo álbum de Damien Rice, y en diciembre 7IN-83-88, una caja de 11 vinilos con los singles de R.E.M.

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