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MANUEL BORJA-VILLEL ASEGURA QUE EL ESPECTÁCULO SE HA CONVERTIDO EN UNA NECESIDAD

El director del Museo Reina Sofía carga contra las exposiciones “populistas”

Manuel Borja-Villel carga en un editorial contra la influencia del mercado en las prácticas artísticas y la conversión del público en una masa “sumisa”
Foto: La exposición de Dalí en el Reina Sofía superó los 70.000 visitantes en pocos días. Arriba, Rostro del gran masturbador, de 1929. (EFE)
La exposición de Dalí en el Reina Sofía superó los 70.000 visitantes en pocos días. Arriba, "Rostro del gran masturbador", de 1929. (EFE)
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Manuel Borja-Villel en su editorial del nuevo número de Carta (revista oficial del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, de la que es editora María Luisa Blanco) carga contra la influencia del mercado en las prácticas artísticas y la conversión del público en una masa “sumisa” que se reúne “alrededor de un líder, héroe o ídolo”, “muy distinta de la multitud que ocupa las plazas”. No confundir al 15M con la masa. En lo que se entiende como una autocrítica al hilo de la exposición más popular de la breve historia de la institución, Dalí. Todas las sugestiones poéticas y todas las posibilidades plásticas, el director del Museo Reina Sofía señala en su artículo que el espectáculo se ha convertido en una necesidad.

Es un mundo de consumidores como este, compuesto por “individuos excitados” que “no forman un público propiamente dicho”, Manuel Borja-Villel define a esa masa que ha sobrepasado las expectativas en asistencia alentadas por la fama de Dalí, como “una amalgama no reflexiva, compuesta de subjetividades a medias, de personas sin perfil que se reúnen alrededor de un líder, héroe o ídolo, y se identifican con él”. Sumisos adoradores del dios Dalí. Y determina: “Sus actos tienden a la sumisión, no a la emancipación. De ahí que no necesite de la voz de un artista o de un intelectual que cuestione su mundo”. El intelectual y su conocimiento ha sido sustituido por el ruido y el centro comercial y los museos cada vez son más parecidos a estos últimos. 

El mercado y el espectáculo han hecho que lo que Borja-Villel denomina “razón populista” sea hegemónica en los usos y costumbres de la sociedad actual. Explica que la “razón instrumental” (“la utilización de la razón con el fin último de obtener un beneficio”) fue sustituida en el siglo XIX por la “razón histórica” (“la razón como elemento de liberación”) y que esta ha sido superada por la citada “razón populista”, que “se caracteriza por el deseo de dirigir nuestra atención hacia lo que está exento de interés y prestarnos como novedad lo que hemos visto hasta la saciedad”.

La gran estafa

El razonamiento deviene comprometido: si la razón populista es lo que convierte en una exposición sobre Dalí en una cita masiva no es por su interés ni por su novedad, sino por un engaño capitalista. “El capitalismo avanzado reduce cualquier expresión estética a un producto indiferente e intercambiable”, escribe. Esa es la razón por la que más de 70.000 personas pasaron por el museo las primeras semanas de la convocatoria -que se cierra el próximo 2 de septiembre-, para ver las cerca de 200 pinturas de la exposición. Ese es también el secreto del éxito de la taquilla de un museo. La exposición de Dalí no es la única que vincula a la "razón populista", para el director del Reina Sofía las dedicadas a Velázquez y Monet, en el Prado, o Hopper, en el Thyssen, están en la misma línea.  

Manuel Borja-Villel, director del Museo Reina Sofía.
Manuel Borja-Villel, director del Museo Reina Sofía.
En un escrito muy beligerante contra la táctica de otros museos cercanos al Reina Sofía, entregados y habituados a los pelotazos y a las mentiras, anota que la práctica artística ha quedado reducida a una cultura de consumo. Asegura que es la culpa es la precarización de la crítica, porque sus parámetros de evaluación han caído de “manera alarmante”. “El resultado es ese todo vale” tan popular en algunos sectores del arte contemporáneo”, subraya.

Para muchos, la exposición de Dalí en el Museo Reina Sofía es uno de los ejemplos más sonados de esta estrategia de fines que justifican medios, en la que a más visitas, más ayudas públicas y más ingresos privados (patrocinios y entradas). Desde luego, no es la tónica de la institución, más bien una especie extraña entre sus propuestas. Precisamente, esa línea menos complaciente es la que termina por intervenir en el mercado, por poner de moda unos artistas, por convertir las investigaciones de la institución en producto para marchantes: “Cuando nuestra investigación de años, realizada con dinero público, acaba siendo objeto de especulación en manos privadas, nos damos cuenta de que, por desgracia, nuestro trabajo contribuye a asentar aquello que criticamos”.  

Oportunidad de cambio

La principal característica de este montaje del Museo Reina Sofía es la intención de purificar la figura del pintor surrealista, envuelto en el escándalo y el estereotipo que el propio Dalí creó para sí mismo. El estudio que da forma a la exposición trata de comprender al pintor en todas sus dimensiones, pero lejos del espectáculo al que él mismo había decidido entregar su vida y obra. “A este personaje le ha rodeado mucha anécdota, mucho elemento que no tiene interés, que es puro ruido mediático. Hemos intentado volver al Dalí esencial, que hace de él uno de los grandes artistas del siglo XX”, explicaba Manuel Borja-Villel en los días en que se presentaba la muestra.

Las intenciones científicas han sido superadas por las expectativas populistas y la explotación capitalista. Sin embargo, y a pesar de no aclarar el director por qué decidió abrir las puertas del museo a una exposición populista como la que ahora critica, termina su artículo llamando al cambio contra la lógica totalizadora del mercado que denigra toda actividad que no demuestre ser capaz de obtener ningún beneficio económico: “Tal vez sea la gran posibilidad de crear espacios de resistencia y libertad en una sociedad que ignora aquello a lo que no le encuentra utilidad, que no sirve”. 

Cultura
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#13
En respuesta a conservadora
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Me ha quitado las palabras de la boca. Dalí era un genio con personalidad propia, fué de los pocos subrealistas que no supeditó su arte a las presiones comunistas. Breton el precusor del subrealismo (y otros como Picasso) utilizaron el movimiento como propaganda de la revolución Marxista. Por esto fuera poco, Dalí -catalán de toda la vida- en su lecho de muerte legó todos sus bienes al estado español, y no a las corrientes independentistas.

 

Picasso no le llega ni a los talones a una eminencia del subconsciente como Dalí.

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#12
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Populista, dice este elemento, sera porque DALI es un GENIO, pero al mismo tiempo un pintor  defensor de FRANCO, he estado en un momento dado en el SOFIA y fue una autentica DECEPCION, lleno de PROPAGANDA MARXISTA y gente con el pelaje correspondiente, BABEANDO FRENTE AL GUERNICA, "eso si que es populismo RANCIO", a Picaso, (segun pienso), le puede copiar cualquier aficionado, a DALI es muy dificil, no creo se pudiera conseguir.

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#11
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55140  ¡cateto!

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#10
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¡Que gran casualidad que la exposición populista sea catalana!  No se os puede ver más el plumero, mendrugos.

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#9
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Me voy a apartar un poco de la tónica de anteriores comentarios. Hace escasos días se públicó cómo el gran éxito de público de la exposición de la Gioconda en Tokio, hace años, dio la cifra de permanencia ante el cuadro de 10 segundos de media por espectador, lo que difícilmente puede decirse que sea algo favorecedor de la cultura, al menos de la cultura no entendida como puro espectáculo y en esta misma línea, yo misma con una amiga fuimos testigos de como una señora le decía a otra a la salida del Prado: "¿Ves como en meda hora lo hemos visto todo?" Lo que me parece fuera de tono de lo que se afirma dice el señor Borja-Villel, es cuando hace responsable al capitalismo de eso que no le gusta, porque sea lo que sea que llamemos capitalismo, lo que no me cabe duda es que es algo no caído del cielo, sino un sistema social, no sólo ecomómico, que construímos todos cada día desde haca muchas generaciones y ante el que desde la ruina del sistema soviético, no hay alternativas serias, solamente iniciativas voluntariosas que veremos en qué quedan y a donde llegan, si es que llegan a parte alguna.

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#8
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¡Que bodrio¡

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#7
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Tipo que quiere pasta gratis de todos para sus montajes minoritarios de sus amigos y hacer carrera dentro del elitismo definido por unos cuántos críticos y galeristas (que hoy en día son los que dan el carné de gran artista, y en ese grupo está él mientras le sigan manteniendo como director). Esta exposición es una mancha en ese proceso y, avergonzado, parece querer disculparse por ello. Mala conciencia por ese capitalismo que es el que le paga un buen sueldo y le permite montar esas exposiciones de "vanguardia" (concepto que ya no se traga nadie) para iniciados que compran cuatro grandes capitalistas. Indecendente este tipo.

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#6
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Este pavo no es más pijo porque no pinta.

La taquilla del museo debería ser su puesto de trabajo.

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#5
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Lo que quería decir con mi anterior comentario es, en resumen, que estoy totalmente de acuerdo con los otros comentarios: gracias a estas exposiciones se atrae cada vez más la curiosidad de mucha gente, y, además, también ayuda en gran medida a que Museos puedan mantener abiertas sus puertas.

Sin embargo, esto no es incompatible para que los que, a  aquellos que nos interesamos en visitar museos con más continuidad, y pagamos una cuota para poder asistir de manera más permanente, se nos diga:si usted quiere hacerlo así, ahora paga nuestra propia tarjeta de nuestro museo. La otra, que hasta ahora daba derecho a visitarnos, como a otros museos de ámbito nacional, aquí no le vale para nada.

Esto SI ES PURO MERCANTILISMO

 

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#4
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Curioso. Yo creía que las exposiciones se hacían para que acudiera público a verlas y por lo que se ve se deben hacer para que no vaya nadie.

Lo del Sr. Borja-Villel rezuma esa concepción elitista del arte, la masa no lo entiende, es sólo para iniciados... que encuentro incompatible con un cargo en un museo de titularidad pública, además de ser falsa.

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#3
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Al señor Borja Villel yo le preguntaria: si tanto critica a las "masas", ¿cómo es que a los que tenemos un carnet de la federación de amigos de los museos no podemos ya acceder, desde hace solo unos meses (¿casualidad?) con nuestro carnet y sí como parte de la "masa"? NO TIENE USTED FUERZA MORAL para hablar cuando, precisamente por un afan mercantilista, han suprimido eL Museo Reina Sofía de la lista de los museos que tenemos derecho a visitar gratis O por un precio mas asequible.

 Han hecho ustedes su propio carnet, para sacar el dinero por su cuenta!!!! y, casualmente, coincide casi casi con la exposi´ción de Dalí. Lo que van a conseguir es que nadie se saque ningún carnet, y ayudemos cada vez menos a ninguna entidad cultural!!!!!

REPITO: SOY AMIGO DE LA FEDERACION DE MUSEOS DESDE HACE BASTANTE TIEMPO Y ESTO ES UNA VERGUENZA!!!!!!

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#2
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el arte es subjetivo ya sea pintando,cantando,esculpiendo,etc.,

 

puedes valorar una técnica pero que te llegue al corazón ya es cosa de cada uno y que un artesano que además de dominar la técnica propia de su arte llegue al corazón de una masa no es "inducido"

 

anda que no he visto yo "arte" en museos que no lo pondría ni en una cuadra para cerdos,mucha técnica que es lo que estos "artistas" aprenden en las escuelas pero poco talento

 

que un pintor en este caso se haya convertido en un ídolo de masas y perdure e incluso aumente su idolatría con el paso de los años y que los listillos de siempre lo conviertan en mercancia popular no le resta calidad al origen

 

así que sr.borja si lo que ud.critica es la vulgarización del arte,dígame como entonces podríamos acceder mas que sea a una triste copia la "masa"

 

 

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#1
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comenta el sujeto en su epifanía (ah, no que lo de "carta" no va por ahí)"........“una amalgama no reflexiva, compuesta de subjetividades a medias, de personas sin perfil que se reúnen alrededor de un líder, héroe o ídolo, y se identifican con él”. Sumisos adoradores del dios Dalí. Y determina: “Sus actos tienden a la sumisión, no a la emancipación........"

 

es verdad que nos movemos por nombres... sea de futbol o de tenores....

 

el nombre no justifica al 100% los resultados, no todo lo que hizo dalí o el greco, es genial....pero el nombre nos ayuda a presuponer una posibilidad de éxito...

 

sorolla es color....

ir a ver una exposición suya es una alegría, aunque nuestro nivel no nos permita extraer el 100% del jugo del artista....

 

la vulgarización del arte no consiste en meter 100.000 personas en un museo..... es ver a un sujeto que se cree superior y olvida que gracias a esa lucha por divulgar la cultura y esos miles de analfabetos que acudimos a exposiciones "de masas", se pueden mantener algunos museos....

 

probablemente él no pagaría 500 euros por entrada... a menos que fuese en la fenice o en cualquier lugar donde se viera que está....

 

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