BIOGRAFÍA
José Penalva.- 29/04/2010
Concluía el post anterior (Sobran jefes y faltan indios) abogando por un modelo de profesor alternativo, caracterizado por un tipo de actividad que incluye tanto la práctica (lo que hoy se llama docencia) como el estudio y la investigación (lo que ahora hacen -o dicen que hacen- los pedagogos universitarios, esos expertos). Este nuevo concepto de profesionalidad -que integra el estudio, la investigación y la docencia como dimensiones constitutivas de su actividad- permite superar el reduccionismo del modelo de profesor vigente en el actual sistema educativo, en la medida en que refuerza dos aspectos nucleares de la acción educativa: el “objeto” de la educación y el “sujeto” de la acción educativa.La clave de la enseñanza no es tanto la adaptación como que la intervención del profesor sea verdaderamente educativa
Pero el modelo profesional que he señalado no sólo responde de modo más adecuado al “objeto” de la educación, sino también al “sujeto” que realiza la acción profesional. Porque el profesor lleva a cabo (“realiza”) el ejercicio profesional fundamental y básicamente desde una “instalación personal” (permítaseme utilizar la terminología de J. Marías). Ello significa que, para que el ejercicio profesional se ejecute de modo “auténtico”, es preciso que el profesional incorpore la profesión en su proyecto vital. Porque a pesar de la relevancia que la vertiente personal tiene en el ejercicio profesional, el discurso pedagógico vigente lo ha dejado de lado, hecho que considero de extrema gravedad.
Ese discurso pedagógico se ha dejado influir más de lo debiera por tres corrientes:
i) el discurso de las organizaciones empresariales (muy unida a técnicas psicológicas de motivación profesional),
ii) el lema de la enseñanza “centrada en el niño”, y
iii) la literatura sociológica sobre el contexto social de la acción.
Frente a la hiper-dominancia de estas corrientes, sería beneficioso afirmar que la actividad docente no sólo se ejerce desde una mentalidad social o corporativa, ni sólo desde unas estructuras organizativas (para la colaboración), ni desde técnicas psicológicas de motivación. Porque si la profesión carece de una instalación personal, lo normal es que la mentalidad corporativa y las técnicas psicológicas carezcan o bien de suelo nutricio y basamento, o bien se utilicen para instrumentalizar la actividad (anulando así la autenticidad y originalidad del trabajador). El ejercicio profesional, como cualquier otra dimensión personal, tiene un carácter esencialmente temporal, y, como tal, es esencialmente proyecto asumido, tarea querida, misión buscada. Por tanto, si queremos que la docencia sea ejercida “auténticamente” (esto es, ejercida por profesionales auténticos), considero que es necesario que el sistema educativo ponga las condiciones de posibilidad para eso que he llamado “instalación personal de la profesión”, y no veo cómo ello pueda ser posible si se excluye el estudio y la investigación de la acción profesional.
Beneficios del modelo de profesor alternativo La introducción del estudio y la investigación en la profesión docente posibilitaría el florecimiento de las siguientes notas profesionales: i) Vocación, entendida como desarrollo de una genuina instalación personal en la profesión. ii) Capacidad de riesgo, innovación y creatividad. ¿Cómo se puede exigir al profesor que se arriesgue a ensayar proyectos, que responda ante las complejidades sociales con creatividad e innovación, sin cultivar la vocación? iii) Excelencia profesional. Actualmente, el sistema educativo “excluye” a los intelectualmente mejor dotados. La inclusión de la investigación convertiría la profesión educativa en algo “intelectualmente atrayente”. Además, ¿cómo se le puede exigir excelencia en el ejercicio de su trabajo, si se han eliminado las condiciones que posibilitan el nacimiento y fortalecimiento de la vocación? iv) Fruición intelectual. Si la fruición intelectual es un componente esencial de la enseñanza, ¿cómo puede ser transmitida tal fruición en el proceso de enseñanza, si el profesor carece de ella? Y, ¿cómo la puede poseer el profesor sin la investigación? v) Enseñanza como la oferta de propuestas “con sentido”. La experiencia educativa nos dice que sólo es posible ofrecer a los alumnos propuestas “con sentido” (útiles para la vida), si el profesor está abierto a su mundo y a los problemas vitales del presente; de lo contrario, sólo se ofrecerían contenidos insustanciales. Ello sólo es posible desde el estudio y la acción investigadora, es decir, si el profesor tiene la posibilidad de beber, de primera mano, de las mismas fuentes del saber. vi) Autonomía profesional. La inclusión de la investigación en el cuerpo del profesorado contribuiría a proteger la educación tanto de la injerencia política como de los discursos pedagógicos idealistas e ideológicos. Los profesores serían (ahora sí!) los responsables principales del progreso o fracaso escolar, y, por tanto, estarían sujetos a resultados.Esta nueva concepción del trabajo docente conlleva cambios en la estructura del sistema educativo que veremos en el siguiente post.
POST ANTERIORES:
- Sobran jefes y faltan indios
- La incapacidad de ofrecer un modelo educativo alternativo
OPINIONES DE LOS LECTORES,
16 COMENTARIOS
16 .- Vivir en la docencia es estado superior del devenir humano. Si bien transferir conocimiento es innato para el ser humano, hacerlo habitualmente refleja un estado evolutivo superior. Quien así vive, exhibe un espíritu integrado por emociones fundacionales; generosidad, aprendizaje, curiosidad, investigación, cotidianidad; a todo eso se le llama vocación. Pero ella no es suficiente para mover educación y enseñanza. A esa emocionalidad reunida, debe seguir el raciocinio. Porque no podrá comprenderse el arte de transferir conocimientos, si al ejercerlo no se piensa en el intelecto de quien procesa lo publicado. Por ello quien debe definir que expresar en el aula, es el docente –pautado por las aspiraciones sociales, decodificadas por los investigadores- pero siempre en concordancia absoluta, con lo que el aprendiz puede aprehender. Los seres humanos aprendemos únicamente lo que nos interesa y memorizamos aquello que mañana olvidaremos. Por ello quien está inmerso en los desafíos de la educación tiene imprescindiblemente que vivir en la exigencia de construir conocimiento que interese, desde la recolección desde la recolección de datos que se hicieron en un momento información.
15 .- #14 Que bien!! Pero que bien. Estoy feliz por usted también, disculpe mi falta por no haberlo incluido en el clan. Tan vez de ahí proviene su resentimiento. No se equivoca, estoy feliz también por poder identificar, no a los candidatos, más bien a los miembros!! Y que ustedes se conozcan, pero que maravilla.
No malinterprete Orejas [posiblemente esto ocurra por falta de información/formación] lo que me motiva es el pensamiento paradójico que justamente va más allá de la doxa.
Usted prefiere hablar de educación desde la mera doxa? Si es así y usted es un doxóforo le recomiendo las charlas de parque, podrá lucirse se lo aseguro. Y por favor relea lo que ha escrito hay una gran, pero gran contradicción. Tal vez le haya faltado leer/entender las investigaciones científicas de esos Popes pela no se que...Ah…y es cala, Huele a CALA.
Le deseo un día feliz!
14 .- #13 Un argumento, Copetino/a Enguita, un argumento. ¿Admitirás que alguien opine de modo diferente a "lo políticamente correcto"?
¿Te sientes feliz porque has identificado candidatos para la Cheka? ¿Te huelen a cala o a cal?
Bourdieu, el Pope de los pela-bobos pela-progres.
13 .- Que feliz me pone, si Señores FELIZ!!! Aunque ese sentimiento [o simple palabra para algunos], les de tanto miedo. Feliz porque algunos [Menipo y compañía] han encontrado el lugar idóneo para opinar de acuerdo con sus capacidades.
Enhorabuena José Penalva por reclutar a esos personajes que huelen a cala, que “construyen ortodoxias y que se pierden en limbo de la erudición autocomplaciente” [P. Bourdieu, 2009, La Eficacia Simbólica]
Muchas Gracias!!!!!
12 .- #7 " En el mundo de la educación y la enseñanza se milita tras una aspiración escasa: la felicidad. A las aulas se va a ser felices; pero no porque se va a recibir un pedazo de ella, sino porque lo único que engendra la posibilidad de felicidad en el ser humano es el aprendizaje "
Pensando un poco más sus palabras; releyendo el artículo del Sr.Perea el otro día y leyendo el artículo de hoy del Sr.Peñalva he conseguido hacerme una composición de lugar.
Me quedo con lo que usted dice en la frase que he entrecomillado.
Gracias por poner negro sobre blanco lo que ya empezaba a picarme demasiado: me estaba empezando a plantear que no era modenno, ni chupiguais, ni nada peace y love. ¡¡ Con lo que me gustan los Grateful Dead !!
En serio, gracias. Por su sentido común y por lo sencillo que lo ha explicado.