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Epístola contra el Simulacro en Cocina (por Arturo Pardos, Duque de Gastronia)

Epístola contra el Simulacro en Cocina (por Arturo Pardos, Duque de Gastronia)

@Arturo Pardos - 28/05/2010

Amigos, hoy cedo el protagonismo a una firma invitada de lujo, Arturo Pardos. Se trata de una figura clave en la gastronomía de nuestro país, además de un permanente e inquieto agitador. Pardos ha sido ilustrador de La Codorniz, pintor, maestro de arquitectos, gastrósofo, escritor y creador multidisciplinar. Durante 17 años dio forma a La Gastroteca de Stéphane y Arturo, un escenario donde el guión de cada visita era impredecible. El talento de la cocinera francesa Stéphane Guerin unido al universo creativo de Pardos hacía de aquel restaurante un lugar inclasificable e insólito. Stéphane y Arturo, Duques de Gastronia, viven ahora alejados de la capital, en La Maison Rouge. Muchos les añoramos. Espero que disfruten, amigos golosos, de la Epístola de nuestra firma invitada.

 

Epístola contra el Simulacro en Cocina (por Arturo Pardos, Duque de Gastronia)

Puede ser que algún lector de esta Epístola sea gastrónomo, e incluso mamotreto, atributos que suelen ir juntos. Mammóthreptos es voz griega que significa “criado por la abuela”. Así, quien en todo tiempo y lugar pregona: “¡Donde estén las lentejas de las abuelas, que se quiten las demás!” y “¡El cocido de mi madre es el mejor!”, es, etimológicamente y sin paliativos, un mamotreto. España es un país de mamotretos; Francia, también. Y el Reino Unido, Israel, Alemania, Estados Unidos, India… Léanse las declaraciones de todos los cocineros famosos, y las cocineras, claro, que triunfan por doquier y compruébese que todos, sin excepción, chochean sobre las cocinas de sus madres y terruños. Estos fabricantes de simulacros soslayan que la madre, la gastronomía, la patria, la religión, la lengua, son nichos donde reina el gusto como alucinación: “Esto me gusta; esto no me gusta”. El gusto del Mamotreto es la Ley que decide hoy la zafia cultura que nos ahoga. (¡Qué curioso que los del ladrillo y el sifón hayan especulado y deconstruido al unísono!) Pero aquellos gusto, lengua, religión, patria, gastronomía y madre han muerto en Occidente. Por eso, los desamparados chefs simulan guisar en sus teatros del oprobio y ansían fundar, ¡además!, universidades gastronómicas, ahora que la Gastronomía ha muerto. ¡A buenas horas sifones verdes!  

 

Freud reveló a su madre la muerte del Padre. Su madre sabía que también ella había muerto, pero no se lo confesó a su hijo y éste comió la sopa de coles de su madre muerta. Esta Kohlsuppe del Psicoanálisis cubrió entonces la faz de la tierra y trastornó a los mamotretos. Pero no nos confundió a nosotros los SIC (sensibles inteligentes y cultos), iniciados en la Gastrosíntesis al crear el Cocido de Oro de Alcabón, el auténtico cocido anti-edípico, el de 216 garbanzos (63), Número nupcial de la Cocina. Veamos:

 

  1. El Psicoanálisis P se funda en  la represión del incesto, mientras que la Gastrosíntesis G se funda en la libertad de la ingesta.
  2. El P es para el paciente que sufre, mientras que la G es para el impaciente que disfruta.
  3. El paciente del P está tumbado, mientras que el impaciente de la G está sentado.
  4. El paciente del P habla y no come, mientras que el impaciente de la G come y calla.
  5. El paciente evacua, mientras que el impaciente traga.
  6. El paciente mira el techo vacío, mientras que el impaciente mira el plato lleno.
  7. Por eso se paga al Psicoanalista para vaciar y al Gastrosintetista para llenar.
  8. El Psicoanalista tarda años en curar al paciente, mientras que el Gastrosintetista alivia al impaciente en el acto.
  9. El Psi anota en silencio las confidencias inconfesables del paciente, mientras que el Gastro vocea los caprichos confesables del impaciente.
  10. El Psi existe porque se reprime el sexo mientras que el Gastro existe porque se estimula el estómago.
  11. Para el Psi la madre es el objeto sexual antagonista, mientras que para el Gastro la madre es el sujeto estomacal protagonista.
  12. El Psicoanálisis nace de la demencia occidental, mientras que la Gastrosíntesis está en el origen de la sabiduría oriental.

¿Cómo se dice mamotreto en vasco, gallego, catalán, bable, francés, inglés, alemán, esperanto? ¿Y en árabe? El Islam es, también, cuna de mamotretos porque la Abuela y Madre Cocinantes no han muerto: el alcuzcuz de la abuela de Alí es el mejor del mundo. La Madre Cocinante sólo ha muerto en la cultura occidental y su fenecida gastronomía se manifiesta en los estertores del chef al eyacular obscenidades de colorines en los platos. Simulacros.  

 

Estos chefs mamotretos ignoran que sólo se puede cocinar con odio, que no hay Arte sin Odio (Ars sine odium nihil est, según el sabio adagio gastrónico), que la Gran Muralla es odio, la Torre Eiffel es odio. De odios nacen Alhambra, Meninas, Quijote, Godot, Emma Bovary, e = mc2, Novena, Biblia, Corán, incluso el Valle de los Caídos (aunque no sea arte). El huevo duro se convierte en el paradigma del odio unicelular y seminal de la Gran Cocinera muerta. El amor en cocina es agravio; en arte, baldón; en geometría, sandez: las rectas paralelas de Euclides no copulan jamás, se odian hasta el infinito. Por eso, crean. Veámoslo:

           

Si el Postulado 5º de Euclides afirma: “Por un punto exterior a una recta sólo se puede trazar una paralela a dicha recta”, mi 1er Postulado Gastrónico dice: “Por un hijo exterior a una mesa camilla sólo se puede trazar un cocido paralelo a dicha mesa”, axioma del cual, en el mundo donde el mamotreto clama: “¡El cocido de mamá es único!”, se infiere que Madre no hay más que una, y un solo cocido, claro: el de aquélla. Etc. Tautología, mas no simulacro.   Pero el universo no es sólo euclidiano. El matemático ruso Nicolaï Ivanovitch Lobatchevski demostró, hace casi dos siglos, que por un punto exterior a una recta se pueden trazar dos, tres o más, e incluso infinitas paralelas a dicha recta, dando pie a que este axioma se transforme, entonces, en nuestro : “Por un hijo exterior a una mesa camilla se pueden trazar de dos a infinitos cocidos paralelos a dicha mesa”, cosa admirable que obliga a deducir que puede haber más de una madre, incluso infinitas y, por ende, infinitos cocidos para un hijo.

 

El . El conflicto aumenta para el mamotreto cuando le sumimos en la geometría curva creada por el matemático alemán Bernhard Riemann, quien afirmó que por un punto exterior a una recta no se puede trazar paralela alguna. Ergo, ¿no existe el cocido? ¿Y la madre?

Estupefacto, el mamotreto descubre la existencia de otras mesas, otros cocidos, otras madres. Surgen así, por doquier, madres únicas, dobles, curvas, reales, virtuales, no-madres, o infinitas madres pasando por un solo hijo, o por ninguno, váyase a saber. Todo depende de los axiomas propuestos. Para Aristóteles, éstos son principios evidentes que constituyen el fundamento de toda ciencia. La gastronomía del mamotreto fundamentalista se sustenta en el axioma un hijo, un cocido, una madre, donde el cocido de ésta es “una unidad de destino en lo universal”. (Hoy diríamos que ésta es la definición de un fractal, pues, en efecto, cocidos, paellas, gazpachos, etc., son objetos fractales, unidades cuyos destinos, tras aplicarles las iteraciones pertinentes, moran en lo universal: si una partícula es todas las partículas, un cocido es todos los cocidos y una madre todas las madres.) Hamburguesa y alcuzcuz: dos objetos fractales comestibles, modelos de dos culturas enfrentadas. La guerra. 

 

Hace un siglo, el matemático francés Henri Poincaré dijo que los axiomas no son sino definiciones encubiertas, meras convenciones. De esto se deduce que las cocinas tradicionales, las de las madres o las de los vanguardistas son todas convencionales, no teniendo más sentido unas que otras, con madres o sin ellas, con hijos o sin ellos, con sifón o sin él. Ergo: No hay y no puede haber una cocina más verdadera que otra; sólo puede ser más cómoda, eficaz, fácil, divertida, afrodisíaca, nutritiva, estúpida, cara, gilí…

 

La Madre Cocinante “de toda la vida” ha muerto derrumbada sobre la Mesa Camilla Cilíndrica ante la Sopera Esférica bañada por el Cono de Luz de la bombilla en el Centro de la Cámara Cúbica, antro edípico de pavor y agonía donde se cría el mamotreto. Esta Geometría es cosa ignorada por los hijos del aire atrapados en el discurso de la nada con espumillas. La madre de Schrödinger estaba simultáneamente viva y muerta mientras cocinaba y no cocinaba en su cocina hermética de plomo, el gato a sus pies; Heisenberg no sabía donde estaba él mismo cuando comía el cocido de su mamá pero sabía, sin embargo, en qué restaurante se hallaba mientras ignoraba lo que comía. Gracias a Gödel, puedo yo revelar el cocido que le anunció Gabriel a María, aquel alba catastrófica, borrosa y fractal: el Gran Simulacro.

 

Esto lo he escrito, bebiendo champaña, en

La Gastroteca Virtual de Stéphane y Arturo

el primer y único restaurante virtual del mundo

abierto todo el año, día y noche, pero sólo para personas SIC, con reserva, y donde el 0% de IVA  está incluido en el valor del ágape.

 

 

 Imágenes: Arturo Pardos delante de su cuadro El Cocido de Oro. Debajo, los duques de Gastronia desayunando (Fotos: Gonzalo Hernández de Arana)

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 28 COMENTARIOS

28 .- jcrrojo,
Un comentario muy acertado el suyo, puramente gastrónico. Veo que conoce bien el universo creativo de Pardos.
Como habrá podido observar, la Epístola de Arturo es inédita. Se trata de la primera aparición virtual -en internet- y consciente del autor. Respondiendo a sus preguntas: La Gastroteca Virtual puede existir y existe. Hay comida, la de Stephane; y hay vino, el mejor. Hay mucho champagne. Como dice Pardos, sólo para SIC.

Matoses

03/06/2010, 09:18 h.

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27 .- Buscemii,
Muy de acuerdo con usted. A Arturo, además de leerle hay que escucharle. Pero las ocasiones para hacerlo son mínimas. Los Duques de Gastronia apenas se dejan ver en algunos saraos y congresos de gastronomía.

Matoses

03/06/2010, 09:10 h.

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26 .- "Simulacro", término muy apropiado [y relevante] para la cocina y no sólo para la cocina. El eje que opone el mamotreto al "gastronita", y, paralelamente, el psicoanálisis a la gastrosíntesis, y, si no entiendo mal, las geometrías euclídea y no euclídeas, etc., permite observar al mamotreto pegado a la abuela, a la madre, a la comunidad autónoma, a la nación, a la vez que al cocinero debatiéndose entre imitar a la madre, como exige la tradición, y recubrirla [o recrearla, quizás]con lo que el autor señala como "eyaculaciones obscenas de colorines", aspecto más visible del "simulacro", como exige el mercado. Tiene mucho interés, desde luego, para todo el que haya notado alguna vez ante un plato que algo le dice: ¡confusión! ¡trampa!
¿Qué es la gastroteca virtual, con el 0% de iva incluido? ¿es virtual en el sentido etimológico de "virtud" ["fortaleza de carácter", según Corominas] o en el sentido, ahora más común, de que simula la realidad, por ejemplo, en Internet? ¿Existe? ¿Puede existir? ¿Se come? ¿hay vino? Por lo menos, champagne parece que sí.
Saludos cordiales

jcrrojo

02/06/2010, 19:34 h.

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25 .- #24 sospecho que el inefable se ha vuelto a reencarnar en un nuevo forero. Teotimo, un apodo muy en la línea de su ideario...
si no le gusta el periodico, ni el cuaderno de Matoses es usted muy libre de no prodigarse por aquí, es más, seria de agradecer.

peterpm29

01/06/2010, 15:31 h.

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24 .- #22 Boswell, no se complique la vida, ésto es muy simple, usted y Melegar son lo único sincero, noble y menos gilipollas que escribe por aquí. Hace una semana se censuraron en El Confidencial comentarios que discrepaban de Casado, intervino vergonzosamente hasta Cacho, a Melegar no le permiten escribir... estos caraduras que consideran tienen patente de corso para poner verde a todo cristo y están convencidos de que poseer la verdad. En este blog [o como se llame] no se escribe de gastronomía, mal que les pese a los snobs que van a comer a pesebres desconocidos y asiáticos, donde no se sabe ni qué se come y vienen aquí a "regoldar" su vulgar vanidad y su falso poderío, y que vaya usted a saber de donde han copiado el texto. Hasta a su admirado Matoses le han pillado el 'copypaste'. Nada que ver con el filete o la alcachofa o el pargo que se come usted y el vino malvasía que se bebe. Para terminar, el autodenominado moderador del blog es un paleto y un ignorante, que obedece a la voz de su amo: ¡joder! que Melegar nos descubre el fraude

Teotimo

31/05/2010, 17:43 h.

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"El mejor banquete del mundo no merece ser degustado a menos que se tenga alguien para compartirlo".

Groucho Marx

DATOS EN LAS CRÓNICAS DE LOS RESTAURANTES

DIRECCIÓN Y TELÉFONO.
SISTEMA DE EVALUACIÓN.
PRECIO APROXIMADO Y ORIENTATIVO
APERITIVOS, VINOS Y 'AGUAS DE VIDA'.
ALOJAMIENTOS.

(*) La foto que ilustra Cuaderno Matoses corresponde al sistema de poleas creado por Bittor Arginzoniz para su restaurante, Etxebarri.

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