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Comunidad Confidencial | Perfil de jesus meliton

Aponiente, rompiendo estereotipos con brillantez

Matoses.- 11/06/2010

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(11/06/2010 15:54) Matoses, felicidades por el artículo. Le alabo el gusto.

Ángel León es, además de un brillantísimo cocinero, uno de los mejores tipos que he tenido ocasión de conocer en el universo gastronómico. Su cocina es el reflejo de su inquieta personalidad y la evolución de su coquinaria parece no tener límites. Buen gusto por hacer las cosas y perseverancia en sus ideas acerca de los sabores atlánticos del Sur son las bases de ese brillante porvenir. El cocinero, también pescador, sabe lo que se trae entre manos.

Si en lugar de en El Puerto de Santa María estuviese en cualquier capital escandinava sería considerado uno de los mejores restaurantes del mundo. Pero si hay cocinas que pueden deslocalizarse, la de Ángel no es de ésas. Hay que ir a la calle Puerto Escondido [precioso nombre, afuera aparte] para entenderlo.

Carlos P., estás tardando en acudir. Conocerás parte de la verdad cuando disfrutes de esos sabores que hablamos. Y ese armonizar su cocina con vinos generosos, un buen invento en mi opinión.

Les animo a todos que acudan a su casa. Es una experiencia inolvidable. De repetir y repetir, que diría el poeta.

El Tormo, cocina manchega primitiva en Las Vistillas

Matoses.- 07/05/2010

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(07/05/2010 09:30) Matoses, ¿D. Joaquín no sirve ahora paella de postre?

Paco Morales, la madurez del cocinero artesano

Matoses.- 23/04/2010

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(23/04/2010 12:37) Buen artículo, Matoses. Espeto habla por mí, menos en lo de los vinos. Yo hubiese elegido un Paternina Banda Azul.

Me ha gustado su enlace "Ver lo que es "comer normal" para un dietista americano". El título me ha recordado un asunto que comentaba un médico amigo al que uno de sus pacientes le dijo que a diario bebía "lo normal": "Me levanto, después del café me tomo un sol y sombra, almuerzo a las once y me bebo un litro de cerveza, en la comida media botellita de vino y después del postre un par de chupitos de orujo, vuelvo a trabajar y cuando acabo quedo con los colegas en el bar y nos tomamos tres o cuatro güisquis. De vuelta en casa, si no llego muy tarde, como mucho me tomo otro. Ya le digo, doctor: lo normal".

jesus meliton

Registrado el 15/04/2009

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