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Comunidad Confidencial | Perfil de beatli

Hijos violentos: lo han tenido todo y ahora no saben tolerar la frustración

Alejandra Abad.- 01/11/2011

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(11/11/2011 07:22) Estoy absolutamente de acuerdo con el artículo. Ahora, lo importante es empezar con la cal y la arena a edad muy, muy temprana. la disciplina y el cariño no deben encontrarse de cara con un adolescente, cuando no se han presentado antes. La inversión es "a futuros" pero es segura y lo digo por experiencia [madre de tres hijos 29, 25 y 16años. disciplinada y muy afectuosa]. Yo recomiendo desde aquí, tiempo eficaz y prevención. Aprovecha los minutos que te quedan al día con tus hijos sin perder ni uno solo, pero empléalo bien [tiempo eficaz]. Es la mejor prevención contra este tipo de cáncer. No sabéis el diner que se ahorra luego uno. Gracias por reafirmarme

¿Por qué los orgasmos de mis amigas son mejores que los míos?

Javier Sánchez.- 22/09/2011

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(30/10/2011 20:06) Creo que todo es mucho más sencillo. Lo complicado del artículo da idea de lo difícil que hacemos las relaciones. Todo es entrenable y todo es mejorable. Hay que ser un/a virtuoso/a sexual para que un primer encuentro sexual deje satisfechos a ambos por igual

Jaulas de oro

Juan Perea.- 02/02/2010

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(07/02/2010 10:40) Totalmente de acuerdo contigo Juan. Pero hay algo que no debemos olvidar. La ansiedad que va y viene con nuestros hijos al colegio, va en función de de la ansiedad que albergamos los padres. Nuestros hijos también captan en nuestro semblante las emociones que ellos ocasionan con sus dudas, reflexiones o inquietudes. Mucho cuidado, no vaya a ser que seamos nosotros los que, desde nuestra lucha por un mundo mejor, no dejemos a nuestros hijos disfrutar del que les ha tocado vivir.

Tiger Woods y las hormigas legionarias

Juan Perea.- 15/12/2009

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(27/12/2009 11:39) #7 Nada tiene que ver el refuerzo positivo y el negativo, con fomentar o no la competitividad. Ahí está el quiz de la cuesión. Transmitir a un hijo/a la sensación de binestar que produce el deber cumplido, proporciona refuerzo positivo, pero no le hace competitivo/a.

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(27/12/2009 11:29) #18 Sería fantástico pero....
Estaríamos los padres/madres detrás haciendo el artículo para el debate de nuestros/as hijos/as. He visto mucho de eso. Es muy triste.

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(27/12/2009 11:23) Querido Juan.
¡Cómo he disfrutado leyéndote a través de este artículo!
¡Qué razón tienes! Esa generación que germina y crece en nuestro seno, no es más que la punta de un iceberg. Un pezacito de hielo que se sustenta sobre toda una generación que no tiene vida propia y que, en su defecto, viven la vida de sus hijos.

Ni contigo ni sin mí. La custodia de los hijos, un asunto de dos

Juan Perea.- 22/12/2009

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(27/12/2009 10:55) Queridos todos.
Todos y cada uno de vosotros vierte su comentario fruto de su experiencia. Sería interesante que fuerais capaces de abstraeros de esa limitación y os centraseis en el menor. Evitar su bloqueo emocional producto de vuestras desaveniencias con vuestra pareja [o ex-pareja], o por la insatisfacción personal producida por vuestra experiencia vivida nos ayudaría mucho a los docentes a sacar lo mejor de vuestros hijos/as. Feliz Año

La letra con sangre entra o por qué quería morirme con sólo trece años

Juan Perea.- 01/12/2009

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(01/12/2009 10:53) Y después de los padres, entraríamos a definir el tipo de educación escolar que deseamos para nuestro hijo [especialistas, contenidos y metodología] y cómo es muy posible que no encontremos lo que buscamos, aunemos de una vez por todas nuestras fuerzas e inquietudes y desarrollemos el espacio y las condiciones que den cabida a nuestros ideales. Es cuestión de ponerse.

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(01/12/2009 10:44) En primer lugar somos los padres los que debemos enseñarles a vivir con sus diferencias asumiendo primero nosotros que tenemos la capacidad de aceptar a nuestro hijo con su individualidad y que somos capaces de ser felices con él. Ese es el primer paso.
El segundo paso es trasmitirle con optimismo, que nos gusta como es. Disfrutar con él y de él en su proceso de aprendizaje. Aprovechar la convivencia familiar para que vayan calando a través de su piel aquellos valores que le den seguridad para aceptarse y para aceptar el medio en el que se desarrolla.
Posteriormente con independencia de lo que nos digan maestros y especialistas tener claro qué queremos para él y luchar por conseguirlo. Elegir sin titubeos el tipo de educación que queremos para nuestro hijo. Ser responsables implicándonos de su desarrollo, utilizando el hogar familiar como escuela de inversión a futuros, donde el respeto a las diferencias [padre e hijo] estén sobreentendidas y teniendo claro si el modelo de hijo que queremos es el más apropiado para él.

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(01/12/2009 10:43) Y yo me pregunto… ¿Esas diferencias deben desaparecer? ¿Al triste le dejamos triste? ¿Al nervioso, nervioso? ¿Al inestable, inestable? ¿Al rebelde, rebelde? ¿Al tímido, tímido? ¿Al desamparado, desamparado?..... Excepto el desamparo que es un factor aprendido los demás son rasgos de personalidad, es decir nos vienen dados, pero son susceptibles de modificación. Pues eso, esa es mi pregunta. ¡Claro que tengo la respuesta, por eso estoy aquí!
Todos queremos hijos optimistas, seguros de sí mismos, independientes, con las ideas claras para elegir lo más apropiado. Hijos que entiendan al profesor y respeten su criterio, que disfruten aprendiendo, que asuman la convivencia familiar como una razón para crecer sanos, responsables de sus obligaciones, asertivos, hábiles socialmente,…. Sí, ¿verdad?
Y eso se aprende en el colegio?... Se debería
Y eso se aprende en casa?.... Se debería
sigue..

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(01/12/2009 10:42) O a un niño que a quien tiene a su alcance es una cuidadora [da igual el origen étnico]? O a un niño emocionalmente estable, o a un niño tímido, o de nivel de inteligencia superior a la media? ¿o inferior? ¿o a un niño rebelde? ¿o a un niño triste? ¿o a un niño exigente? ¿o a un niño despierto? ¿o dormido? ¿o guapo? ¿o feo? ¿o con algún tipo de deficiencia? ¿o sin deficiencias?¿o con padres separados?¿o con padres solos?¿o con padres alegres? ¿o tristes? ¿o con padres estables emocionalmente? ¿o inestables?¿o con padres implicados en la tarea de educar?¿o con padres que se aíslan?¿o con madres cariñosas?¿o entregadas?.....
Y eso sin entrar en mayores [deficiencias tipificadas por DSM-IV-TR], maltrato, diferencias de idioma, etc.
Bueno, esto es sólo un avance podría seguir casi indefinidamente hasta hacer todas las combinaciones posibles. Pues sí, ahora nos encontramos con todo un elenco de situaciones marcadas por las diferencias individuales que aparecen en el aula y que hace unos años no se tenían en cuenta [el porqué lo dejo para otro momento] y ahora son el quid de la cuestión.
sigue

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(01/12/2009 10:41) Gracias Juan por seguir suscitando el debate y la reflexión de tan arduo y complejo tema.
Soy maestra y por ello me veo permanentemente reflejada en los comentarios que se hacen al respecto.
Pues bien, desde el burladero, puedo decirte que los maestros salimos al ruedo sin muleta, es decir, hoy en día los maestros no estamos preparados para enseñar, porque no se nos prepara para la realidad a la que nos enfrentamos en el aula.
De qué me sirve a mí estudiar en mi carrera de docente cómo enseñar matemáticas, si en esta asignatura no se tiene en cuenta a quién va dirigida. Es decir ¿es lo mismo enseñar matemáticas, aun niño de 5 años, que a uno de 10 o de 15? ¿Es lo mismo enseñar matemáticas a una niña que a un niño? ¿Es lo mismo enseñar matemáticas a un niño que está toda la tarde sólo en su casa que a otro que tiene a sus padres a su alcance en todo momento? Sigue

Respetemos que los niños puedan ser ellos mismos

Juan Perea.- 24/11/2009

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(30/11/2009 13:33) Muchas gracias Juan por tocar este tema. Creo que debemos ser serios y abordarlo como corresponde. Tú has empezado como se debe, suscitando la duda, la reflexión y el comentario. Nuestro deber es ahora levantar el hacha de guerra y enfrentarnos al sistema, pero antes de eso, debemos unificar criterios y aunar fuerzas. Empezaré diciendo dónde está la solución. A partir de entonces hagamos un foro de padres/madres y especialistas dispuestos a cambiar el sistema.

El problema se soluciona si nuestro hijo crece con la idea clara de quién es y a dónde va y con el pensamiento positivo de que la vida es un juego en el que las reglas no están claras, ya que varían según los intereses del momento.
Si él tiene claro quién es y hacia dónde va dan igual las reglas, sabrá orientarse de noche y de día, mirando el sol o las estrellas.
El cómo se educa de ese modo, da para un artículo entero, o quizá un libro ¡son tantos los factores que de los que depende!.
Muchas gracias a ti Juan y a todos los que piensan, que en la tarea de educar, está el futuro de un país.

beatli

Registrado el 29/11/2009

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