La libertad de prensa en Europa es hoy menor que hace un año, y Francia e Italia son en parte culpables de ello por la “violación de la protección de las fuentes informativas, la concentración de los medios de comunicación y el menosprecio del poder político hacia los periodistas y su trabajo”. Así lo indica el último informe anual que analiza la libertad de prensa en el mundo elaborado por la ONG Reporteros Sin Fronteras (RSF).
España se salva de la caída general del viejo continente y este año ha avanzado desde el puesto 44 de la clasificación hasta el 39, aunque aún está muy lejos de igualar a los
“motores” de la libertad de prensa. Éstos son principalmente Finlandia, Islandia, Noruega, los Países Bajos, Suecia y Suiza. Además de reconocer el mérito de estas naciones, el secretario general de la ONG,
Jean François Julliard, quiso rendir homenaje a aquellos “periodistas y blogueros que en el mundo defienden con valentía el derecho de denunciar” durante la presentación del informe.
Aún así lanzó una advertencia para
la UE: “corre el peligro de perder su estatus de líder mundial en lo concerniente al respeto de los derechos humanos. Entonces, ¿cómo podrá ser convincente cuando solicite a los regímenes autoritarios realizar mejoras? Es urgente que los países europeos recuperen su posición ejemplar”, añadió. De los 27 países miembros de la Unión Europea, trece se encuentran en los veinte primeros lugares; catorce países están por debajo de la vigésima posición y algunos se encuentran incluso muy abajo en la clasificación (Grecia -lugar 70-, Bulgaria -70-, Rumania -52-, o Italia -49-).
Fuera de Europa la situación no es mejor Más allá de las fronteras europeas, el informe de RSF muestra
preocupación “por el endurecimiento de algunos gobiernos”. Por ejemplo, los de Ruanda, Yemen o Siria, que han llegado al nivel de Birmania y Corea del Norte en el cuadro de los países más represivos del planeta contra los periodistas.
Llama la atención, por otra parte, que por primera vez desde la creación de la clasificación anual, en 2002,
Cuba no forma parte de los diez últimos puestos de la lista. Esta progresión, aclara el informe, se debe principalmente a la liberación de 14 periodistas y 22 militantes durante el verano 2010.
Por último RSF recuerda que el desarrollo económico comporta ciertas responsabilidades. “Si bien el desarrollo económico de los BRIC (Brasil, Rusia, India y China) es muy similar, la clasificación 2010 revela que existe una importante disparidad entre las situaciones de la libertad de prensa”, asegura. Brasil (lugar 58), que disfruta de una evolución legislativa favorable, asciende 13 lugares en relación a 2009, en tanto que India cae 17 posiciones y se ubica en el lugar 122. Rusia, particularmente mortífera el año precedente, ocupa aún un lugar mediocre, el 140.
En cuanto a China, “incluso teniendo una blogósfera de una vitalidad asombrosa y cada vez más movilizada, el Gobierno continúa censurando, encarcelando las voces disidentes, y se estanca en el lugar 171”. Estos cuatro países, continúa RSF, comportan las responsabilidades
de las potencias emergentes y “deben cumplir sus obligaciones en lo que concierne a los derechos fundamentales".