amber capital vota en contra

Cuatro consejeros independientes evitan apoyar el plan de remuneraciones de Prisa

El consejero delegado de Amber Capital —uno de los más críticos con Cebrián— y cuatro consejeros independientes no han votado a favor del informe anual de remuneraciones

Foto: El presidente del grupo Prisa, Juan Luis Cebrián. (EFE)
El presidente del grupo Prisa, Juan Luis Cebrián. (EFE)

El pasado 24 de febrero, el consejo de administración de Prisa aprobó el informe anual de remuneraciones de los consejeros, una votación que no fue respaldada por cinco consejeros del grupo de medios: el dominical Joseph Oughourlian (Amber Capital), quien votó en contra, y los independientes María Elena Pisonero, Blanca Hernández, Alfonso Ruiz de Assín y Dominique D'Hinnin, que optaron por abstenerse.

Según consta en el informe de retribuciones remitido a la CNMV, los cuatro consejeros independientes no votaron a favor tras alegar “no tener base suficiente para posicionarse, a favor o en contra, sobre la propuesta de la comisión de nombramientos y retribuciones”. Por su parte, Oughourlian emitió un voto en contra al “no estar conforme” con la citada propuesta. En cualquier caso, el consejo cuenta con un total de 14 consejeros externos no ejecutivos y con tres ejecutivos, por lo que la votación del texto pudo salir adelante.

Con unas pérdidas de 67,9 millones de euros en 2016, el presidente de la compañía, Juan Luis Cebrián, se embolsó en el mismo periodo un total de 1.762.000 euros. De esa cifra, 691.472 euros corresponden a la retribución variable ganada por consecución de objetivos y un millón lo tiene como componente fijo de su sueldo. Después de toda una vida ligado a la empresa, Cebrián perderá el poder ejecutivo al término de 2018 y su contrato terminará dos años después, en 2020.

Esta política de remuneraciones fue aprobada en la junta general de 2015 por un periodo de tres ejercicios. Este año, cuando se celebre la junta general ordinaria de accionistas, se aprobará un nuevo informe de remuneraciones aplicable a los ejercicios 2017, 2018 y 2019.

Prisa estudia más operaciones corporativas

Por otra parte, la venta de Santillana podría ser solo el principio. Prisa admite en su informe financiero anual que la empresa estudia "diversas alternativas" para hacer frente al pago de la deuda de 956,5 millones de euros que vence en 2018, el llamado tramo B del préstamo sindicado destinado a refinanciar su abultada deuda.

La compañía que preside Cebrián no descarta hacer más "desinversiones parciales o totales de activos, la recompra de deuda a descuento en el mercado, el apalancamiento de activos operativos u otras operaciones corporativas", reza el citado texto, enviado recientemente a la CNMV.

Durante el último ejercicio, Prisa logró reducir su deuda desde los 1.659,7 millones a los 1.486,1 registrados el pasado diciembre. Una abultada factura bancaria cuyo horizonte más próximo se sitúa en 2018, cuando la compañía deberá abonar los 956,5 millones. Tal y como admite la compañía, el seguimiento de los plazos de vencimiento está siendo "exhaustivo".

Prisa admite que "las actuaciones en estudio podrían ser insuficientes por falta de generación de fondos” o por “falta de acuerdo con los acreedores”

Hasta ahora, algunas de las operaciones que Prisa ha llevado a cabo para sanear sus cuentas han sido la venta del 3,63% de Mediaset España, del 56% de Digital+ y el negocio de ediciones generales. En cifras, Prisa se embolsó 720 millones tras salir del negocio televisivo y cerca de 540 millones tras desprenderse de su participación en la cadena de Fuencarral.

La necesidad de recortar la deuda es tan perentoria que Prisa admite que "las actuaciones en estudio podrían resultar insuficientes por falta de generación de fondos” o por la “falta de acuerdo con las entidades acreedoras”. En el apartado de riesgos financieros, la compañía subraya que su elevado endeudamiento la mantiene en una situación “vulnerable” que limita cualquier movimiento que quiera acometer, como por ejemplo financiar nuevas operaciones.

En el corto plazo, el movimiento más relevante pasa por la venta de Santillana. Se trata de uno de los negocios más rentables de Prisa, con el que la compañía espera sacar cerca de 1.500 millones de euros, como ya publicó este diario. Esta operación, en cualquier caso, debe contar con el visto bueno de los acreedores, ya que Santillana fue calificada como activo estratégico tras el acuerdo de reestructuración financiera.

Fuentes conocedoras de la venta señalan que el proceso se encuentra estancado tras las bajas ofertas que ha recibido la dirección. Aunque los ingresos en este negocio cayeron un 0,8% el año pasado, Santillana sigue siendo uno de los activos clave de Prisa, con un ebitda de 180,2 millones registrado en 2016, un 5% más que en el ejercicio previo.

Comunicación

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios