10/10/2012
(06:00)
La reforma laboral aprobada por el PP ha venido como anillo al dedo al Grupo Prisa, que comunicó ayer las cifras del expediente de regulación de empleo que tiene en marcha en el diario El País. La compañía que preside Juan Luis Cebrián planea el despido de 128 profesionales, además de 21 prejubilaciones para mayores de 59 años. Todas son salidas 'low cost', esto es, 20 días por año trabajado hasta un máximo de 12 mensualidades, aprovechando el nuevo marco laboral. Los que se queden asumirán un recorte salarial del 15%. Lo paradójico es que, pese a las estrecheces económicas del grupo, el diario nunca ha perdido un euro.
El Real Decreto-ley 3/2012, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral, da amplia flexibilidad a las empresas para acometer despidos colectivos. Según establece, concurren causas económicas que avalan un expediente de regulación de empleo cuando “de los resultados de la empresa se desprenda una situación económica negativa, en casos tales como la existencia de perdidas actuales o previstas, o la disminución persistente de su nivel de ingresos o ventas. En todo caso, se entenderá que la disminución es persistente si se produce durante tres trimestres consecutivos”. En el caso de El País, las pérdidas son previstas, en tanto su hoja de servicio es inmaculada desde su fundación en 1976.
Por ejemplo, el buque insignia de la compañía de la familia Polanco registró en los primeros seis meses de 2012 un resultado de explotación positivo de 820.000 euros. En el conjunto 2011, en lo más duro del ajuste publicitario, arañó 8,92 millones. Es más, los años de crisis han arrojado un beneficio antes de intereses e impuestos (ebit) de 19,58 y 28,22 millones en 2009 y 2010, respectivamente. Una evolución que permite ver el vaso lleno o medio vacío. Por un lado, se trata de guarismos que están lejos de los 143,71 millones de 2005 o los más de 100 de 2007. Por otro, no deja de contrastar con las pérdidas recurrentes de los periódicos de la competencia, véanse ABC o El Mundo.
El propio Cebrián fue muy claro en junio pasado respecto a su intención de esperar a la publicación de la reforma laboral para acometer la segunda ronda de despidos, tras la reciente salida de 2.000 profesionales. “La persistente realidad de la crisis (…) nos obliga a continuar con esta política de reducción de gastos, aunque el número de personal afectado será considerablemente inferior a las cifras resultantes en 2011 (…) La implementación de esta política no se ha puesto en marcha aún, salvo en temas muy puntuales, a la espera de la nueva legislación laboral”, aseveró el presidente en la última Junta General de Accionistas. El ejecutivo cifró los ahorros alcanzados por los primeros ajustes de personal en 65 millones anuales. A la vuelta de verano, Cinco Días, la división de revistas y ahora El País ven cumplida la promesa.
“No podemos seguir viviendo tan bien”
El Comité de Empresa refería en un comunicado a sus trabajadores los planteamientos de Cebrián para justificar el ERE. En primer lugar, el presidente considera que es necesario adelgazar el diario: “La única manera de sobrevivir es tener estructuras de costes que permitan sostener el País”. En segundo, la plantilla del periódico está envejecida y carece de profesionales con perfiles digitales, además de resultar muy cara: “El tema más preocupante es que la edad media de la plantilla es de 53 años y el salario medio es de 88.000 euros”. De hecho, el ejecutivo argumentó que 189 personas superan los 50 años mientras que sólo 10 están por debajo de los 30. “No podemos seguir viviendo tan bien”, terminó lanzando a los trabajadores, según refieren los sindicatos.
El Comité ya dejó claro cuál sería su modus operandi una vez recibida la documentación del ERE. “El próximo martes [por ayer] la empresa entregará la documentación en la que se detallarán las medidas anunciadas. Los miembros del Comité de Empresa tenemos la firme voluntad de no conocer los nombres de los compañeros afectados por los despidos. Para ello acudiremos a la reunión acompañados por un notario (aparte de nuestros abogados y asesores), a quien haremos entrega de la lista para su custodia en un sobre lacrado hasta el final de la negociación. Solo queremos saber el número de personas y otros detalles imprescindibles para la negociación”, explicaban los representantes de los trabajadores. La redacción era ayer un hervidero tras presentarse la documentación. Y ya están sobre la mesa diversas medidas de protesta, desde la retirada de firmas a la huelga pasando por la reprobación del presidente por "su falta de lealtad a la plantilla y su mala gestión".
"La plantilla reprueba (...) que a pesar de la nefasta gestión realizada en Prisa, y de haber perjudicado a los accionistas del grupo, tanto en Madrid como en Nueva York, el señor Cebrián se haya embolsado 13 millones de euros en el ejercicio de 2011, y que se haya aumentado en un 30% los bonus para 2012, según consta en la documentación enviada por la misma empresa a las Comisión Nacional del Mercado de Valores. Todo ello, tras haber llevado el precio de la acción de 19,70 Euros a 0,30 céntimos. Por todo ello, los periodistas y trabajadores de El País exigimos a Juan Luis Cebrián que devuelva buena parte de los millones que se ha llevado estos años con el fin de ayudar a facilitar el futuro de esta empresa y recupere un mínimo de la dignidad que se está dejando en el empeño de despedir a uno de cada tres trabajadores de El País", reza la dura misiva.
Prisa registró unas pérdidas netas de 451 millones de euros en 2011, tras acometer importantes provisiones para cubrir riesgos fiscales y deterioros del fondo de comercio, sobre todo en Portugal. Sin esas reservas, el año es prácticamente plano, con ganancias de apenas 1,6 millones. Las cosas tampoco pintan bien este año. Hasta junio de este año, Prisa registró unas pérdidas de 61,1 millones de euros, frente a un beneficio de 11,1 millones de euros el mismo periodo del ejercicio anterior. La deuda financiera neta de la firma supera los 3.370 millones.
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
7
COMENTARIOS
7txapineruno 10/10/2012 | 17:05
Lo triste de toda la orgía económica que ha montado el Partido Popular,para salvar a sus amiguetes políticos, financieros, bancarios y periodistas aduladores, resulta que la deuda bancaria española adquirida por los mismos en el exterior, es responsabilidad de todos los españoles, que tenemos que pagarla con los sacrificios que ahora están imponiendo a como de lugar.Los banqueros se endeudan, derrochan por doquier el dinero depositado en sus instituciones bancarias, y cuando los gastos exceden a los ingresos, es decir, cuando se quiebran, es el pueblo español el que tiene que salir a pagar lo que otros se han comido, con mas impuestos, con mas despidos baratos y deshumanizados, con salud y educación por los suelos,con desempleo garantizado y embargo en el horizonte por doquier, con un horizonte que solo garantiza los buenos ingresos para los sectores en el poder, ya que para ellos no hay recortes salariales, sino para los subalternos.Estamos ante el festín de los políticos, que arrojan las migajas al pueblo,mientras ellos se llenan de comodidades y blindajes de toda clase. Definitivamente, estamos ante la comilona y francachela mas opípara de todos los tiempos. Alea iacta est.
6teulai 10/10/2012 | 14:31
Y ahora los "negratas", del foro del Confidencial os sentireis a gusto, con que no haya prejubilaciones.Y os digo : después de cotizar durante 30 años,del sector que seas, te vas al paro con el sueldo de 1 año versus reforma laboral.Me lo hubieran dado, lo cotizado, hubiera tenido para pagar mi médico privado y tendría 300.000 a plazo fijo.
4CORDURA 10/10/2012 | 09:56
Por más que busqué y busqué entre artículos especializados, nunca encontré un argumento sólido que me explicara por qué el abaratamiento del despido creaba empleo, como mucho leí algúno [que tampoco me convenció] que explicaba que este efecto se produciría a largo plazo.
O sea, que Keynes tenía más razón que un santo cuando dijo aquello de "a largo plazo todos muertos". Efectivamente, a largo plazo ya no va a haber ni empleo.
3kr 10/10/2012 | 09:35
Va quedando claro para que sirve la reforma laboral: despedir barato, sustituir personas por otras con salarios infames [mejor si son becarios] y rebajar globalmente los salarios de los que se quedan en nómina. Esto permite obviamente mejorar los beneficios de las empresas y así entre tres o cuatro repartirse lo ganado a base de despidos, como hace en este caso el desaprensivo número uno: Cebrián.
No es de extrañar que El País apoyase la reforma laboral, dando cabida en sus páginas a lo más granado del neoliberalismo, que explicaban día sí día no como esta reforma iba a crear empleo. Ya vemos que lo que crea es paro. Que vayan aprendiendo los que votaron PP.
1papandreu 10/10/2012 | 07:14
Nunca fue más cierto aquello de que no es lo mismo predicar que dar trigo.
El azote del liberalismo resulta ser el mejor pagado de su profesión, con tanta diferencia que da grima. El azote de los bancos, de los traders, de los sueldos de los banqueros, de la reforma laboral, va a pasar por todos y cada uno de los aros que le quedan.
Por todos menos por el de rebajar su sueldo, al menos voluntariamente.
Y millones de españoles siguen comprando su mercancía, no tenemos remedio.