Los diarios
The New York Times y
Los Angeles Times se impusieron ayer en la 95 edición de los premios Pullitzer, al recibir cada uno de ellos dos de los galardones de periodismo que otorga la Universidad de Columbia. La universidad neoyorquina, que concede desde 1917 unos galardones considerados la mayor distinción en el periodismo estadounidense, informó de que otorgó su galardón de la categoría de reportaje internacional a un artículo de
Clifford J. Levy y
Ellen Barry sobre
los problemas del sistema judicial ruso.
Los premios de este año han tenido un marcado carácter económico, pues han premiado muchas historias relacionadas con la crisis económica y el periodismo financiero. Se han premiado las opiniones y los editoriales sobre las reformas financieras de Obama, ha habido una mención especial para la agencia sin ánimo de lucro ProPública y otro galardón para el Wall Street Journal.
Además, premió en la categoría de crónicas al periodista de ese diario
David Leonhardt por sus trabajos relacionados con "las complicadas cuestiones económicas" de Estados Unidos. El
diario californiano Los Angeles Times, por su parte, recibió el galardón reservado a informaciones de servicio público, por "su exposición de la corrupción en la localidad de Bell, donde cargos públicos de su administración recurrieron a fondos públicos para pagarse a ellos mismos sueldos exorbitantes, lo que derivó en detenciones y reformas", explicó el jurado en un comunicado.
El otro galardón que recibió ese diario fue el de fotografía por el "íntimo" trabajo de
Barbara Davidson a la hora de retratar a las "víctimas inocentes atrapadas en el mortal fuego cruzado de la violencia de las pandillas de la ciudad". En esta edición la categoría de noticia de última hora, que como el resto estaba dotado con 10.000 dólares, quedó desierto, mientras que el dedicado a reportajes de investigación se otorgó a
Paige St. John, del Sarasota Herald-Tribune.
El reportaje nacional galardonado es el realizado por Jesse Eisinger y Jake Bernstein para ProPublica por su exposición de prácticas cuestionables en Wall Street que contribuyeron a la debacle económica del país; al tiempo que Amy Nutt Ellis, de The Star-Ledger, recibió el premio como columnista por un artículo sobre el misterioso hundimiento de un barco de pesca comercial en el Océano Atlántico en el que se ahogaron seis hombres.
El premio a la crítica recayó sobre Sebastian Smee del
The Boston Globe por su "vívida y exuberante forma de escribir sobre arte", al tiempo que
Joseph Rago de
The Wall Street Journal recibió el galardón
reservado a editoriales por los escritos en relación con la reforma del sistema sanitario impulsado por el presidente
Barack Obama.
Mike Keefe, de
The Denver Post, recibió el reservado a viñetas, y
Carol Guzy,
Nikki Kahn y
Ricky Carioti, de
The Washington Post, fueron reconocidos por la mejor fotografía de última hora.
Ese premio se le otorgó por su "examen de las debilidades en el sistema de seguros de propiedades vital para los propietarios de viviendas de Florida", que proporcionó "datos útiles para evaluar la fiabilidad de los aseguradores" e impulsó medidas legislativas. El reportaje de divulgación premiado este año fue el elaborado por Mark Johnson, Kathleen Gallagher, Gary Porter, Lou Saldivar y Alison Sherwood del diario Milwaukee Journal Sentinel, en el que, según el jurado, hicieron un "lúcido examen -con gráficos, vídeos e imágenes- de un épico esfuerzo por usar tecnología genética para salvar a un niño de 4 años con una enfermedad misteriosa".
Frank Main, Mark Konkol y John J. Kim, todos del Chicago Sun-Times, recibieron el galardón al mejor reportaje local por su "inmersión en la violencia en los barrios de Chicago", al indagar en la vida de las víctimas, los criminales y los detectives y poner de manifiesto una "ley generalizada del silencio impide alcanzar soluciones".