3.100.000 lectores influyentes
CINE

Director: Emilio Aragón.
Guión: Fernando Castets, Emilio Aragón.
Fotografía: David Omedes.
Música: Emilio Aragón.
Intérpretes: Imanol Arias, Lluís Homar, Carmen Machi, Roger Príncep, Fernando Cayo, Diego Martín, Oriol Vila, Luis Varela, José Ángel Egido, Lola Baldrich, Asunción Balaguer...
Web oficial
El estereotipo es, además de una forma de vida, un socorrido recurso para cineastas. Trabajar el personaje desde el tópico es una tentación de cara a la economía narrativa de un texto. Si uno abre su película con un cómico que interpreta una canción bufa mientras caen en Madrid las bombas de los falangistas, ya ha dicho mucho más que eso. La Guerra Civil es, en esencia, un lugar común en el imaginario colectivo. Y el cómico en tiempos de escasez de pan, un señor estereotipo del cine español. El estereotipo es un recurso socorrido, sí, pero es, sobre todo, he aquí el peligro, “una verdad cansada” (George Steiner).
El debut cinematográfico de Emilio Aragón es también, en esencia, una verdad cansada, ese tipo de verdad sabida que empieza a resultar ya indigesta. Por exceso. El cine español vuelve recurrentemente al conflicto del 36 en busca de historias grandilocuentes, de dramas crepusculares y poliédricos, pero también se da recurrentemente de bruces contra la incapacidad que muestran los guionistas para escarbar más allá, precisamente, del socorrido estereotipo, del lugar común.
No le vamos a negar oficio a Fernando Castets como guionista. El hijo de la novia o Luna de Avellaneda, ambas de Juan José Campanella, director también de la oscarizada El secreto de sus ojos, así lo acreditan. Sin embargo no hay nada en su libreto para Pájaros de papel, en el que ha participado activamente el propio Aragón, que no se nos hubiese contado antes, y mucho mejor, por cierto, en El viaje a ninguna parte, de Fernando Fernán Gómez; en Cómicos, de Juan Antonio Bardem; La niña de tus ojos, de Trueba; o ¡Ay Carmela!, de Carlos Saura.
Esas son las referencias lejanas de Emilio Aragón a la hora de elaborar su particular homenaje a una profesión que ha ejercido prácticamente toda su familia. Sí, ésta es una cinta autobiográfica y catártica. Sólo hay que ver el final, que no desvelaremos. Tan autobiográfica y catártica que su hacedor se ha visto incapaz de mantener una distancia de seguridad con su texto. El resultado evidencia esa excesiva implicación, esa incapacidad de ir más allá de las emociones que le calan a uno en la epidermis, que solicitan la ayuda del lagrimal del espectador para que la cosa funcione. Especialmente punible en este sentido es la utilización machacona de la música, compuesta también por el director, como recurso simple para remarcar lo narrado en imágenes.
Apenas hay un instante de lucidez en la ópera prima del presidente de laSexta: cuando la película se acerca de forma sorpresiva a los Malditos bastardos de Tarantino. El resto del metraje resulta añejo, por su trabajo algo naif de las dicotomías de siempre: rojos y azules, libertad y represión, vida y muerte. Pájaros de papel, sí; papel mojado.
LO MEJOR: Cierto aliento clásico en la realización.
LO PEOR: Hay actores de gran talento en la película, en un plantel ciertamente muy televisivo, quizá demasiado, pero ni uno sólo brilla a la altura de sus posibilidades.
Obra maestra.
Muy buena.
Buena.
Interesante.
Regular.
Mala.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
58 COMENTARIOS
58 .- No voy a perder mi tiempo en ir a verla, y mucho menos pagar por descargarmela [porque si, comprar un CD para descargarme este subproducto ya es PAGAR y si es financiado debería estar gratis en la red aunque sea para ayudarme en la siesta]
57 .- El pobre hombre nunca ha tenido gracia. Por lo menos en el franquismo sólo tocaba el cencerro. Pobre Fofito.
56 .- Estoy deseando ver una película de la derecha Española pero parece que son igual de productivos que en política. Solo saben criticar.
55 .-
Típico producto de la subvención.
Para no hacerle caso
54 .- Tantas vueltas para decir que la pelícla es una mierda. En España lo que falta es hablar claro ante la evidencia.
Los "actores" algunos se lo creeran [el cuento del progre] y otros miran más el "ande yo caliente y ríase la gente". El problema es que el dinero fluya para este tipo de "obras culturales" que al final solo sirven para enriquecer a los implicados.