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CARTA DE AJUSTE

Jay Leno o el crepúsculo de los dioses

<em>Jay Leno o el crepúsculo de los dioses</em>

Jay Leno en un acto de NBC. Reuters

@Nacho Gay - 12/03/2010

Billy Wilder tenía en este caso razón -casi siempre la tenía-: los dioses, por muy dioses que sean, siempre acaban descendiendo a los infiernos.

Se empeña Jay Leno, deidad del cátodo yanqui durante un par de décadas, en volver al Olimpo del late night, tras el fracaso estrepitoso de su aventura en el prime time de NBC. Se empeña en recuperar el esplendor perdido como lo hizo en el cine la sugerente Gloria Swanson en aquel ‘divino’ Crepúsculo

Pero corren malos tiempos para los showmans sexagenarios. Sólo hay que repasar algunos de los momentos que nos ha dejado el regreso de Leno para comprobar que uno vive su momento de gloria, que es apenas un instante y que luego se acaba y entonces todo lo que uno hace resulta trasnochado y añejo. Sí, sigue siendo Leno uno de los tipos más populares de América. ¿Y qué? ¿Popularidad? La gloria en centavos, que dijo Víctor Hugo.  

Vuelve Leno a la madrugada americana, que ni es madrugada ni es nada, después de haber echado a patadas de esa franja al que fue durante un tiempo su sustituto, Conan O’Brien. Pero The Tonight Show es en realidad el show de ayer, el show de otro tiempo.

Las críticas estos días han sido demoledoras. A eso se une ahora el descenso de las cifras de audiencia. En una semana, la que va desde el lunes 1 de marzo, día de su regreso, al lunes pasado, más de dos millones de personas han cambiado de canal. Aun con todo, Leno sigue liderando por encima de su gran rival David Letterman, de la CBS, que sin embargo tiene más penetración en el target comercial, que es el que da dinero. Ya saben, el dinero y la gloria son un poco la misma cosa.

Lo que realmente llama la atención de todo esto es la forma en la que las divinidades se aferran al cargo. Un tipo que comienza a comprobar que sus chistes han perdido la gracia, que la unanimidad de las críticas resulta aplastante y que se puede pagar unas vacaciones de por vida en las Seychelles, dar la espalda a la fama, reírse de ella, disfrutar los réditos, vuelve para cargarse parte del prestigio alcanzado durante años. ¿Amor a la profesión? Puede. Pero es más probable que Billy Wilder tuviera razón. Casi siempre la tenía.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 1 COMENTARIOS

1 .- A mí personalmente me gusta más Letterman, más dinámico y más divertido.
Jay Leno debería darse cuenta como decía Gloria Sawnson en Sunset Blvd ¡No necesitábamos diálogos. Teníamos rostros! pero que eso te iba a llevar a locura.
Hay que saber cuando hay que marchar.
Pero estoy segura que en el vídeo que aparece con la protagonista de Crepúsculo hicieron un buen share, no me cabe duda.

Mcasacoberta

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